Según el proverbio chino, el aleteo de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo. En la teoría matemática del caos, esto se conceptualiza como el efecto mariposa, en donde la más mínima variación puede producir un proceso de amplificación en un sistema, produciendo mutaciones radicales y globales”. A. Fjeld. “La máquina de guerra israelí”. Palabras Al Margen. Ed. 37, 10 de julio de 2013

Recordemos lo dicho por [Walter] Benjamin: la Revolución de Ocubre redimió el fracaso de la Revolución Francesa repitiendo el mismo impulso”. S. Zizek, In defense of lost causes, 2008, P. 139

Entre el 18 y el 21 de enero de 2017, varios grupos de activistas, militantes, profesores universitarios y figuras públicas de la izquierda internacional se reunieron en la Galería Nacional de Roma para diseñar estrategias y aclarar las tácticas de la nueva composición política italiana, europea y mundial. Su consigna es: un cambio de sistema es la única alternativa al desastre capitalista del siglo XXI. Con el nombre C17, y aprovechando el centenario de la Revolución Bolchevique, esa comunidad plural discutió en asambleas, páneles, talleres y foros una diversidad muy amplia de temas difícilmente convocables en algún otro espacio1.

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Tomado de: http://www.ondarossa.info/sites/default/files/sei/C17.jpg

A continuación presento una entrevista con las y los delegados de la Asamblea General de C17, días después del final de la misma:

1. En la presentación del evento señalan que la Conferencia tiene un interés parecido al de las reuniones que han tenido lugar desde 2009 en Londres, Berlín, Nueva York y Seúl y que se titularon “La idea del comunismo”.

Para realizar el proyecto C17 nos inspiramos en las “Conferencias sobre la idea del comunismo” en Londres, Berlín, Nueva York y Seúl. Pero, al mismo tiempo, queríamos hacer algo distinto.

En primer lugar, a diferencia de los seminarios de Londres, Berlín y Nueva York, nuestra intensión era abordar la idea del comunismo a partir de una pluralidad de enfoques disciplinarios: sin duda, sería crucial la perspectiva filosófica usada típicamente para abordar la idea del comunismo en los seminarios, pero junto a esta perspectiva también están las perspectivas de la crítica de la economía política, las ciencias sociales y las artes.

El seminario también vinculó a los protagonistas mundiales del pensamiento radical con jóvenes investigadoras e investigadores; activistas de los movimientos sociales; asociaciones y grupos que han experimientado el comunismo en los planos del nuevo mutualismo, del sindicalismo social, de la defensa de la reapropiación de los bienes comunes.

Esto es para arriesgarnos a llegar lo más cerca posible de un comunismo que no es únicamente una perspectiva teórica, sino que se pone en práctica en la luchas de la vida cotidiana. En los casos de algunas de estas conferencias se leía con interés y entusiasmo el panorama geopolítico, por ejemplo, de los movimientos de “indignación” en todo el mundo -las revueltas árabes, Ocuppy Wall Street, 15-M, etc.- (Zizek et al., 2014, P. 5).

Ahora que esos movimientos parecen estar teniendo expresiones políticas concretas o que, en algunos casos, han visto menguada su potencia desestabilizadora del campo político y han empezado a emerger con una legitimidad fuerte los “movimientos anti-sistémicos de derecha” (Anderson, 2014).

2. ¿Cuáles son los temas más urgentes para llegar a consensos en esta conferencia de Roma 2017, dado que 2016 fue, en algunos aspectos, un año preocupante para la izquierda mundial cuando se revisan las consecuencias prácticas que están teniendo las políticas de privatización, recorte e invasión neoimperial sobre la clase media consumidora de los mass media más chovinistas y clasistas?

Hemos organizado la conferencia en torno a 5 ejes temáticos:

1. Comunismos:

Hay una historia de las ideas acerca del comunismo, de hecho, del comunismo. Del comunismo realizado. En el comunismo realizado, los partidos comunistas que han desaparecido o aún están con vida, sufrieron la derrota de sus procesos revolucionarios y cómo sus procesos se han visto interrumpidos. La modificación genética del comunismo realizado que contribuyó a construir el “clima” político del siglo XX. Es necesario contar con esta historia, y no sólo con la de la idea del comunismo. Esto, para conquistar el comunismo como una nueva posibilidad.

2. Crítica de la economía política:

¿En qué se ha convertido El Capital durante el siglo XXI?, ¿cómo se debería entender la “singularidad” del capitalismo neoliberal? Esta será una manera de cualificar –a escala mundial– la nueva composición del trabajo y de la explotación. Pero también, por supuesto, la composición del propio capital, incluyendo el valor de la minería y las finanzas. Por otro lado, es una manera de abordar los antagonismos y la producción de subjetividad (ambivalente) que marca el capital contemporáneo.

3. ¿Quiénes son los comunistas?

¿Quiénes son, hoy, los comunistas (cuyo soporte organizacional, en palabras de Marx y Engels, puede promover la “formación del proletariado como clase”)? Una vez más: ¿Qué relación hay entre la lucha económica y la lucha política? ¿Cuáles son las demandas de una nueva política económica que se concentra en la ciudad?

Una indagación en todos los campos sobre los procesos de politización, sobre las prácticas que inervan o que pueden inervar estos procesos.

4. Poderes comunistas:

Se preguntó Foucault al final de los años 70: ¿Es posible una “gubernamentalidad socialista”? Hoy, que la gobernanza global define una nueva articulación del Estado y de sus funciones, la demanda de Foucault no sólo es actual, sino urgente. Del mismo modo, ¿Es posible imaginar la creación de instituciones que no convergen en la máquina estatal? ¿La hipótesis federalista, en parte removida durante la mayor parte de la crisis europea, es también una hipótesis comunista?, ¿existe una práctica comunista de la ley, sobre y contra la soberanía nacional y el proyecto neoliberal?

5. El Comunismo de lo sensible:

Lo que está en primer lugar dentro de lo común es “El ser de lo sensible”. Lo sensible es aquello en lo que estamos inmersos; lo sensible de nuestra práctica; lo sensible de las relaciones, a las que seimpre estamos arrojados. Reflexionar sobre la sensibilidad significará también, sobre todo, ingresar en la tensión entre lo común del comunismo con la estética, con la construcción de lo sensible, de su orientación. Una vez más, será una manera de reflexionar sobre la relación/conflicto entre la actividad (creativa) y el trabajo, entre el trabajo y los bienes.

A cada una de estas secciones se ha dedicado un documento preparatorio organizado en preguntas, que presentamos a todos los relatores y con lo que contamos para poner a interactuar los distintos puntos de vista2.

3. Ustedes caracterizan de manera general la identidad de las y los comunistas a través de algunas citas del Manifiesto del Partido Comunista y de La Guerra Civil En Francia. Así, las y los comunistas son una clase antagónica a la burguesía capaz de capitalizar los conflictos económicos para convertirlos en potencia política y así construir nuevas subjetividades, las subjetividades de la comuna. 

En estas definiciones, por su vigencia, se siguen teniendo en cuenta definiciones del siglo XIX como:

– “El objetivo inmediato de los comunistas es […] la formación del proletariado en clase”;

– “Los comunistas se distinguen de otros partidos obreros sólo por esto: […] En las luchas nacionales de los proletarios de los diferentes países, señalan y ponen de manifiesto los intereses comunes de todo el proletariado, independientemente de su nacionalidad”. 

A. ¿Qué deberían tomar en cuenta los comunismos del siglo XXI al leer las estrategias y tácticas de los comunismos en el siglo XX?

El desastre que ocasionó el Socialismo Real está claro, pero la revolución es otra cuestión. Las ideologías neoliberales de los últimos treinta años, las que están arrastrando al mundo hacia una nueva guerra mundial, han confundido científicamente a Lenin con Stalin, los años ‘30 con el ’17. En cuanto mantengamos cerrada la historia bolchevique, y no somos nostálgicos, es bueno ser capaces de distinguir. Del mismo modo que es fundamental, si se quiere reinventar el comunismo, saber cómo historizar.

Sin embargo, en el análisis de la situación del mundo actual, el lema “no hay alternativa a Margaret Tatcher” parece haberse hecho realidad en su opuesto: no queda otra alternativa que el comunismo. Las otras opciones han fallado en el campo. Ha fallado la “tercera vía” de Blair y de las socialdemocracias europeas. Fracasó el neoliberalismo. Y ha fracasado estrepitosamente, el Socialismo Real. Es el tiempo del comunismo. Hagamos una pausa de un segundo en el modo de producción contemporáneo: se omite la distinción entre el tiempo de vida y el tiempo de trabajo; la cooperación social, calificada a través de la maquinaria linguística y de la tecnología digital, es cada vez más crucial para producir valor; la innovación hace que el trabajo repetitivo sea obsoleto y, a menudo, superfluo; se imponen los bienes que pueden ser utilizados por todos, sin que por eso sean consumidos de una vez y para siempre; está disminuyendo la distinción entre el valor de la producción y la reproducción de la vida (cuidado, afecto, etc.). Estamos justo en un mundo nuevo. Lástima que sigue prevalenciendo la propiedad privada. Sin embargo: para mantener el poder el capitalismo está usando las nuevas máquinas en contra de la humanidad; imponiendo el desempleo, el empobrecimiento, los empleos de baja remuneración, la precariedad. Es una guerra en los bordes de Europa. ¿Esto se puede cambiar?

Nuestra respuesta es sí, y para dar las pistas de ese cambio podemos pensar en los siguientes temas, expuestos sin ningún tipo de jerarquía: renta básica universal (fuera del rendimiento en el trabajo); reducción de la jornada de trabajo; tasación del patrimonio y eliminación de los paraísos fiscales; federalismo municipal y descentralización de los poderes; mandato imperativo y poderes temporales; el desarrollo de las producciones de los municipios y para los municipios (la salud, el cuidado, la innovación técnico-científica, etc.); implementación de la belleza (urbana, del paisaje, cultural); sosteniemiento sin condiciones para la educación pública; luchas internas, y desde el nivel preescolar, contra el patriarcado; bibliotecas y teatros abiertos a todas horas; desmonte de los grandes centros comerciales; proliferaciones de huertos urbanos y carriles de bicicleta; pianos en cada hogar; movilidad libre o totalmente a cargo de los impuestos generales, etc.

4. ¿Qué referentes pueden ser señalados como ejemplo de la construcción de una subjetividad política de la comuna que pueda ser significativa para asumir el reto de enfrentar el neoliberalismo en el siglo XXI?

Ha habido y hay prácticas comunistas; muchas aún no se han inventado. Luego ocurrió el socialismo real. El Comunismo “realizado” para ese momento, algo que no se había visto hasta ese momento en la historia. Lo más deseable para nosotros es el comunismo que compone la libertad radical, la igualdad sustancial, la abolición de la propiedad privada fruto del robo, los cercos y la explotación. La libertad no existe sin los otros dos; pero esta última no es útil sin las dos primeras.

El siglo XX no sólo fue el siglo de las partes y del Socialismo Real. Fue, sobretodo, el siglo de los revolucionarios, de las luchas anti-coloniales, de los movimientos feministas y estudiantiles. Si hoy estamos mejor que un siglo y medio atrás, se lo debemos a la vida de muchos revolucionarios.

5. Después de 2017, ¿qué camino espera seguir el grupo organizador de la Conferencia?

El día 22 de enero, el último de la conferencia se dedicará a una asamblea general a la que serán invitados los ponentes de la conferencia junto con los activistas que han animado a los talleres y también los individuos que participaron en C17. Nuestra intensión es comenzar con este montaje el proceso para una escritura común, una especie de Carta del comunismo del siglo XXI, a través de los métodos de escritura que nos ofrece la tecnología de hoy.

Después de esta conversación es posible construir algunas conclusiones provisionales para los eventos que se propuso el movimiento en los años siguientes:

1. El reto es considerar el pasado que mejor expresa la utopía para vincularlo a las transformaciones que los actores y actrices del tiempo presente -entendido en la mediana y larga duración- deberían -como tarea- llevar a su máxima expresión posible, eso sí, sistematizando la experiencia rupturista, creando las condiciones de posibilidad para la emergencia de un acontecimiento que produzca una novedad sistémica, permaneciendo mutante ante los momentos históricos aparentemente efímeros.

2. Este momento organizativo logra, como muchos otros en varias partes del mundo, reunir los capitales intelectuales, simbólicos y de trayectoria activa en los movimientos anti-sistémicos, para sumarlos en un espacio integral -la asamblea- con el fin de restar la autoridad relativa que ha adquirido cada parte confluyente el espacio a través de la división social del trabajo en el sistema-mundo capitalista y, así, crear un organismo -el movimiento en movimiento- para programar estrategias y proyectar sus tácticas. Este pequeño gran ejemplo, C17, es un retorno anualmente repetido a la compleja lógica de la prefiguración política, añadiendo que es necesario recrear la utopía permanente y prolongadamente, no sólo en un instante. Ese retorno multisectorial al espacio común es una falsación del mito de la división ineludible del trabajo social, es un oasis en el desierto de lo real. Habrá que motivarlo a que perdure y crezca. Quizás, eso sólo se logra si los espacios asamblearios con mayor trayectoria acogen esta asamblea en su seno, mediante la cooperación internacional.

  1. Para ver el comunicado que se produjo como resultado de la Asamblea General de C17, puede verse: http://www.communism17.org/en/about-us/ (Online: 03/04/2017; Hora: 18:30 p.m.)
  2. Los textos están dispobibles en el enlace web: http://www.communism17.org/topics/