La voz que instituye

La cuestión es entonces en qué medida esta lógica a la que Jaramillo se refiere todavía está presente en el modo como se conciben las decisiones asociadas al territorio y a los recursos, y cómo las exigencias del presente tienen que ver, más bien, con hacer valer decisiones autónomas que en todo caso a muchos nos conciernen y que se juegan en el ámbito de lo político.

¿El tercero neutral?

El Estado, al concebirse como una instancia de arbitraje legítima y legal, se piensa como el actor al que le es posible arrogarse los procesos de arreglo, de “neutralización de conflictos” sociales, o los procesos de reparación en su calidad de “protector” o defensor de una población unitaria, integrada y vinculada a su territorio.