Cajamarca: tensión entre la voluntad popular y los intereses económicos

En Cajamarca, la elección fue simple: se eligió la vida, el agua, la tierra; los ciudadanos eligieron lo que han sido (campesinos), lo que son (personas que hacen valer sus derechos) y lo que quieren ser, que no es otra cosa que tener un lugar donde vivir como lo hicieron sus antepasados cuando llegaron a las montañas de la Cordillera Central colombiana, encontrando en Cajamarca no sólo un lugar donde trabajar, sino un lugar donde construir una vida, tejer lazos sociales y proyectar un futuro para ellos, sus familiares, sus amigos y sus paisanos.

¿Cómo entender los impuestos en Colombia?

De una forma superficial, sumando el impuesto de renta que oscila en 34% de los ingresos, el IVA que corresponde, salvo casos diferenciales, al 19%, el impuesto a los combustibles, el impuesto al consumo, el 4×1000, el predial, la valorización, el impuesto de vehículos, etc. Podemos decir que un ciudadano colombiano promedio puede estar pagando en impuestos cercar al 50% de sus ingresos en un año.

La elección fue el odio

Los abuelos de quienes hoy ejercen la política en Colombia, a mediados del siglo XX, después de una guerra horrible que su nombre lo sintetiza “La Violencia”, dividieron los pueblos y los campos, crearon divisiones imaginarias en el espacio y en la vida, donde les decían a grupos sociales homogéneos, a quiénes deberían vivir aquí y a quiénes allá, a qué personas debían querer y a quiénes odiar; los valientes que pasaban estos límites muchas veces ponían en peligro su vida.

El transporte masivo y los ciudadanos

Cada día, la Alcaldía dilatará el proyecto de modernización del sistema integrado de transporte en la Ciudad, donde el metro es el centro. Dará debates intrascendentes, generará conflictos con diferentes sectores, sacará estudios del bolsillo, se tranzará en discusiones interminables que no conducirán a nada. Y mientras tanto, los ciudadanos nos acostumbraremos a vivir en una caverna.