¡No hay muerto malo!

Un ascendente equipo brasilero iba a enfrentar a un equipo de un conglomerado empresarial colombiano: el pequeño frente al grande ¿David frente a Goliat? Ya no es posible saber si el modesto lograría derrotar al ostentoso. Pero Chapecoense nos mostró los ideales del deporte: la salud y la inteligencia (corporal) y el ideal del liberalismo: el ascenso. Y esto lo demostró a través de un trabajo constante y juicioso.

La violencia del fútbol en Colombia

En Colombia (y en América Latina) se ha responsabilizado, particularmente, a las “barras bravas” como los promotores principales de la violencia del fútbol, dejando a un lado a otros actores que pueden incitar e incluso participar de la violencia; por ejemplo, la policía, los directivos de los clubes, el ente organizador de los campeonatos profesionales o los medios de información.