¡No hay muerto malo!

Un ascendente equipo brasilero iba a enfrentar a un equipo de un conglomerado empresarial colombiano: el pequeño frente al grande ¿David frente a Goliat? Ya no es posible saber si el modesto lograría derrotar al ostentoso. Pero Chapecoense nos mostró los ideales del deporte: la salud y la inteligencia (corporal) y el ideal del liberalismo: el ascenso. Y esto lo demostró a través de un trabajo constante y juicioso.

La violencia del fútbol en Colombia

En Colombia (y en América Latina) se ha responsabilizado, particularmente, a las “barras bravas” como los promotores principales de la violencia del fútbol, dejando a un lado a otros actores que pueden incitar e incluso participar de la violencia; por ejemplo, la policía, los directivos de los clubes, el ente organizador de los campeonatos profesionales o los medios de información.

¡Bogotá Mejor para Todos!

“¡Recuperemos Bogotá!” fue la consigna para recuperarla a los intereses de los empresarios, muchos de ellos con algún tipo de vínculo con German Vargas Lleras. Además, Enrique Peñalosa fue un aspirante a la alcaldía impulsado, de una u otra manera, por los medios de información de los oligopolios nacionales y desde su posesión, estos lo han defendido, han guardado silencio o no han hecho especial énfasis en sus decisiones camaleónicas en lo que respecta a su gestión pública o su carrera política.

A la tercera va la vencida…

Me parece pertinente señalar que la incidencia o la participación de los medios de información –manejados por el poder de los oligopolios nacionales, sea radio, prensa escrita, televisión e internet, incluyendo redes sociales– fue importante en la elección del nuevo Alcalde de Bogotá. Por ese motivo recuerdo la afirmación de Malcom X: “Si no estás prevenido ante los medios de comunicación, te harán amar al opresor y odiar al oprimido”.

El fútbol en medio de la tensión política

Los medios de información están atentos al antes, al durante y al después de cada uno de los partidos ya que el fútbol es una mercancía mundial. Sin embargo, al pasar los dos encuentros futbolísticos, la atención recaerá nuevamente en el período electoral y en la certeza ultra conservadora –divulgada y maximizada por los oligopolios nacionales en los medios de la información– que los enemigos internos y las amenazas externas sí existen ya que “una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”, decía Joseph Goebbels

El narcotráfico aún es una maldición en el fútbol de Colombia

Mientras se mantienen los altos índices de sintonía de las narco-novelas y las envidiables ventas de la narco-literatura, es necesario comprender que el dinero del narcotráfico, en las últimas tres décadas del siglo XX, evitó una crisis económica en Colombia, dificultades que sí afrontaron otros países de América Latina, es decir, la incidencia del narcotráfico, en distintos escenarios colombianos, es una verdad que aún no queremos ver.