Ser líder social no es delito

Estamos entonces ante un escenario que se caracteriza por el crecimiento de la movilización social y la represión estatal. No se trata, exclusivamente, de las consecuencias de la firma de un acuerdo de paz, como tampoco de la explosión de denuncias alrededor de la corrupción. Son vidas, demandas e injusticias históricas las que están saliendo a flote y ojalá quienes se sienten en la cresta de la ola política sepan leer este escenario.

Mi último tío en el campo*

Según el Censo Nacional Agropecuario realizado en 2014, el número de viviendas desocupadas en el área rural dispersa aumentó en un 6,3% respecto al año 2005. Y aunque no se destacan factores que expliquen esta situación, el caso de esta familia es concreto y provocado. En Colombia no hay condiciones que permitan que una familia campesina se reproduzca fácilmente.

¿Qué pueden tener en común la Reserva forestal, Camilo y Vicky Dávila?

La diversidad de estados de ánimo ante esta coyuntura se confirma. Por un lado, con la risa que provocan los comentarios de grandes académicos hacia Peñalosa, la nostalgia que genera la eficacia del amor de Camilo en varias generaciones y la rabia que se alcanza a sentir al sospechar que delitos tan graves, como los que se pueden estar presentando en la Policía, queden impunes por un gran espectáculo mediático.

Fantasmas recorren las fronteras

¿Qué diferencia existe cuando en cualquier frontera un grupo armado ilegal es capaz de controlar el mercado, las oportunidades de vida y las condiciones básicas para garantizar seguridad? ¿Es entonces la forma Estado capaz de regular las dinámicas que el mercado está generando a nivel mundial? ¿Es esta la forma de vida que se ofrece o, mejor, la que se impone en territorios no desarrollados?

Recuperación de la democracia y populismo de izquierda. Una conversación con Chantal Mouffe

Creo que hoy necesitamos un populismo de izquierda que radicalice la democracia. En los años que vienen es necesario reconocer el antagonismo y darle fe a las instituciones democráticas que van a permitir dar esa lucha. Las luchas de nuestro tiempo no podrán darse bajo las categorías tradicionales, en los años que vienen, estoy segura, veremos una lucha abierta entre populismo de derecha y populismo de izquierda.

Yo también le negaría el saludo

Siempre defenderé como primera opción la unidad de propuestas programáticas y el encuentro entre actores que estén pensando en la comunidad antes que en el interés privado. Esta ocasión no será la excepción y seguramente tendremos más de una opción para decidir. Lo que no está mal en sí, el problema radica en el retroceso que esto representa para la construcción política de otras formas de gobierno.