Argumentos a favor de un enfoque participativo de las víctimas en la JEP

Si asumimos esta premisa, la discusión habrá de centrarse en el diseño institucional del procedimiento de la JEP que mejor asuma el carácter deliberativo de la democracia. Si nos inclinamos por esta visión, los escenarios de toma de decisiones en la JEP deberían inclinarse por canales de participación más directos  para las víctimas, de modo que en un foro público de discusión presenten sus correspondientes perspectivas

Carta abierta al Departamento de Sociología – UNAL

En Colombia hay más de cien mil presos y mientras universidades como los Andes y la Gran Colombia tienen programas carcelarios, la Universidad Nacional ni siquiera los vislumbra. Más bien, de forma muy innovadora y “emprenderista” permite que los sectores más pobres de la sociedad entren tan sólo a lavar baños o cuidar edificios, limpiando todo eso que contamina una ciudad universitaria blanca

¿A quién le sirve la erradicación violenta de la coca?

En este contexto, la masacre de Tumaco es una desgarradora historia de un conflicto que viene gestándose desde el inicio de la implementación del Acuerdo y que tiene al menos dos bases: en primer lugar, la política contradictoria que traslapa erradicación forzada con sustitución concertada y, en segundo lugar, la grave estrategia histórica del Estado colombiano de “firmar lo exigido, para incumplir lo pactado”. Esta estrategia se ha decantado desde hace más de un siglo en un ciclo vicioso de violencia-negociación-acuerdo-incumplimiento-violencia.

La implementación de los Acuerdos de Paz y los límites de la descentralización territorial

Tampoco se han alcanzado los resultados esperados con relación al segundo gran objetivo de la descentralización: el mejoramiento de la calidad de la democracia local en sus dimensiones representativa, participativa y directa. Aunque efectivamente hay algunos avances en el acceso de fuerzas políticas renovadoras a algunas gobernaciones y alcaldías, el cambio es mínimo.

Los derechos humanos en la vida cotidiana

En un contexto de superación del conflicto armado y tránsito hacia la paz como el que vive Colombia, se presenta una gran oportunidad para iniciar un proceso pedagógico y público para que la comprensión de la importancia y el sentido de los DDHH abarquen más allá de los límites de la violencia sociopolítica y atraviesen la vida diaria de todo el mundo y que sin tales garantías, no es posible hablar de democracia y paz.

El discurso del odio – I

Todos los colombianos, en un ejercicio de autocrítica y de autorreflexión debemos ponernos en la tarea de asumir que nuestras acciones y pensamientos no pueden ser absolutos (sin conexión con nada más que con ellos mismos). Cuando hayamos aprendido eso, es posible que comprendamos que eso que dice el señor X de la señora Y no es un motivo para agredirnos, no es un factor que desencadene falsos argumentos sobre determinados temas como la paz, la migración, la familia, etcétera, que más allá de formar acéfalos trinantes, está destruyendo el ápice de luz que hay para un mañana mejor.

Argenzuela: ¿un juego de espejos?

Si durante el gobierno de Cristina Kirchner, la Argentina aparecía en estos discursos como la mejor alumna y discípula del chavismo en tanto continuadora de las enseñanzas de la maestra Venezuela, el cambio de ciclo representado por la asunción de Mauricio Macri no sería otra cosa sino el conjuro contra Argenzuela. En este sentido, la derecha argentina muestra a las claras la construcción espectral del chavismo como aquello en lo que, sin un cambio de rumbo mediante, es inevitable convertirnos.

Las Ciencias Forenses en el proceso de transición en Colombia

¨ La posibilidad de encontrar a todas las víctimas de desaparición forzada, esclarecer la verdad y garantizar el acceso de las víctimas a la justicia en el marco de la transición, depende en gran medida de la capacidad de las instituciones del Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición de generar alianzas con las ciencias forenses, ciencias básicas y la academia para innovar en la manera como hemos investigado las violaciones a los derechos humanos en el país.¨

Jaime Garzón, un ícono de paz en una época de violencia

Es importante que quienes tienen la imagen del Ejército colombiano como la de unos soldados con los pulgares alzados en las carreteras del país, también puedan conocer que desde allí se promovieron estrategias de guerra política que no tenían como finalidad debilitar a la insurgencia en el marco del conflicto armado, sino debilitar a un “heterogéneo enemigo” del que hacían parte periodistas críticos, sindicalistas, integrantes de partidos políticos de oposición y defensores de derechos humanos.

Centro Democrático, guerra fría y anticomunismo

A corto plazo, el Centro Democrático considera que hay que combatir cualquier posibilidad de un gobierno castro-chavista y el encarnizamiento con las FARC es una línea política muy coherente en este sentido. Y no les va mal en esta mentalidad “anacrónica”, porque encaja bastante bien con la mentalidad de buena parte de la sociedad, especialmente de la población más pobre.