#MeNeither Vs #MeToo

Sólo hasta agosto de 1991, Kim Hak-sun pudo romper su silencio. En una conferencia de prensa, 50 años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, declaró que todavía le daba escalofríos ver la bandera imperial japonesa: “hasta ahora no tuve el coraje de hablar, aunque hay muchas cosas que quiero decir”.  Ella había sido esclavizada […]

Desatan el miedo porque tienen miedo

Si castrochavismo es usar organismos de control para inhabilitar candidatos y cercenar derechos políticos, utilizar la Fiscalía para perseguir opositores, llenar las cárceles con disidentes (Leopoldo López y Corina Machado en Venezuela, Gustavo Petro, Piedad Córdoba y Carlos Caicedo en Colombia), entonces Colombia hoy es tan castrochavista como Venezuela.

La apuesta ética de Fajardo y los límites de Petro

Hoy, aunque muchos no lo terminen de comprender, no se trata de “ganar a toda costa”, se trata de cómo se gana, de cómo se llega; se trata de honrar, de dignificar el fin a través de los medios. “¡Así no le ganarán a nadie!”, repiten algunos, bueno, esperemos que Colombia tenga la suficiente madurez para superar la politiquería, la polarización y la corrupción.

El revuelo de una palabra

Lo que se esconde detrás del debate es algo menos fácilmente asible desde la gramática. La mayoría de mujeres nos sentimos incluidas en el plural masculino, y por eso mismo la norma aún no cambia y a muchas mujeres les parece absurda la petición, mientras que la mayoría de los hombres no se sienten incluidos en el plural femenino. Es decir, si se usara solamente el plural femenino para referirme al total de una población compuesta por hombres y mujeres, incluso si las mujeres son mayoría, los hombres se sentirían ofendidos, su hombría se cuestionaría. Ser nombrado en femenino está mal visto y de ahí han salido todas las formas de ridiculizar la orden a la Alcaldía. No se trata entonces de la economía del lenguaje que tantos defienden, se trata de la costumbre.

El lenguaje incluyente: cuestión que no es sólo de género

Queda en evidencia que la preocupación por el lenguaje no es de ninguna manera un asunto menor, y que darle prioridad al lenguaje no opaca ni desdibuja otros elementos de las políticas públicas. Al contrario, la discusión sobre el lenguaje aporta decididamente en esa lucha por avances en la inclusión social y muestra de eso es el debate que la decisión sobre el distrito capital ha generado. Hoy la ciudad está pensando no solo en el lema, sino en cómo es de importante evaluar las políticas sobre mujeres de la Alcaldía Mayor y cómo eso parte incluso de sus acciones comunicativas.

Infraestructura comunitaria para la comunicación

El tema de tener infraestructura comunitaria, en el caso del campo colombiano, no sólo es un tema de conectividad. Se trata de garantizar el derecho a la comunicación. Es también una estrategia para protegerse como comunidad. Las economías ilícitas que existían en los territorios controlados por las FARC-EP y que fueron regulados por ellas, ahora se volvieron en botín de guerra de Los Rastrojos, el Clan del Golfo y estructuras criminales que se asocian o colaboran de alguna forma con los anteriores.

Tributo a los defensores de derechos humanos

Este contexto sobre la situación de defensores de derechos humanos y lideres sociales advierte sobre la necesidad de adoptar acciones públicas reales que promuevan y garanticen la labor y seguridad de estos. Sin embargo, hasta ahora no se ha puesto en marcha una política pública orientada a superar este fenómeno y más bien se puede apreciar una acción estatal poco coordinada y que en muchos casos parte de negar la realidad