La Virgen de la Asunción y sus putitas

Llamar a este refugio “Virgen de la Asunción” no es más que una evidencia de la hipocresía de la sociedad y del Estado, que por un lado somete a las niñas y adolescentes a rigurosas restricciones morales y, por el otro, las ofrece impunemente como esclavas sexuales de 14 años. Que por un lado las somete al encierro de la casa materna o de un refugio, y por el otro las hipersexualiza; que las obliga a la virginidad no elegida a la vez que erotiza sus uniformes de colegialas.

#MeNeither Vs #MeToo

Sólo hasta agosto de 1991, Kim Hak-sun pudo romper su silencio. En una conferencia de prensa, 50 años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, declaró que todavía le daba escalofríos ver la bandera imperial japonesa: “hasta ahora no tuve el coraje de hablar, aunque hay muchas cosas que quiero decir”.  Ella había sido esclavizada […]

Desatan el miedo porque tienen miedo

Si castrochavismo es usar organismos de control para inhabilitar candidatos y cercenar derechos políticos, utilizar la Fiscalía para perseguir opositores, llenar las cárceles con disidentes (Leopoldo López y Corina Machado en Venezuela, Gustavo Petro, Piedad Córdoba y Carlos Caicedo en Colombia), entonces Colombia hoy es tan castrochavista como Venezuela.

El revuelo de una palabra

Lo que se esconde detrás del debate es algo menos fácilmente asible desde la gramática. La mayoría de mujeres nos sentimos incluidas en el plural masculino, y por eso mismo la norma aún no cambia y a muchas mujeres les parece absurda la petición, mientras que la mayoría de los hombres no se sienten incluidos en el plural femenino. Es decir, si se usara solamente el plural femenino para referirme al total de una población compuesta por hombres y mujeres, incluso si las mujeres son mayoría, los hombres se sentirían ofendidos, su hombría se cuestionaría. Ser nombrado en femenino está mal visto y de ahí han salido todas las formas de ridiculizar la orden a la Alcaldía. No se trata entonces de la economía del lenguaje que tantos defienden, se trata de la costumbre.

El lenguaje incluyente: cuestión que no es sólo de género

Queda en evidencia que la preocupación por el lenguaje no es de ninguna manera un asunto menor, y que darle prioridad al lenguaje no opaca ni desdibuja otros elementos de las políticas públicas. Al contrario, la discusión sobre el lenguaje aporta decididamente en esa lucha por avances en la inclusión social y muestra de eso es el debate que la decisión sobre el distrito capital ha generado. Hoy la ciudad está pensando no solo en el lema, sino en cómo es de importante evaluar las políticas sobre mujeres de la Alcaldía Mayor y cómo eso parte incluso de sus acciones comunicativas.