La evaluación de la Alcaldía de Petro. Sobre la necesidad de una crítica constructiva

El caso Petro muestra que existe una tensión muy compleja entre la gobernabilidad y la promoción de los cambios. La gobernabilidad depende de la eficacia y la legitimidad del gobierno, no hay fórmulas universales para conseguirla y en países como Colombia el problema se torna más complejo debido al considerable poder que ostentan los monopolios mediáticos para legitimar y deslegitimar.

La humanidad de la Bogotá Humana

En un país amargamente famoso por los “paseos de la muerte”, donde las personas mueren en la puerta de los hospitales por carecer de recursos, no puede más que destacarse que sólo en el Bronx se atiendan en promedio 40 personas al día, bajo el único criterio de ser seres humanos, sin importar si tienen identificación, si acceden a reportar sus datos personales y, obviamente, si tienen carné del SISBEN o afiliación a una EPS.

La irresponsabilidad de la prensa colombiana y el “fascismo” en Venezuela

Situaciones como la que atraviesa en esta coyuntura Venezuela ponen en evidencia la pésima calidad de los medios de comunicación y del periodismo, así como la poca disposición a la argumentación razonada con que se pretende desarrollar el debate público en Colombia, pues la columna examinada es sólo una muestra de lo que aquí constituye algo aparentemente “normal”.

Petro, el populista

La novedad del caso Petro no es el poco original uso que la oligarquía y demás opositores al Alcalde hacen del epíteto “populista”, calcado del ya desgastado discurso de la derecha neoliberal, sino el hecho de que la interpelación al pueblo haya tenido cierto éxito o, cuando menos, se haya percibido como exitosa al punto de preocupar a la oligarquía, en un contexto donde no hubo populismo y donde el pueblo secularmente ha estado al margen de la política y ha sido duramente castigado cada vez que ha intentado ingresar en ella.

¡La oligarquía vive! Notas para el rescate de un concepto político

El asunto de fondo no es el que los capitales económicos y políticos se hereden sino, como afirma el historiador argentino Waldo Ansaldi , la forma de dominación que implica la oligarquía: excluyente y sectaria, más fundada en la coerción que en el consenso, con modos de reclutamiento premodernos basados en el linaje y el apellido más que en el mérito, entre otros.

“Pa que se acabe la vaina”: un comentario

Parece muy tímido un futuro deseado, por no llamarlo una utopía, basado en la afirmación de un liberalismo y una modernidad “verdaderos” en contra de la simulación que de ellos ha hecho la oligarquía. Los retos del mundo contemporáneo, en particular la necesidad de reformular nuestra relación con la otredad y la diversidad, cuestión crucial en un país en guerra como Colombia, así como con la naturaleza, evidencian los límites de ese horizonte normativo.

¿Fin de la Tutela?

El pasado 4 de diciembre en la plenaria del Senado se aprobó por 43 contra 18 votos , el Proyecto de Ley “por medio de la cual se desarrolla el artículo 334 de la Constitución Política y se dictan otras disposiciones”. El texto, que viene discutiéndose desde hace cerca de dos años, ha sido criticado por especialistas porque constituye un ataque no sólo a la tutela sino al Estado Social de Derecho.

¿Dónde está la responsabilidad social de la televisión privada? A propósito de “Alias el Mexicano”

En esta nueva producción se disfraza una mercancía cuyo fin es producir rating y, por lo mismo, maximizar las ganancias con el ropaje de aquello que debería ser la responsabilidad de los canales privados de televisión con la sociedad colombiana. Además, y tal vez sea lo más grave, incurre en un abuso al presentarse como una narrativa sobre la memoria de las víctimas, cuando en realidad lo que hace es reproducir los estereotipos e imaginarios en que se sustenta esa cultura del crimen.

La saga del paramilitarismo

Mientras existan las estructuras de poder que lo soportan, sectores capaces de financiar ejércitos con el fin de salvaguardar sus negocios ilegales o sus mal habidos capitales –económicos y políticos-, habrá paramilitarismo. Eso explica el que la aplicación de la Ley de víctimas y restitución de tierras, con todas sus falencias, haya tenido como principal obstáculo la operación del paramilitarismo, aupado por quienes se han beneficiado del despojo.

Sobre la utopía de la paz

El reconocimiento del otro, el respeto de él o ella como igual y diferente, implica responder a las “causas” objetivas, subjetivas y culturales de la violencia. No se puede plantear el reconocimiento del otro sin tocar la desigualdad socioeconómica y mucho menos si sobre él se ejerce violencia físicaar su problemática y desigual condición ciudadana y laboral.

Contra la fuerza de los prejuicios: protesta social y democracia

Aunque existen prejuicios sobre los movimientos sociales en los sectores dominantes de la sociedad colombiana, según los cuales generan ingobernabilidad y pueden ser contrarios a la democracia, lo cierto es que los movimientos contribuyen a la democratización de la sociedad, incluso si se parte de concepciones minimalistas de democracia y aún si representan minorías o plataformas ideológicas contrarias a la democracia.