El asesinato como práctica común en la policía: de la muerte necesaria a manzanas podridas 

Desde el poder político se transmite la idea del delincuente como el gran enemigo de la sociedad. Los discursos oficiales y las prácticas cotidianas de las fuerzas de seguridad apuntan a mostrar al criminal como un sujeto desprovisto de derechos. Es como si su supuesto accionar criminal eliminara automáticamente sus garantías constitucionales. La Constitución sólo cobija a “gente de bien”. Las comunidades y los vecinos donde los problemas de seguridad son, sin duda, graves, normalizan esta nueva imagen del enemigo.

Servicios de inteligencia y mecanismos transicionales: una oportunidad para visibilizar lo oculto

La participación determinante de los servicios de inteligencia estatales en el asesinato de opositores y defensores de derechos humanos es, sin duda, de absoluta gravedad en un Estado de Derecho. Sin embargo, es solo la punta de una pirámide en donde la persecución a opositores, y líderes sociales y comunales se materializa a través un repertorio variado de prácticas ilegales que buscan la eliminación física, moral y social de las personas perseguidas.

La defensa de derechos humanos como el (viejo/nuevo) enemigo: el miedo a la rendición de cuentas

La estigmatización de integrantes de la JEP y la directora de la UPBD es un ataque directo a la justicia transicional acordada entre el Estado y las FARC. Busca crear un manto de duda previo para luego deslegitimar cualquier decisión que tomen estos mecanismos, bajo la acusación de persecución política. Sin embargo, como estrategia política, este tipo de ataques no son nuevos.

Centro democrático y medios de comunicación: la fórmula uribista recargada

Lo que vendrá es una campaña política realmente sucia. A los ataques históricos que acostumbra hacer el uribismo contra opositores, hay que sumarle la construcción de un nuevo enemigo interno: un bloque conformado por partidos, medios de comunicación y otros actores relevantes en el que no importa las enormes diferencias que hay entre unos y otros (no son lo mismo RCN Noticias y Noticias Uno; tampoco lo son el Polo democrático y el partido de la U) vs. un Centro Democrático que tendría la potencia de acabar con este centralismo-elitismo.

La defensa del referendo discriminatorio: inexactitudes y mentiras

Es importante tener en cuenta que tanto los procesos democráticos como los mecanismos de control judicial tienen alcances y límites y ponerlos como contradictorios es un facilismo argumentativo que desconoce que el diseño institucional aprobado en la Constitución de 1991 lo que ha buscado es armonizar la democracia participativa con la supremacía del Estado Social y Democrático de Derecho, lo que incluye el derecho a la igualdad y no discriminación.

Violencia sexual y respuesta institucional: lo que no debe hacer el Departamento de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia

Es necesario contar con funcionarios públicos sensibilizados ante los rasgos que caracterizan la violencia sexual, la enorme impunidad que cubre este tipo de eventos y de quién es la responsabilidad que ésta exista. Culpar a las víctimas, cuando viene de un funcionario público que tiene competencia en la investigación de los hechos, es un claro ejemplo de cómo las estructuras de poder y subordinación son las que, precisamente, impiden que haya confianza en las denuncias y sus resultados.

De la Ley de Justicia y Paz al “fast track”: diferencias y necesidades

Al verse suspendida la reforma constitucional que incluía mecanismos excepcionales para hacer una implementación que dé cuenta de dicha complejidad con ocasión del resultado del plebiscito, la decisión de la Corte sobre la refrendación popular es coherente con las dificultades que se han sorteado para adelantar el proceso, pues establece que la refrendación popular para este caso se compone de diferentes decisiones democráticas directas e indirectas interconectadas como un proceso y no un momento único.

Uribismo y acuerdo de paz: propuestas para perpetuar la impunidad y la iniquidad

Las propuestas contenidas en el documento presentado por el uribismo se pueden dividir en tres tipos: unas inocuas, dado que ya están dentro de los Acuerdos; otras aceptables, pues mejoran en cierto sentido el Acuerdo; y otras que rompen de tajo el acuerdo alcanzado, no sólo porque desconocen el contexto y la correlación de fuerzas en una negociación que lleva más de cinco años, sino porque son violatorias de los derechos de las víctimas.

El Uribismo y su doble moral: del favorecimiento a la impunidad de las AUC a la “resistencia civil” contra el proceso con las FARC-EP

El uribismo fue reiterativo en impulsar distintos proyectos de ley que desconocían los derechos de las víctimas y otorgaban amplios beneficios a los grupos paramilitares. La normativa finalmente aprobada incluía muchas de estas medidas, por lo que la Corte Constitucional debió declarar inconstitucional varias de éstas y condicionar otras más. Es, entonces, moralmente reprochable que esta fuerza política utilice el discurso de los derechos humanos para oponerse al proceso de paz, cuando en su momento fue clara la voluntad de desconocerlos en el caso de las víctimas de los grupos paramilitares.

Paramilitarismo hoy: rasgos comunes entre antiguas y nuevas estructuras

La presente columna se centrará en tres aspectos que buscan demostrar algunos rasgos comunes entre las antiguas estructuras paramilitares y los actuales grupos post-desmovilización, responsables de una gran parte de la violencia sociopolítica que se presenta actualmente, especialmente amenazas y desplazamiento forzado por motivos relacionados con liderazgos sociales y políticos.

“Cambiemos” en Argentina, y la política de memoria, verdad y justicia: las dudas persisten

Si bien la política de memoria, verdad y justicia en Argentina ha podido avanzar por decisiones del poder político y judicial, fue el rol activo del movimiento de derechos humanos el que permitió e impulsó que esta agenda fuera asumida como política de Estado y, tal y como señaló el presidente de la Corte Suprema de la Nación, hoy sea considerada como parte del contrato social de la sociedad argentina.

¿Y como pa´ qué eso de las garantías judiciales? Medios y presunción de culpabilidad

El proceso judicial continua, pero, independientemente de cómo termine, los medios de comunicación no parecen estar interesados en analizar el caso, ni en entender esta cuestión extraña del debido proceso y cuestionar al poder político y judicial por las acusaciones falsas contra estos 13 activistas, en particular, al Presidente de la República, al Vicefiscal General de la Nación y a la Policía Nacional

La presunción de inocencia y los montajes judiciales: lo importante es el escándalo, no la responsabilidad penal

El país debe ser consciente de que la búsqueda de la paz y los escenarios de posconflicto requieren ajustes institucionales en todo nivel, los cuales garanticen que las condiciones que propiciaron el conflicto no se vuelvan a dar, entre ellas, el uso del derecho penal como un arma de guerra, la criminalización de la protesta social, y la protección y no estigmatización de los actores políticos de oposición.

Y entre tanto debate de justicia transicional, ¿por qué centramos el debate en la cárcel?

Para el Procurador pareciera que los derechos de las personas (a que no las maten en la guerra o a que no las fumiguen aun sabiendo los impactos en salud, alimentación y ambiente) no debieran ser el objetivo final del sistema jurídico, sino simples herramientas para impedir cambios políticos que beneficien a la sociedad. Mejor dicho, un verdadero exponente del conservadurismo colombiano.

Soberanía alimentaria y semillas: la importancia de la declaración sobre los derechos de campesinas y campesinos

En este marco es importante que se le exija al Estado colombiano un papel activo en la discusión y aprobación de esta Declaración, especialmente, porque los contenidos de su proyecto borrador presentan importantes coincidencias con algunos de los acuerdos incorporados en el borrador conjunto de política de desarrollo agrario integral, producto de la mesa de conversaciones entre el gobierno nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP).

Dos olvidos uribistas. El doble rasero entre la negociación paramilitar y el proceso de paz con las Farc-Ep

Las posiciones diametralmente opuestas del uribismo y su partido en tan sólo estas dos aspectos comparados llevan a preguntarse por el trasfondo de sus críticas. ¿Son más importantes las víctimas de un bando que del otro? ¿El problema no es la ponderación de sus derechos con la paz sino a quién benefician estas reformas?

Desarrollo agrario: continuidades y aspectos novedosos

Esta revisión preliminar del acuerdo sobre desarrollo agrario no busca desconocer que la mayor parte de lo señalado allí hace parte de agendas políticas que aún un Estado liberal puede garantizar, pero, a su vez, quiere destacar que algunas de estas cuestiones están permeadas por propuestas y exigencias del sector campesino que han tenido nula o muy poca inclusión dentro de la política rural colombiana.