La promesa incumplida de la participación política

Ante la desunión y dispersión de estas fuerzas, solo queda apoyar de forma abrumadora alguna de las alternativas que ya están puestas sobre la mesa: tanto aquellas que buscan evitar que gobiernen otra vez “los mismos con las mismas”, como aquellas que impulsan personas decentes. Dado todo lo que está en juego, estas opciones deberían dejar de competir entre sí y buscar apoyo en grupos sociales que no estén convencidos ya de todo esto. Perder el primer tiempo el 11 de marzo sería un error catastrófico.