El “post-conflicto”: tiempo de explosión y exposición de nuevos conflictos

Es indispensable provocar un cambio de la mentalidad conservadora y represiva que ha acompañado y caracterizado el “proceso democrático” en Colombia, para que un verdadero espacio y proceso de democratización, con sus contradicciones y conflictualidades, haga aparición y revele los órdenes dominantes que en tiempos de guerra o en tiempos de paz reproducen esquemas de desigualdad y de explotación.

El manejo de los “escándalos” como pauta de las presidenciales

Entre obligación de información y divulgación de espectáculo, los medios se integran a una “guerra sucia” que denuncian pero que al mismo tiempo alimentan. Determinando por un lado un ritmo de campaña que excluye la publicidad y la discusión de cuestiones de fondo, tan elementales como son los programas de gobierno y tan importantes como son los proyectos de país que cada una de las candidaturas defiende.

La destitución de Petro: la gota que derramó una copa ya vertida

Cabe preguntarse si el largo camino que ha recorrido el procurador y que al parecer (esperemos que sea así) llegó a su punto de no retorno, no sólo es una muestra de la vulnerabilidad de la democracia en Colombia o de las fallas del ente controlador, sino también del carácter centralista de los análisis y reacciones de la opinión publica frente a este tipo de fenómenos.

Participación política y democracia desfigurada

Lo que se negocia enuncia lo que está ausente y pone de manifiesto que la democracia, que los diferentes gobiernos se han empeñado en defender y en nombre de la cual se han cometido las más graves violaciones a los derechos humanos, no es más que una democracia desfigurada, que en su largo proceso de degeneración se configuró en bastión de las élites, en terreno apto a las mafias y al cultivo de la corrupción, en escenario propicio a la puesta en marcha de modelos económicos de las élites políticas tradicionales o modernizadoras.

La magnitud de la violencia contra la mujer en Colombia y su invisibilización

Como lo reconoce la Corte Constitucional en su Auto 092 de 2008, el conflicto armado tiene un impacto de género desproporcionado. Esto quiere decir que la violencia contra la mujer es un elemento clave dentro de la situación de violación generalizada a los derechos humanos, que simboliza la larga degradación del conflicto interno y sus repercusiones sobre la sociedad colombiana.

Paz, participación y reconfiguración del espacio público

La irrupción de los actores sociales en el dispositivo de las conversaciones ha creado fracturas en el discurso dominante sobre la paz, abriendo de esta manera espacios en la esfera pública donde las reivindicaciones, las luchas y los temas esenciales para alcanzar una paz duradera comienzan a reconquistar una legitimidad que décadas de criminalización del movimiento social habían invisibilizado, deslegitimado y condenadoormar su problemática y desigual condición ciudadana y laboral.