El año del oso

Así mismo, para los colombianos puede ser el año en que cometamos un nuevo ‘oso’ electoral y terminemos con Vargas Lleras como presidente. No obstante, por muchas que sean las desgracias que el año nuevo tenga guardadas para la especie humana, seguro que a la postre va a ser peor para los verdaderos osos, desde los polares hasta los de anteojos.

Sobre las dualidades

El escenario político colombiano también está regido por este tipo de primitivismo binario (por llamarlo de algún modo), en donde, a fin de cuentas, solo prevalecen dos posturas: los que están a favor de Uribe y los que están en contra. Lo mismo sucede en los Estados Unidos con Donald Trump. El advenimiento de la llamada ‘tercera vía’ a finales del siglo pasado, en la que surgieron figuras políticas como el entonces Primer Ministro británico Tony Blair, con el tiempo terminó en un nuevo capítulo de la confrontación maniquea entre tories y laboristas.

Elecciones y fe, política y fútbol

Desde esta humilde columna (y desde la postura de alguien a quien le gusta el fútbol y le hace barra a la Selección), le pido a todos los involucrados, desde los miembros de la Federación Colombiana de Fútbol hasta el cuerpo técnico y los jugadores que, de clasificarse al mundial, se mantengan al margen de las elecciones presidenciales que han de coincidir con el Mundial del próximo año.

Coletazos finales: ¿qué hacer ante el (d)efecto Trump?

Es necesario que el pueblo latinoamericano se una de manera masiva a esa oleada de movimientos sociales que parece haberse despertado tras la ascensión política de Donald Trump, y presione de manera constante a sus respectivos gobiernos, para que, por primera vez en los dos siglos y medio que llevamos de vida republicana, prioricen los intereses de la región sobre los de aquellos poderes políticos y económicos (como el gobierno de los Estados Unidos o la Exxon Mobil) que de manera progresiva nos van empujando hacia el colapso de la especie humana.

Agravios Burocráticos

Hay ocasiones en las que la burocracia está justificada por otros problemas que evidencian una crisis más profunda, mientras que en otros, como en el de la legalización de títulos obtenidos en el extranjero -el cual está sustentado en la Convención de Ginebra- se evidencia un círculo vicioso imposible de justificar.

Bajo el yugo de las masas

Al comenzar esta columna había pensado acabar con un llamado a todos quienes producimos contenido que consideramos crítico y lo publicamos en Internet, a que nos levantáramos en contra de esas masas de comentaristas furiosos y los castiguemos con el proverbial látigo de la indiferencia. Pero, ¿cómo permanecer indiferente ante una horda de bárbaros? ¡Si es que ya nos han invadido! Que los dioses nos amparen.