Ahora que estamos, hablemos un momento del racismo, living Buenos Aires

Un grupo sindicalista puede sentarse tranquilamente a debatir sobre los derechos de su gremio en una mesa atendida por una colombiana que gana una sexta parte de lo que recibe el obrero sindicalizado. Sin embargo, la moza no es un semejante, está en su lugar y el país le da educación gratuita a cambio de esa renuncia. Si no le gusta el trato, bien puede salir.

Relato de un evento. Burocracia, derechos humanos y la persistencia de la desigualdad

La semana pasada pude asistir a un evento de cuyo nombre no quiero acordarme, en él se hablaba de los derechos humanos en la mayoría de los lugares olvidados del mundo, de las horribles vejaciones que debían atravesar las mujeres, los niños, algunas especies de animales cazadas por muy malas personas, se mencionaban los derechos de la comunidad del acrónimo que ha sumado una o dos letras desde la última vez que fue usado en un libro de algún teórico relevante, de las vulneraciones estructurales y de las que no lo son tanto, de muchas cosas se hablaba en ese recinto blanco, limpio y bien amoblado para recibir invitados de todo el mundo, gente muy importante al parecer.

Los avatares del dios o el problema cultural de la política partidaria en Colombia

Más allá de las referencias al proceso de construcción de una forma cultural (el uribismo en Colombia) he tratado de mostrar cómo ésta obedece a una lógica de orden religioso que se convierte en el corto plazo en la única alternativa de representación/actuación política, produciendo un contexto en el que toda forma otra es excluida sistemáticamente.