Posiciones y riesgos para la paz en Colombia

No es una cuestión secundaria para Colombia el plebiscito del próximo 2 de octubre. La heterogeneidad de posiciones, ambigüedades y contradicciones en relación al discurso de quienes defienden votar por la paz se expresarían en nuevos escenarios. Mientras tanto, la extrema derecha busca cómo incentivar la guerra y romper la nueva forma como se busca tramitar los conflictos que hay y que vendrán.

Apuntes sobre el golpe de estado en Brasil

Los grupos que se posesionaron el pasado 12 de mayo, mostraron su fuerza dentro del aparato del Estado. Su juego nunca fue combatir la corrupción o construir un Estado incluyente o participativo. La fragilidad y el desgaste de un Gobierno de coalición (tal como expone en su crítica al PT Atilio Borón en una de sus columnas) abrió la posibilidad para que la oposición desplegara sus estrategias para atacar desde adentro y desde afuera.

Las relaciones urbano-rurales en Colombia: notas sobre el desplazamiento

El paso de la vida comunitaria a la sociedad de masas, de sociedades de la vecindad, la amistad, la familia, la tierra y el chisme, a sociedades de comunidades ocultas y anónimas, implica una trasformación profunda y en muchos casos violenta, tanto en el plano material como en el simbólico. Así, el artículo destaca dos momentos: uno caracterizado por las violencias y las transformaciones productivas en el campo, y otro, en la continuidad de la vida rural en las ciudades.

Retomando debates: sobre las transformaciones por el capitalismo en el campo colombiano

La importancia de la exposición de estos enfoques está en la medida en que unas visiones se sobreponen a otras y muestran, justifican y argumentan formas sobre cómo leer y actuar sobre la realidad, es decir, le dan un sentido a la acción. De este modo, estos debates no solamente son académicos, en la medida en que el proceso argumentativo tiene implicaciones en la política al ver u omitir un problema de un grupo de personas sobre otros.

Tierras y conflictos en el Magdalena Medio

Comunidades campesinas o pescadoras del Magdalena Medio colombiano del país buscan espacios de libertad en sus cotidianeidades (el chisme, el secreto, el teatro, el sabotaje), las cuales persisten en medio de viejas y nuevas formas de dominación en un contexto en el que no se han resuelto los conflictos por la apropiación de tierras públicas (desde el siglo XIX), y se ha generado la llegada de empresas extractivas que destruyen la tierra y modifican los territorios de esta región colombiana.

Las protestas en la copa mundial de Brasil

Los megaeventos como la Copa del Mundo generan placer para millones de personas e hinchadas de varios rincones del mundo, que es aprovechado para generar un aumento de la tasa de ganancia de grandes conglomerados económicos. Esto no solo genera este efecto unidireccional, sino que crea un momento excepcional para que conflictos sociales, ya existentes en el pasado, se agudicen y se expresen por medio de protestas. El Estado, aunque con múltiples funciones, busca mantener el orden y poder garantizar la inversión y el placer.

Élites, capital trasnacional y resistencias sociales en Colombia

En Colombia se puede ver una clara articulación entre el capital trasnacional y las élites políticas, donde se presenta un proceso de intensificación del proceso productivo para obtener un aumento de la tasa de ganancia, a partir de “enclaves trasnacionales” en los territorios donde el Estado funciona, principalmente, como un mediador que agiliza la articulación entre lo local y lo trasnacional.

Los sueños ahogados en el Huila

En el centro del Huila, las dificultades en el campo han producido una diferenciación creciente de tareas entre las mismas personas que viven allí y que se aferran a vivir en ella con el sueño de poder algún día trabajar su tierra para que sus hijos sigan con sus sueños. Sin embargo, estos sueños son cada vez más difíciles de realizar: límites en la expansión de la frontera agraria en esta región (con una estructura agraria que ha gozado de una relativa estabilidad tradicional) y la llegada de proyectos energéticos (con una lógica cada vez más agresiva), plantean la agudización de tensiones ya existentes con la destrucción de sus medios de vida.

Las empresas comunitarias y el proyecto hidroeléctrico El Quimbo

El proyecto hidroeléctrico “El Quimbo” está localizado en jurisdicción de los municipios de Gigante, Garzón, El Agrado, Pital, Paicol y Tesalia en el Departamento de Huila, e inundaría 8.250 hectáreas. En esta región existe una multiplicidad de grupos que la componen, entre ellos, los miembros de las empresas comunitarias, que realizaron un proceso de reforma agraria en los años setenta en la región. Sin embargo, la llegada de la hidroeléctrica ha acentuado y hecho evidentes conflictos por la tierra, así como contradicciones y tensiones que existen dentro de las comunidades campesinas, producto del cambio en sus condiciones de producción por la llegada de este proyecto.

Las protestas en Brasil: el caso de Rio de Janeiro

En los últimos meses se han presentado en Brasil las movilizaciones más grandes de los últimos veinte años en ese país, pero ¿cuál han sido las implicaciones de estas protestas?, ¿qué está sucediendo en el contexto brasilero?, ¿cómo se han empezado a cuestionar cosas que antes no eran cuestionables? El caso de los cambios que se están presentando en ciudades como Rio de Janeiro y las pautas generadas a partir de estas, permite aproximarnos a aspectos de lo que está pasando en la política brasilera.

Tierra y propiedad

La tierra originalmente no tiene ningún valor y es naturaleza, su valor nace del trabajo sobre ella o su potencialidad para trabajarla. La creación de la propiedad la divide y posibilita que bajo el respaldo del Estado ésta sea comercializada (tierra como mercancía), a su vez que respalda la manutención de las relaciones sociales que existen en su interior (entre trabajadores y dueños de la tierra).

Tierra y conflicto en Colombia

Las tensiones y conflictos existentes alrededor de la tierra en Colombia no son nuevos y se pueden remitir a por lo menos los últimos cien años de nuestra historia. Su comprensión debe ir de la mano con saber el funcionamiento de los contextos sociales e historias locales y regionales, así como las formas de organización y conflicto que los diferentes grupos sociales en el campo han tenido en el tiempo.