Izquierda con populismo

Más allá de la retórica de los medios masivos de comunicación, y de las histerias de muchos políticos profesionales, la discusión contemporánea sobre el populismo apunta hacia nuevas direcciones. Bien porque el populismo deja de concentrarse en una persona redentora (el caudillo), y se convierte en una lógica constitutiva de la política, que hace inevitable el antagonismo, e imborrable la discordia entre sectores sociales con intereses dispares. O porque, de alguna manera, el “pueblo siempre falta”: siempre está por venir.