Y hoy, Día Internacional de la Democracia, ¿qué es la democracia?

Vivimos bombardeados de alusiones tales como “los retos de la democracia”, “retrocesos democráticos”, “el miedo a la democracia”, “las amenazas de la democracia” y otros tantísimos llamados de urgencia a proteger algo que parece ser un baluarte inquebrantable. Son poquísimos los que, al son de democracia, no piensan en un valor social e individual incalculable para ser preservado por encima de todo.

¡Olvídense de la Democracia! Transiciones para el 2018

Más que reglas demasiado abstractas sobre lo que debe o no debe ser la democracia, si la izquierda quiere conseguir escenarios de poder alternativos (más democráticos) debe apelar a un examen juicioso y detallado de nuestro presente histórico, en el que se asuma, sin pragmatismo arbitrario pero sin lecturas demasiado románticas, qué es lo que se busca, qué es lo que se propone y qué es lo que se ataca, en especial en función de las necesidades históricas que como país tenemos para construir una democracia más justa.

¿A quién le sirve la expulsión de Ordóñez?

Lo que significa para la Paz es ambiguo y dependerá mucho de la manera en que lo capitalicen quienes le están apostando hoy a la Paz en el país. Por un lado, puede implicar un obstáculo si de ello solo saca provecho la ultraderecha en los términos ya dichos. Pero, por otro, puede implicar que se agite un descontento significativamente amplio con el procurador de parte de distintos sectores sociales.

Santiago, mi hermano

No es que desconozcamos que la Fiscalía tiene suficientes problemas en materia de corrupción y en la forma en que se relacionan con la vida política del país, ni tampoco que Montealegre haya logrado articular esos problemas de una manera muy peculiar. Se trata de que Uribe y sus hermanos menores han querido siempre hacer política por encima de la ley y que conseguir impunidad para tal práctica es más fácil cuando se es gobierno y más enredado cuando se es “oposición”.