Cortinas de Humo

La corrupción es algo tan etéreo, tan fácilmente atribuible a cualquier cosa, que juega perfectamente como cortina de humo. Si bien es cierto que la mayor parte de los gobernantes, jueces –incluso magistrados–, y legisladores de nuestro país son corruptos, decir que la corrupción es el principal problema que nuestro país enfrenta actualmente se ha convertido en una fórmula de fácil repetición pero inextricable

¿Cuestión de idiosincrasia?

Puede documentarse un deterioro cultural en las últimas tres o cuatro décadas que quizá sea lo que exacerba la sensación de que aquí no hay nada que pueda hacerse, que todo ha estado siempre muy mal y que así continuarán las cosas. Pero hay un peligro que subyace tras los pensamientos que otorgan a ciertas comportamientos y actitudes un carácter absoluto e inmodificable, que vienen a ser causa y consecuencia de todos nuestros males: nos inmovilizan.