Adriana Romero

* Adriana Romero

Abogada de la Universidad Nacional de Colombia, magíster en Derecho con profundización en Sociología y Política Criminal y especialista en análisis espacial de la misma institución. Investigadora sobre problemas de interés alrededor de la política criminal, la justicia transicional y políticas públicas y docente en investigación, criminología y derecho penal

Las últimas semanas Bogotá ha vivido una serie de episodios que han puesto en cuestión el lugar de los ciudadanos para la administración de la ciudad frente al Sistema de Transporte Masivo Transmilenio. Me voy a referir en particular a dos episodios, de tal vez muchos más. En primer lugar, me refiero a la muerte de un trabajador de Transmilenio, quien trató de impedir que una persona se colara en la estación de Jiménez, en el centro de Bogotá1; en segundo lugar, quiero hacer mención a la reciente reacción al nuevo incremento del 10% del valor del pasaje ordinario del Transmilenio, que provocó protestas violentas y otras reacciones2.

A pesar de que estos casos merecerían un análisis desde múltiples perspectivas, en esta ocasión me quiero concentrar en las consignas que los buses han llevado en respuesta a estos casos. Estos mensajes se constituyen en declaraciones públicas sobre estos episodios, con la capacidad de llegar a un amplio número de ciudadanos, que utilizan el sistema o que transitan por la calles, y expresan, con mecanismos publicitarios, valores, principios y normas sociales, que se suponen compartidos por todos.

Frente al primer caso, se trata de una persona que sólo 5 días antes de los hechos había salido de prisión por una libertad condicional y que apuñaló a un joven trabajador de la Empresa Recaudo Bogotá por impedirle que ingresara al sistema sin pagar. En vez de preguntarse por los deficientes mecanismos de reintegración social con los que cuenta el sistema penitenciario, los mecanismos de seguimiento a las personas en libertad condicional, la incapacidad de generar procesos de justicia restaurativa, una reflexión sobre las capacidades de resocialización del Estado, o una pregunta sobre las escasas herramientas con los que cuentan los trabajadores del sistema para cumplir con su deber, la administración consideró que el problema que se evidenciaba en este caso era el de los colados. La ecuación que se plantea detrás de dicha definición es que sin colados no se presentarían situaciones inexplicables como ésta, ocurrida el 15 de enero del presente año. Este no sería un problema de respeto a la vida, o un problema de valores, no; es un problema de la existencia de una clase de ciudadanos (“los colados”), que generan desorden, incumplen las leyes, roban al sistema y generan entre otras cosas, homicidios.

A partir de este episodio, se revivió la tendencia #NoMasColadosEnTM, que había sido utilizada como una campaña frente a este problema que enfrenta el sistema. Esto expresó el Alcalde mayor, el día siguiente a los hechos:

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Para algunos, esta campaña era un claro homenaje a Leonardo, el trabajador asesinado, y colarse un importante desangre para las arcas de Bogotá. Para otros el problema se abordó de una manera inconveniente, y, finalmente, muchos protestaban por las injustas condiciones de distribución del recaudo, de acuerdo con lo establecido en los contratos con los operadores privados y los del recaudo3.

Más adelante, con la entrada en vigencia del Código de Policía, se incorporó una nueva multa por el no pago del pasaje en el sistema. Con esta, la publicidad incorpora dos elementos: pagar el pasaje hace que el servicio sea mejor (relación indemostrable) y que este comportamiento es una manifestación de respeto, que genera lazos de unión con otros ciudadanos. A continuación, el aviso:

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Esta idea de respeto, nos permite hilar con los siguientes episodios. En la última semana de marzo se presentaron bloqueos de vías, protestas y disturbios con relación al alza de 200 pesos en el pasaje de Transmilenio y 300 pesos en el de los buses del SITP, el mal servicio, las escasas frecuencias de los buses, entre múltiples inconformidades. No sólo se ocasionaron daños a buses y estaciones, sino también se generaron dificultades para el tránsito cotidiano de las personas en distintos sectores de la Ciudad.

Frente a estos hechos, los buses comenzaron a llevar el mensaje “Respeta al sistema”. Además de resultar altamente abstracto (muchos nos preguntamos cuál sistema, ¿el sistema de transporte?, ¿el Transmilenio?, ¿el SITP?), el alcance de dicho mensaje muestra un tono de altanería y autoritarismo por parte de la Alcaldía: Transmilenio y el Sistema Integrado de Transporte son una manifestación de autoridad y como tal merecen respeto, independientemente de cómo éste opere o se relacione con la ciudadanía.

El siguiente mensaje puede resumir el sentido de algún sector de la ciudadanía:

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Independientemente del debate financiero, urbanístico y de planeación (incluso de seguridad) que merecen estos episodios, he pretendido resaltar cómo la Administración asume un discurso político de odio4, segregación y obediencia de la ley. Hay ciudadanos buenos y malos: los malos se cuelan en el sistema, son vándalos, capaces de matar y, sobre todas las cosas, no aceptan pagar por usar el Transmilenio.

Todo esto muestra la urgencia de un debate amplio sobre los valores que predicamos: por ejemplo, qué entendemos por respeto, cómo se incorpora en nuestras relaciones interpersonales y cómo se imparten visiones de “respeto” profundamente autoritarias y discriminadoras desde la oficialidad. Plantear esta reflexión resulta una tarea urgente si se predica una relación de poder entre autoridad y ciudadanía.

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1http://www.eltiempo.com/bogota/colado-asesina-a-funcionario-de-transmilenio-56851; http://www.elespectador.com/noticias/bogota/colado-asesina-empleado-de-transmilenio-articulo-674870; http://www.semana.com/nacion/articulo/bogota-empleado-de-transmilenio-fue-asesinado-por-impedir-a-un-colado/512310; http://noticias.caracoltv.com/bogota/colado-que-mato-trabajador-de-tm-habia-salido-de-la-carcel-hacia-5-dias

2http://www.elespectador.com/noticias/bogota/caos-en-el-norte-de-bogota-por-protestas-contra-alzas-en-tarifas-de-transporte-articulo-687329; https://www.publimetro.co/co/bogota/2017/03/31/protestas-transmilenio-sabado-1-abril-2017.html; https://www.publimetro.co/co/bogota/2017/03/28/colapso-transmilenio-esmad-ya-presencia-dispersar-protestas.html; http://caracol.com.co/emisora/2017/03/28/bogota/1490732709_759822.html http://caracol.com.co/emisora/2017/03/31/bogota/1490959453_346316.html; http://caracol.com.co/emisora/2017/03/27/bogota/1490619311_747873.html; entre otras.

3Pueden verse las distintas reacciones en redes sociales, generadas por esta tendencia aquí: https://twitter.com/search?q=%23NomasColadosEnTM

4Frente a las protestas que tuvieron lugar durante febrero de 2016, ya se había presentado esta discusión con la tendencia #NoMasVandalos, como puede verse en la siguiente nota: http://www.noticiasrcn.com/nacional-bogota/las-protestas-este-miercoles-transmilenio-desde-las-redes-sociales