¿“Terceros” o determinadores? el proyecto económico paramilitar en Bajo Atrato

El caso de Curvaradó y Jiguamiandó debe ser el más documentado en el país en que se demuestra la relación entre sectores empresariales, institucionalidad civil y militar, grupos paramilitares, proyectos económicos y violaciones a derechos humanos y ambientales. Sin embargo, no es un caso excepcional o extraño: en vastas regiones del país, usando como excusa el desarrollo del conflicto armado, se impuso un modelo económico de acumulación por desposesión a partir del saqueo y el despojo llano; en que, con ciertas variaciones, se repitió lo ocurrido en el Bajo Atrato.

Ser líder social no es delito

Estamos entonces ante un escenario que se caracteriza por el crecimiento de la movilización social y la represión estatal. No se trata, exclusivamente, de las consecuencias de la firma de un acuerdo de paz, como tampoco de la explosión de denuncias alrededor de la corrupción. Son vidas, demandas e injusticias históricas las que están saliendo a flote y ojalá quienes se sienten en la cresta de la ola política sepan leer este escenario.

El retroceso de la democracia en Brasil*

Los grupos dominantes quieren evitar las Directas Já porque estas representan no solamente la elección de un nuevo presidente, sino también una amenaza para la agenda reaccionaria establecida por la derecha en este último año de gobierno. El pánico está ligado igualmente a una tercera elección de Lula, razón por la cual hay un esfuerzo concertado desde hace más de un año por condenarlo e impedir que se vuelva a presentar a las elecciones.

El feminismo no mata: a propósito de una columna anti-feminista cuyo autor se pretende defensor de un “feminismo riguroso”

Muy al contrario de lo que el columnista del Espectador afirma, pensadoras feministas han puesto de presente la importancia de incluir la “variable” sexo, y también la de género, en las investigaciones sociales y naturales. Los feminismos han avanzado serias reflexiones sociales, económicas, epistemológicas, ontológicas y políticas. Eso es feminismo riguroso, no estalinista, oscurantista, doctrinario ni obstinado.