Andrés Camacho

* Andrés Camacho

Máster en Energías Renovables, Licenciado en Física, Ingeniero Eléctrico, Docente Universitario y Vocero de la Marcha Patriótica Bogotá. Bloggero y Columnista en medios de comunicación alternativa

La desigualdad es entendida como la existencia de distintas oportunidades en el acceso, posesión, control y disfrute de recursos y poder, este concepto depende de variadas condiciones y contextos. Su origen se ubica por lo general en los llamados derechos universales, basados en la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU (1948).

Por otra parte, la Pobreza se define como la situación o condición socioeconómica de la población que no puede acceder o carece de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas que permiten un adecuado nivel y calidad de vida, tales como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia sanitaria o el acceso al agua potable. También se suelen considerar la falta de medios para poder acceder a tales recursos, como el desempleo, la falta de ingresos o un nivel bajo de los mismos. También puede ser el resultado de procesos de exclusión social, segregación social o marginación. En muchos países del tercer mundo, la situación de pobreza se presenta cuando no es posible cubrir las necesidades incluidas en la canasta básica de alimentos o se dan problemas de subdesarrollo 1

Así que dichos factores se convierten en indicadores importantes sobre el nivel de equidad y garantía de las necesidades básicas de la población, más cuando la pobreza, la desigualdad y el deterioro ambiental son obstáculos para el desarrollo. En Bogotá estos indicadores son medidos por la iniciativa llamada BOGOTÁ CÓMO VAMOS 2. Todos los años este programa desarrolla los siguientes documentos técnicos:

  • Informe de calidad de vida.
  • Encuesta de percepción ciudadana.
  • Informe de monitoreo y evaluación del desempeño del Concejo de Bogotá D.C.

El informe de calidad de vida se viene realizando año tras año y presenta un análisis detallado sobre el comportamiento de los principales indicadores que registran los distintos sectores de la política pública distrital, en temas como salud pública, educación, seguridad, movilidad, ambiente y mercado laboral, entre otros 3. El pasado 24 de julio fue publicado el informe correspondiente al periodo 2016. Con dicha información es que se presenta este análisis sobre los indicadores de desigualdad y pobreza en Bogotá.

Pobreza monetaria

En el citado informe -Calidad de Vida 2016-, se presenta el indicador de pobreza monetaria. Este indicador mide la capacidad económica de un individuo para acceder a una canasta mínima de alimentos y bienes según su nivel de ingresos. “Se considera que personas u hogares son pobres cuando sus ingresos no le permiten adquirir los bienes requeridos para la satisfacción de sus necesidades básicas. En Colombia, para el cálculo de la pobreza bajo este enfoque, se definen dos umbrales: la línea de pobreza 4 y la línea de pobreza extrema 5, con base en los cuales se calcula la población en condición de pobreza monetaria y en pobreza monetaria extrema” 6.

Según estos datos en Bogotá aumentó la pobreza monetaria durante el periodo 2015-2016. El incremento fue de 1,02% y, pese a que a nivel nacional también aumentó, este indicador apenas se incrementó 0,2%. A su vez se evidencia que la pobreza monetaria en Bogotá regresó a los niveles del año 2012.

Pobreza monetaria extrema

Este indicador mide el porcentaje de población cuyo ingreso per cápita no les permite acceder a una canasta mínima de alimentos estrictamente necesarios para la supervivencia (calculado a partir de la línea de pobreza extrema o línea de indigencia).

Los datos evidencian un leve incremento del último año (0,3 puntos porcentuales, pasó de una incidencia de 2 % en 2015 a 2,3 % en 2016). Hay que señalar que este indicador ha venido en aumento desde 2013 (1,6 %).

Pobreza multidimensional

Este indicador busca medir las carencias o necesidades que impiden el pleno desarrollo de las capacidades de la población. En Colombia, el indicador utilizado es el Índice de Pobreza Multidimensional – IPM 7, el cual se compone de cinco dimensiones:

  1. Condiciones educativas del hogar
  2. Condiciones de la niñez y la juventud
  3. Trabajo
  4. Salud y acceso a servicios públicos domiciliarios
  5. Condiciones de la vivienda

A su vez el IPM involucra 15 indicadores, cada uno de los cuales representa una privación o necesidad que limita el desarrollo de capacidades. El método indica que las personas que alcanzan o superan un umbral de privaciones mínimas establecidas son consideradas pobres (33% o más de los indicadores ponderados reflejan privaciones) (DANE, 2017).

Nuevamente se evidencia un importante incremento, la pobreza multidimensional en el periodo 2015-2016 aumentó 1,2%, es decir que se ha incrementado el número de personal y familias que poseen privaciones que limitan el desarrollo de sus capacidades.

Coeficiente Gini

Es un indicador para determinar la desigualdad de ingresos, indica qué tan equitativa es la distribución de ingresos entre la población. La medida está en valores contenidos del 0 al 1, donde 0 es el indicador de igualdad perfecta (las personas tienen los mismos ingresos) y 1 expresa la extrema desigualdad (un individuo concentra toda la riqueza).

Según los datos, Bogotá ha experimentado un leve aumento del coeficiente Gini, pasando de 0,498 en 2015 a 0,499 en 2016. Sin embargo, es de resaltar que para los años anteriores, dicho coeficiente había permanecido casi sin variación con un valor promedio de 0,5. Es importante resaltar, a su vez, que para el mismo periodo, el coeficiente de Gini nacional ha disminuido, en otras palabras, mientras la desigualdad tuvo un pequeño aumento en Bogotá, a nivel nacional se presentó una pequeña disminución.

Así, en resumidas cuentas, lo que muestran las cifras es un incremento en la Pobreza Monetaria, en la Pobreza Extrema, en la Pobreza Multidimensional y en la Desigualdad (coeficiente Gini), todo esto en el primer año de gobierno de Enrique Peñalosa. Así que cabe preguntarse por las razones que han producido dicho aumento durante esta administración.

Las políticas implementadas por esta administración han impactado negativamente a los y las bogotanas, ya sea porque han disminuido la capacidad de ingreso de las familias bogotanas o porque han incrementado el costo de las necesidades básicas. Examinemos ambos aspectos.

Durante esta administración, solo en el sector público, se han producido cerca de 15 mil despidos o, en el mejor de los casos, terminación de contratos, la mayoría de ellos correspondientes a los sectores Salud, Hábitat y Educación. Son miles de personas que han perdido sus trabajos y ahora se enfrentan a serias dificultades para encontrar trabajo. Estas, evidentemente, son cifras que empiezan a preocupar. Sumado a esto se encuentra la situación de los vendedores ambulantes, trabajadores informales que para las estadísticas del DANE son considerados como tal, pero que para el Distrito son tratados como delincuentes. Según las cifras del Instituto Para la Economía Social – IPES, en Bogotá existen cerca de 47.800 personas que se desempeñan como vendedores informales. Todos sabemos lo que viene ocurriendo con ellos, sin oportunidades, sin soluciones, miles de personas están perdiendo su única fuente de ingreso. Pero al respecto, también las cifras del Distrito muestran este comportamiento, el mismo informe de BOGOTÁ COMO VAMOS muestra, respecto al mercado laboral, que para el 2016 el número de personas ocupadas en Bogotá fue de 4.148.503 mientras que en el año 2015 fue de 4.199.726, un descenso de 1,2% en la tasa de ocupación. En otras palabras, la gente está perdiendo el trabajo o no encuentra opciones laborales.

Por otra parte, frente al incremento en el costo de las necesidades básicas, según cifras del observatorio de la Secretaría de Desarrollo Económico y de la firma Raddar Consumer Knowledge Group, si Bogotá tiene casi 2.300.000 hogares (en los que puede haber una o más personas ocupadas que generan ingreso), entonces el gasto promedio de cada hogar es de 13,1 millones de pesos al año, que corresponde a 1.100.000 pesos mensuales. Con ese dinero las familias deben asegurar vivienda, comida, transporte, salud y educación como mínimo, gigante reto de economía el que enfrentan los bogotanos para subsistir mes a mes. De estos gastos, cerca del 20% requiere destinarse a movilidad, que precisamente es una de las necesidades básicas que más ha aumentado durante la administración Peñalosa: dos aumentos de tarifa en un año, es decir un aumento de $400 en el pasaje de Transmilenio,  lo que representa un aumento del 22%. Así mismo, la tarifa del SITP también se ha incrementado en cerca de 28%. Estas y otras situaciones explican el aumento del costo de vida en Bogotá.

Entonces, mientras Peñalosa intenta convencer de las bondades de su gobierno a través de comerciales en televisión, las cifras demuestran lo nefasto de sus políticas. Mientras su alcaldía se esfuerza en el eslogan, la realidad es que hoy Bogotá es más desigual para todos.

 

 

  1.  Agudo, Alejandra.«Menos pobres, pero más vulnerables. El PNUD alerta del peligro de una marcha atrás en los avances en la lucha contra la pobreza.» 24 de julio de 2014.El País.
  2.   Este es un programa que nace de la alianza interinstitucional entre la Fundación Corona, la Casa Editorial EL TIEMPO, la Pontificia Universidad Javeriana y la Cámara de Comercio de Bogotá, se gestó durante la campaña electoral de 1997, ante la ausencia de un ejercicio ciudadano de rendición de cuentas para verificar el cumplimiento de promesas electorales del candidato, ya elegido como alcalde, y su impacto en la calidad de vida de la ciudad.
  3. http://www.bogotacomovamos.org/acerca/
  4. “La Línea de pobreza es el costo per cápita mínimo de una canasta básica de bienes (alimentarios y no alimentarios) en un área geográfica determinada” (DANE, 2017). La cual para el año 2016 fue de $ 241.673 para el total nacional y de $ 265.559 para las 13 ciudades principales.
  5. “La línea de pobreza extrema es el costo per cápita mensual mínimo necesario para adquirir únicamente la canasta de bienes alimentarios, que permiten un nivel de sobrevivencia en un país determinado.” (DANE, 2017). La cual para el año 2016 fue de $114.692 para el total nacional y de $ 119.957 para las 13 ciudades principales.
  6. Informe de calidad de vida 2016, Bogotá como vamos.
  7. El Índice de Pobreza Multidimensional para Colombia(IPM-Colombia), es un indicador que fue desarrollado por el Departamento Nacional de Planeación, a partir de la metodología de Alkire y Foster (2007, 2011) del Oxford Poverty & Human Development Initiative (OPHI). En donde cada dimensión tiene el mismo peso y cada variable tiene el mismo peso al interior de cada dimensión.