Leonardo Rojas Rodríguez

* Leonardo Rojas Rodríguez

Economista de la Universidad Nacional de Colombia. Estudiante de la Maestría de Desarrollo Económico de la Universidad Nacional de San Martín. Investigador del Grupo de Socioeconomía, Instituciones y Desarrollo de la UNAL; y de la Fundación Escuela para el Desarrollo. En twitter: @Leonardo_rojasr

Los recurrentes ataques por parte del Centro Democrático y la Unidad Nacional a los mecanismos de participación (consultas previas y consultas populares), hacen necesario indagar sobre cuál es el conflicto real. Pues, las diferencias retóricas de los discursos de estos dos partidos pretenden pasar por alto las ideas que comparten, y en específico, el modelo de desarrollo del que son partidarios.

Para comprender lo que se encuentra en juego debemos iniciar por entender la gran dicotomía del siglo XX, luego acercarnos a la diferencia entre un modelo de desarrollo bajo democracia y uno bajo oligocracia, para finalmente comprender el conflicto tras las afrentas de la élite contra los mecanismos de participación.

La vieja dicotomía

El siglo XX estuvo marcado por la disputa entre el capitalismo y el comunismo, el enfrentamiento ideológico se materializó en modelos de desarrollo divergentes. Dicho conflicto fue teorizado recurrentemente como la dicotomía entre el Estado y el mercado. Empero, pese a la ´victoria` del bloque capitalista (tras la caída del muro de Berlín) y del neoliberalismo como ideología del mismo (desde la década de los setentas1), la discusión respecto al mejor modelo de desarrollo, a menudo, continúa siendo la dicotomía mencionada.

El neoliberalismo proclamó una victoria absoluta en los 90s, sin embargo, la crisis económica del 2008 provocó un revés a este paradigma, tal como lo hizo la crisis del 29. Lo que debe permitirnos llegar a una conclusión temprana; la dicotomía Estado vs. mercado es errada, aun cuando muchos se esfuerzan en lo académico y otros en lo retórico para sustentar la conveniencia de uno u otro extremo, es cada vez más evidente que lo que en el pasado significó una oposición, no es menos que un diada, una relación indisoluble 2 Estado-mercado.

Por tanto, nuestro presente implica un debate respecto al modelo de desarrollo a adoptar, partiendo de la relación Estado-mercado, y no de la discusión infructuosa entre uno u otro.

Democracia vs Oligocracia

Latinoamérica jugó un papel crucial en lo que puede ser la superación del debate obsoleto del siglo XX. Los gobiernos progresistas de la primera década del siglo XXI fueron un experimento inicial, con todos sus matices (éxitos y errores), de lo que puede ser la democracia como manejo de la relación Estado-mercado. Esto último no es otra cosa que la orientación democrática del modelo de desarrollo en contraposición a la oligocracia como forma de gobierno.

La democracia3 es un concepto antiquísimo, no obstante, los difamadores de la misma la reducen a un ejercicio de votación, cuando en realidad está estrechamente ligada al valor esencial de la modernidad, la libertad. Pero la libertad, no es lo que han propuesto equivocadamente como libertad individual4, que solo es posible en un sistema donde el mercado competitivo sea la principal agencia de dirección económica 5. Diferente a ello, la libertad es la posibilidad de decidir sobre el porvenir del conjunto social del que se es parte. La libertad no es otra cosa que poder ser parte de las decisiones políticas, aun cuando se pertenezca al quintil más bajo de la distribución por ingresos, por tanto, la misma es solo posible en democracia.

Por otro lado, la oligocracia es compatible con la definición restringida de libertad individual o económica, y con la vulgar definición de gobierno de las mayorías como el acto ritual de acudir a las urnas. En términos coloquiales, la oligocracia es como reza el refrán “nosotros votamos y ellos deciden”.

Es así que la democracia, como forma de gobierno sobre el modelo de desarrollo, necesita de la existencia de mecanismos de participación y de control, más allá de las elecciones representativas. Y es precisamente en esto donde se presenta el mayor conflicto.

Los recientes gobiernos que han emergido en Latinoamérica, con políticas claramente neoliberales -aunque no se definan como tal por la resistencia que puede generar el término- son además militantes fervientes de la oligocracia. Y tanto ellos como los ideólogos de este paradigma arguyen a la técnica y a la academia, cuando deben justificar sus decisiones respecto a la economía y las políticas públicas. Por lo que su justificación de la adopción de medidas impopulares, sin consultar a la población, reside esencialmente en el desconocimiento del papel activo de cualquier ciudadano para decidir de manera directa sobre el futuro de su comunidad, aludiendo a criterios técnicos y asumiendo una ignorancia generalizada.

Colombia entre el continuismo y el cambio

En lo que respecta al caso colombiano, la disputa tácita se ha ocultado bajo el humo de la vieja dicotomía, e incluso se ha recurrido a los fantasmas del pasado para abrumar a la población sobre las posibilidades de un modelo de desarrollo democrático.

En particular, considero necesario hacer referencia al evidente miedo que demuestran los oligócratas frente a los mecanismos de participación y de control, Sin embargo, desenvainan vehementes campañas para hacerse a los votos durante las elecciones representativas. Su esquema es de una participación restringida, algo así como ´libertad sí, pero a medias`. De ahí que los principales mecanismos de participación que se han convertido en objetivo de ataque de los partidarios de la oligocracia son, en su orden, la consulta previa y las consultas populares, por el obstáculo que representan a los intereses de grandes actores económicos para que puedan hacer y deshacer lo que deseen con el territorio.

Al respecto son explicativos los hechos: los objetores de la paz que apoyaban el No en el plebiscito del 2016 tenían dentro de sus exigencias poner trabas a las consultas previas6, mientras que, desde otro lado, aun dentro de la oligocracia, el director de las negociaciones de paz, y ahora candidato presidencial, también ha mencionado su desacuerdo con las consultas populares, por ser una herramienta para inescrupulosos 7.

Así pues, en la región y en especial en Colombia, nos enfrentamos a un dilema: la acentuación de la oligocracia y su consecuente restricción de la libertad, o la posibilidad de implementar modelos democráticos, donde se decida no solo sobre quienes pueden representar, sino también sobre el futuro político y los modelos de desarrollo compatibles con las características geográficas de la región y los designios de las comunidades sobre el territorio.

 

 

  1. La victoria del neoliberalismo representa la abolición de la postura keynesiana y la prominencia de una postura radical del laissez faire.
  2. Cabe anotar que se entiende la existencia de esta relación dentro del período particular de la historia de la humanidad que conocemos como capitalismo.
  3. Como punto de partida ubico a la democracia como el ejercicio de gobierno por parte de la ciudadanía a través de una participación permanente, sin soslayar el papel de las elecciones representativas, pero manteniendo siempre como principal agente a la voluntad popular que sobrepasa la opinión de cualquier tipo de representación.
  4. Para Friedrich Von Hayek la libertad individual es la reducción hasta lo más mínimo de la coacción por parte de otros hombres sobre el individuo (Ver F. A Hayek (2008) 8ª edición. Los fundamentos de la libertad. Unión Editorial).
  5. Como está consignado en Draft statement of Aims, April 7, 1947 “Individual freedom can be preserved only in a society in which an effective competitive market is the main agency for the direction of economic activity. Only the decentralization of control through private property in the means of production can prevent those concentrations of power which threaten individual freedom” (P. Mirowski (2009) The Road from Mont Pelerin: The Making of the Neoliberal Thought Collective. Harvard University Press).
  6. Ver http://www.semana.com/nacion/articulo/propuestas-de-alvaro-uribe-para-renegociar-el-acuerdo-final-con-las-farc/498453.
  7. Ver https://www.kienyke.com/historias/problemas-consultas-populares-colombia-2017.