Andrea del Pilar Naranjo

* Andrea del Pilar Naranjo

Investigadora independiente y abogada de la Universidad La Gran Colombia. Con especialización en Derecho Constitucional Universidad de Nuestra Señora del Rosario, Colombia. Maestría en Relaciones Internacionales Iberoamericanas y Candidata Doctorado en Relaciones Internacionales Iberoamericanas. Universidad Rey Juan Carlos, Madrid-España. Principales líneas investigativas: derechos humanos, políticas públicas e integración regional. Publica en varios portales de internet, entre los que se incluyen el portal de columnas de análisis político e internacional y política exterior The Blue Passport, la revista Chilena Nuevo Ciclo, el Blog de opinión Condistintos acentos editado por el instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca y en los portales Colombianos de opinión Razón Pública y la Revista Perspectiva del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga y en su blog personal elpendulocritico.bolgspot.com

“Toda clase de precaución debe prodigarse cuando se trata de fijar nuestro destino”

 José Gervasio Artigas

 

Una gran nube de optimismo acompaña el proceso de desarrollo del grupo BRICS conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica que recientemente ha celebrado su IX cumbre. En ésta oportunidad el esquema además invitó a México, Tayikistán, Tailandia y Guinea, en un intento de expansión e inclusión comercial de un esquema que reúne un aproximado de 40% de la población, casi un 13% del comercio global, así como el 25% del producto interno bruto y de la superficie del territorial mundial1.

El bloque propone establecer una nueva manera de relacionamiento comercial más equitativo, representativo e inclusivo bajo la comprensión del declive de las instituciones de financiamiento y negociación comercial, así como de los claros signos de pérdida de legitimidad y eficacia de “las estructuras de gobierno internacionales2”.

La meta es ambiciosa pues podrían anticipar una reacomodación de fuerzas e incluso prever la profundización de un mundo multipolar más allá de la hegemonía de Rusia y Estados Unidos. Para ello el esquema ha desarrollado dos tareas: la creación de un nuevo sistema de financiamiento internacional y la expansión del proceso que incluye no solo una apuesta por otras figuras de cooperación entre estados, sino la activación de canales comerciales con otros bloques como la Unión suramericana de Naciones, la Unión Africana y los Estados de Asia central en la llamada “nueva ruta de la seda3”.

 

BRICS Y el “nuevo orden mundial”

El impulso proteccionista y cerrado de la política económica de Estados Unidos con Donald Trump a la cabeza y la negativa en la suscripción de tratados comerciales de la talla del Tratado Transpacífico de cooperación económica, sumado a los aún claros efectos de la crisis de 2008, han permitido que los países contemplen otros escenarios posibles de expansión comercial, lo que ha su vez ha fortalecido bloques paralelos como la Alianza pacífico y el bloque BRICS4, que nace como contrapeso emergente el 16 de Junio de 2009 en Ekaterimburgo con representantes de Brasil, Rusia, India y China que sumaría a Suráfrica dos años más tarde.

El desarrollo del proceso ha implicado no solo la creación de nuevos puentes de diálogo de potencias económicas, tan dispares como Rusia y Brasil, sino la creación de un esquema de financiamiento que podría disputar el monopolio de préstamos de Estado sostenido por más de cincuenta años por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial bajo los principios de una “economía global abierta, eficiente (en la) asignación de recursos, la libre circulación de mercancías y la competencia ordenada y justa para el beneficio de todos5.

El nuevo banco de desarrollo y el fondo de reservas de los Brics6, con un capital inicial de 50 mil millones de dólares creado en la cumbre de 2013, se erige sobre otro sistema de préstamo distinto al existente. Este no exigiría en principio ajustes estructurales para el otorgamiento de préstamos o ayudas, implicando la no sujeción de los desembolsos a condicionamientos políticos específicos demandados por el prestamista. Por su parte, también operaría con las monedas nacionales, no únicamente con el dólar como moneda de referencia.

 

BRICS y multilateralismo

Otro de los puntos sobresalientes del nuevo bloque comercial es su decidido impulso al multilateralismo e incluso su apoyo (al menos discursivo) a las nuevas formas de cooperación para el desarrollo.

En primer lugar, desde su creación, el bloque ha buscado nuevas alianzas para dar mayor alcance comercial e inclusive un cariz político7 no solo con estados individuales, sino con otros esquemas continentales y subregionales tan heterogéneos como la Unión de Naciones suramericanas8, la Unión Africana, la  Organización de Cooperación de Shanghái (OCS)9 y la más reciente iniciativa de Diálogo BRICS Plus, que pretende incluir a estados en desarrollo y economías emergentes como México, Egipto, Tayikistán, Guinea, Filipinas, Vietnam y Tailandia. Todo ello bajo el entendido del aumento de la complementación económica, la diversificación en los países del BRICS y de “la promoción de un desarrollo económico abierto, y una globalización inclusiva, (…) proporcionando un fuerte impulso para corregir los desequilibrios de desarrollo Norte-Sur y promover el crecimiento global10

Por su parte, la iniciativa da impulso a las figuras alternas de cooperación11 que trascienden los contornos exclusivamente interestatales de la consabida cooperación para el desarrollo –estructurada en una posición jerárquica de emisor/receptor- hacia modos alternos de Cooperación Sur-Sur12 que reconoce relaciones de tipo horizontal entre socios, y acepta la presencia de nuevos sujetos incluyendo las ONG´S y el sector privado13.

 

A modo de conclusión

No obstante, el proceso de expansión del bloque, así como sus nuevas alianzas, deben ser tomadas con especial cuidado, pues los Estados que quieren sumarse al proceso no son comparables en cifras con la producción y recursos de los integrantes del BRICS14, especialmente de Rusia y China15, por ello es crucial que se parta de los principios de proporcionalidad y equidad sobre los consabidos de libre mercado y apertura16, perjudiciales para las economías más débiles.

América Latina debe observar el proceso con especial cuidado y, si es posible, hacer su participación como un bloque de estados reunidos con una misma perspectiva, pues el aislamiento y la búsqueda de intereses exclusivamente nacionales es campo fértil para el abuso de posición dominante de los estados con mayor capacidad de maniobra y negociación. Para ello es vital el fortalecimiento de las figuras de diálogo en el seno de Mercosur e inclusive de la Unasur, con el objetivo de la consecución de metas comunes de desarrollo de mediano y largo plazo que tengan en cuenta a sus poblaciones.

Cabe además preguntarse si éste intento de unión comercial realmente significaría una reacomodación del poder en el escenario internacional, y en suma una evidencia del declive hegemónico de Estados Unidos, o si solamente será el preámbulo de una nueva hegemonía, esta vez liderada por China, donde América Latina de nuevo jugará el papel secundario como peón de ajedrez.

  1. Ver cifras del World Bank y del CIA World Factbook, en José Déniz Espinós. Brics – América Latina: Percepciones Y realidades de la relación de América Latina y los Países Brics. Lecturas Universidad Complutense de Madrid. Disponible en https://www.ucm.es.
  2. VI Cumbre BRICS: Declaración de Fortaleza. julio de 2014.
  3. Pretende establecer una ruta transporte y comunicación entre Asia, Europa y África.
  4. Acrónimo del economista de Goldman Sachs Jim O´Neal
  5. VI Cumbre BRICS: Declaración de Fortaleza. julio de 2014.
  6. Ver Acuerdo contingente de reservas de los países BRICS. V Durbán Sudafrica 2013.
  7. Informe de 2011 Rusia en el BRICS: objetivos, estrategias y medios para alcanzarlos.
  8. Impulsada durante la sexta cumbre del BRICS en Brasilia, que inclusive planteó la posibilidad de coordinación del Banco Brics con el recientemente creado banco del sur.
  9. Creado en 1996 y actualmente integrado por Rusia, China, Kazajistán, Kirguizistán, Tayikistán y Uzbekistán con adhesión de India y Pakistán. Cumbre de Ufá 2015.
  10. Declaración de la Cumbre del BRICS en Xiamen, China. IX Cumbre BRICS.  septiembre de 2017.
  11. Ver plan de acción para la innovación en cooperación. Brics  IX cumbre Xiamen, China. IX Cumbre BRICS.  septiembre de 2017.
  12. Que incluye el intercambio de conocimientos y experiencias, la realización de actividades de capacitación, la transferencia de tecnología, la cooperación financiera y monetaria y las contribuciones en especie Resolución 64/222 Asamblea General de las Naciones Unidas. 21 de Diciembre  de 2009.
  13. Ver un ejemplo de la multiplicidad de actores en la Declaración final de Busan. IV foro de alto nivel sobre efectividad de la ayuda. Busan República de Korea. Noviembre – Diciembre 2011.
  14. Por ejemplo se reseña que el PIB global de los llamados países emergentes MINST: México, Indonesia, Corea del Sur y Turquía,  llega apenas a cubrir un tercio del de los países BRICS. Ver en este sentido Günther Maihold. BRICS, MIST, MIKTA: México entre poderes emergentes, potencias medias y responsabilidad global. Revista Mexicana de Política Exterior.  núm. 100 (enero-abril de 2014), 63-79.
  15. Solamente “China cuenta con el ejército más numeroso del mundo y  Rusia es la segunda potencia Nuclear  y el segundo fabricante mundial de equipo militar y armamento después de Estados Unidos”. Gabriel Mario Santos Villarreal. Grupo BRIC Brasil, Rusia, India y China. Centro de documentación, información y análisis. Subdirección de política exterior. (México 2010) 
  16. Se indica en la declaración “enfatizamos la necesidad de estar atentos en contra las políticas y tendencias volcadas hacia el interior que pesan sobre las perspectivas de crecimiento y la confianza del mercado (…)” IX cumbre BRICS. Xiamen, China. IX Cumbre BRICS.  septiembre de 2017