César Giraldo

* César Giraldo

Docente de la Universidad Nacional de Colombia. Doctorado en Economía, Universidad París 13. Profesor investigador sobre los temas sociales, actualmente se encuentra trabajando sobre la Economía Popular y, en este momento, realiza una investigación sobre la Venta Callejera en la localidad de Suba (Bogotá). Experto en Protección Social, Finanzas Públicas y Política Social

Pareciera que la reincorporación económica de las Farc está teniendo dificultades. Mauricio Jaramillo, el llamado médico de las Farc, señala que “hay una gente que ha entrado en una etapa de desazón (…) que no hay producción, que no hay trabajo (…) No hay tierras para trabajar”. Opinión que cada vez se hace más frecuente. Al mismo tiempo, Ramiro Durán, comandante político del bloque sur de las Farc, señala que “bandas delincuenciales están ofreciendo dinero como salario a nuestros antiguos combatientes para que se vinculen”.

Se trata de una situación de mucho cuidado, porque en este momento la reincorporación es la fase crítica del proceso de paz. Un proceso de paz tiene varias dimensiones: verdad, justicia y reparación; reformas políticas, sociales y económicas. Pero si no se resuelve la reincorporación económica y social de quienes dejaron las armas, esas dimensiones se pueden quedar sin piso real, porque se pierden los cuadros políticos que permitirían la materialización del proceso. Y ese es el punto que hay que resolver ahora para poder continuar con las tareas que están previstas más adelante.

Si una persona no se incorpora en el mundo económico no puede lograr una inserción social, y tendrá que depender de la asistencia pública, la cual, a la postre, es mezquina y denigrante. El peligro real es que, ante la carencia de alternativas dignas de incorporación económica, siempre estará disponible una inserción en actividades criminales, las cuales dan poder económico, social y político, sobre todo si existe una fuente de recursos monetarios como es el narcotráfico o la minería ilegal. Y esa mezcla explosiva la tenemos en Colombia.

No se trata de una afirmación retórica. Basta con mirar la experiencia histórica. En el pasado, en Colombia, la reincorporación económica de los grupos guerrilleros que han dejado las armas ha fracasado de forma rotunda, como lo señala Villarraga (2015). Los emprendimientos productivos que se adelantaron no prosperaron. A pesar de ello, el gobierno y la cooperación internacional insisten en ese camino a través de proyectos y planes de negocios. Se insiste en el emprendimiento para la generación de ingresos de los desplazados, de los pobres, y ahora los excombatientes de las Farc. El fracaso de esa política es tal que existe en el medio la expresión del “valle de la muerte”, para reflejar esa realidad.

Un estudio de Confecámaras (2016) señala que “entre 2011 y 2015, entraron al mercado un total de 1.033.211 firmas y se cancelaron 991.911” (pág. 21), lo que significa que en el neto hay una mortalidad del 96%. Ello hace referencia a empresas formales de todas las clases, pero en los sectores populares, que es lo que se conoce como “emprendimiento de subsistencia”,  el fracaso ronda el 97%, aunque no existen estadísticas confiables al respecto.

En el caso del EPL, cuenta verdadabierta.com (2015) que “gracias a entrevistas y encuentros realizados durante el primer semestre de este año (2015) por los responsables de la documentación, se lograron detectar unas 30 iniciativas que beneficiaban a un total de 334 excombatientes, las cuales debían ser ejecutadas solo en los municipios del Urabá antioqueño (…). De ellas, un porcentaje no superior al cinco por ciento lograron sostenerse en el tiempo”.

Se dan diferentes explicaciones del fracaso: falta de innovación, desconocimiento del mercado, bajo acceso al crédito, exceso de regulación, y (en el caso de los procesos apoyados por los programas públicos) seguimiento insuficiente. Y la propuesta para resolver esos males consiste en más capacitación, más microcrédito, más mercado y menos Estado (desregulación). Pero además a los emprendedores se los incita a tomar riesgos, ser líderes y tener tolerancia al fracaso. La literatura abunda. Todo termina en hundirse más y más en el modelo: más economía de mercado, más discurso de auto superación (léase individualismo), más microcrédito.

Si bien, por un lado, el emprendimiento fracasa, por el otro, la economía popular urbana, o el sector informal, logra resolver, mal que bien, el problema de la inserción económica de la gente. Pero desde la óptica del emprendimiento esas prácticas populares urbanas son juzgadas como equivocadas: no cumplen con la ley, no pagan impuestos, no tienen registro mercantil, no están bancarizadas. Pero es precisamente eso lo que las hace viables, porque cumplir con la ley resulta muy costoso.

El discurso del emprendimiento ve a los beneficiarios como pequeños capitalistas, no como trabajadores precarizados. El desconocimiento de la realidad de la economía popular de los supuestos expertos que hacen los cursos de capacitación, y el hecho de pretender forzar la generación de proyectos productivos que cumplan con todas las normas legales, entre ellas los registros y los impuestos correspondientes, lleva al fracaso rotundo de la gran mayoría de tales proyectos de emprendimiento

¿Qué se puede sacar de esta experiencia para la reincorporación de las Farc? Es una buena pregunta, y aquí no se pretende formular una respuesta, sobre todo, por el desconocimiento sobre lo que sucede al interior el proceso de reincorporación. Lo que se puede aportar es la experiencia de los sectores populares urbanos, para ver si de allí se pueden extraer algunas lecciones.

Una política correcta hacia la economía popular urbana parte del reconocimiento de sus organizaciones, territorios, prácticas, saberes y tradiciones. Reconocerlos como sujetos sociales y políticos que participan de forma vinculante en la construcción de la política pública. Es un camino equivocado partir del supuesto que son ignorantes, que no pueden ser reconocidos porque su actividad es ilegal, que hay que desalojarlos de sus territorios de trabajo.

Pero la política pública dice que eso está mal, que los actores de la Economía Popular no saben ejecutar su actividad económica. Que el problema reside en que no tienen un proyecto productivo estructurado, no saben llevar la contabilidad, carecen de estudios de mercado, no se plantean una misión, una visión y unos valores. Se pretende transmitir tales enseñanzas a personas que llevan años o décadas en una actividad económica desconociendo sus saberes, los cuales han sido construidos a través de un largo proceso.  Y cuando los embarcan en emprendimientos productivos, que a la postre terminan siendo un fracaso, el supuesto beneficiario termina con su proyecto de vida destruido y con una deuda que no sabe cómo pagar.

Si lo que aquí se plantea va en la dirección correcta, una política pública para la reincorporación de los excombatientes de las Farc debe partir de sus territorios, prácticas, saberes y tradiciones. La pregunta es cómo se interpretan estos conceptos para la realidad actual de la reincorporación. Sin embargo, se podría afirmar que, por ejemplo, más allá de proyectos de emprendimiento, que por supuesto se deben adelantar, también hay que considerar la consolidación de los procesos en los territorios donde están asentados los excombatientes, y allí construir comunidad y llevar a cabo una serie de actividades la mayoría de las cuales está por fuera del mercado.

Son las actividades cotidianas de una sobrevivencia digna y placentera: construir una familia, cultivar, compartir, disfrutar. Y todo eso no es emprendimiento, ni es mercado: es acceso a tierra, construir comunidad y territorio, sentar las bases de un nuevo proyecto político, social y cultural. Pero eso es lo que está en peligro hoy día y si no resuelve ya, todo lo demás que está en los acuerdos será sólo espuma.

 

Bibliografía

– Confecámaras (2016). Nacimiento y supervivencia de las empresas en Colombia. Confecámaras. Bogotá D.C. http://www.confecamaras.org.co/phocadownload/Cuadernos_de_analisis_economico/Cuaderno_de_An%D0%B0lisis_Economico_N_11.pdf

– verdadabierta.com. La reinserción del Epl en Urabá: historia de un fracaso anunciado. http://www.verdadabierta.com/desmovilizados/5977-la-reinsercion-del-epl-en-uraba-historia-de-un-fracaso-anunciado

– Villarraga Sarmiento, Álvaro Desmovilización y reintegración paramilitar. Panorama posacuerdos con las AUC/ Álvaro Villarraga Sarmiento, Centro Nacional de Memoria Histórica ; prologuista Patricia Linares Nieto.– Bogotá : Centro Nacional de Memoria Histórica, 2015. 664 páginas