Sandra Jaramillo

* Sandra Jaramillo

Egresada de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, en Ingeniería Forestal, con énfasis en ecología política y ambientalismo a través de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo por la misma universidad. Defendió su tesis de maestría relativa a la historia de las ideas: “La resignificación de la Naturaleza en los tiempos del problema ambiental”, bajo la dirección del Dr. Alberto Castrillón Aldana adscrito a la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Es miembro fundadora de la Corporación Cultural Estanislao Zuleta, Medellín-Colombia y se desempeñó allí entre el 2007 y el 2015 en labores directivas y de gestión de proyectos culturales. Actualmente adelanta un Doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad de Buenos Aires con el CeDinCi/UNSAM como sede de trabajo. A partir del 2017 es becaria CONICET. Sus temas de investigación están dirigidos a la biografía y la historia intelectual, la Nueva Izquierda colombiana (generación y contexto político e intelectual de los años sesenta y setenta) y la historia de las mujeres en Colombia.

A esas noticias diarias que hoy por hoy nos enceguecen en Colombia dando cuenta del sistemático, sí, ¡sistemático! asesinato de campesinos, líderes sociales, ex combatientes… En el proceso de estos Acuerdos de paz entre las Farc y el Estado colombiano, que ni se implementan ni nos acercan a la tan anhelada paz que marca el deseo más profundo de varias generaciones, se suman en los últimos días los lutos de tres figuras de la academia nacional que, intempestivamente, han muerto por enfermedades terminales en la plenitud de sus carreras investigativas.

Luz Gabriela Arango Gaviria, profesora asociada de la Escuela de Estudios de Género de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional y codirectora del Grupo Interdisciplinario de Estudios de Género de la misma casa, murió el 9 de octubre de 2017 en Bogotá. Luis Carlos Agudelo Patiño, profesor asociado de la Escuela de Planeación Urbano-Regional de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, murió el 18 de octubre de 2017. Y Jairo Iván Escobar Moncada, profesor de planta del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia, falleció el 6 de noviembre de 2017.

En el obituario producido y puesto a circular entre colegas por los copresidentes de la Asociación Latinoamericana de Estudios del Trabajo ALAST (Juan Carlos Celis Ospina y Fernando Urrea-Giraldo) que se suma a las condolencias de su casa de estudios1, nos dicen que la trayectoria intelectual de Luz Gabriela se concentró en los estudios del trabajo sobre Colombia y América Latina, teniendo presente el componente de género en todas sus dimensiones, además “en los últimos años había incursionado sobre la temática de los trabajos de cuidado, con investigaciones comparativas entre Brasil, Colombia y otros países, tomando como ejemplo el trabajo en los salones de belleza femeninos y masculinos”. Se formó en la EHSS (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales) de París en los años 80, concentrándose en la historia de las “Mujeres obreras en la industria textil colombiana”, tomando como centro la empresa Fabricato y haciendo de su perspectiva de género una activa militancia feminista. Internacionalmente conocida por su labor investigativa, Luz Gabriela fue además cofundadora de ALAST desde su inicio. Varios han sido los homenajes a su vida y obra.

Sobre Luis Carlos Agudelo Patiño, la ausencia de pronunciamientos centrales por parte de la universidad pública, con cuya labor social se comprometió a lo largo de su trayectoria como planeador urbano, se vio compensada por los mensajes de colegas agremiados en la red Colforestal y por la institucionalidad del Valle del Cauca que se pronunció a través del Departamento  Administrativo de Planeación y  la Subdirección de Ordenamiento y Desarrollo Regional de la gobernación, reconociendo que Luis Carlos prestó a esa comunidad “un invaluable servicio en su calidad de interventor del Plan de Ordenamiento Territorial Departamental POTD del Valle, el primero que se formula en el marco de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial LOOT”2. A inicios del 2000, Luis Carlos se formó en la Universidad de Valencia y su labor docente se caracterizó por el sentido crítico y por una amplitud de miradas que enriqueció con mucho la formación ingenieril aplicada a los procesos de planeación, formación que desde hace varias décadas en la Universidad Nacional, sede Medellín, respira hegemónicamente los aires de un tecnicismo indolente al complejo contexto colombiano en el que se desenvuelve. Lejos han quedado los tiempos de revistas universitarias como “Tribuna Forestal” que en los años setenta “invadía” las aulas de la sacro-santa ingeniería para “contaminarla” con los debates sobre la propiedad de la tierra que apasionaban el movimiento estudiantil de entonces. Y como opción a los grafitis reivindicativos y politizados de otrora, hoy el disciplinamiento se expresa en una sede de paredes limpias con neo-arquitectura de centro comercial.

Como si fuera poco, la Escuela de Frankfurt en la capital de la montaña está de luto con el deceso de Jairo Escobar Patiño. Él se doctoró en Filosofía en los años 90 en la Universidad de Wuppertal Alemania y participó activamente en la primera versión del Congreso de Historia Intelectual de América Latina originado en 2012 bajo el liderazgo del grupo GELCIL de la Universidad de Antioquia. En este congreso Jairo divulgó entre un público amplio un tema tan urgente como desconocido para legos, como es la recepción de la Teoría Crítica en América Latina, pero su compromiso divulgativo se mantuvo hasta días recientes a través del Aula Abierta Alejandro Alberto Restrepo, organizada por la Universidad de Antioquia y la Biblioteca Pública Piloto, pero en cuya producción estuvo muy presente Jairo y su equipo de investigación, contribuyendo a concretar en Medellín una resistencia a esa tendencia aislacionista tan presente en la universidad pública. Fue tan sorpresiva su muerte que hace apenas unas semanas estuvo en Madrid en el IX Congreso internacional de teoría crítica3, un evento que, con el espíritu quijotesco que requieren quienes quieren aportar al pensamiento crítico en Colombia, inició él hace unos años con pocos recursos en la Universidad de Antioquia.

Son tres verdaderas y lamentables pérdidas de la vida intelectual colombiana. Precisamente en uno de los momentos más álgidos de la historia del país, cuando no es posible aplazar más, la efectiva configuración de un “campo intelectual” potente, actuante y sobre todo solidario que abra posibilidades para que la intelligentia sea actor efectivo de los cambios profundos que requerimos.

 

Sandra Lucía Jaramillo-Restrepo

sljarami@gmail.com

  1. Recuperado 17/11/07, de: http://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/article/mensaje-de-condolencias-fallecimiento-de-la-profesora-luz-gabriela-arango-gaviria.html
  2. Recuperado 17/11/07, de: http://www.valledelcauca.gov.co/planeacion/publicaciones.php?id=39792
  3. http://redfilosofia.es/blog/2017/10/08/iv-congreso-internacional-de-teoria-critica/