Luis Alejandro Delgado Restrepo

* Luis Alejandro Delgado Restrepo

Politólogo de la Universidad Nacional, candidato a Magister en Estudios Sociales Agrarios de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-FLACSO, sede Argentina. Investiga temas de ruralidad, pueblos indígenas, partidos políticos, paz y derechos humanos.

El pasado 11 de marzo se dio la largada a la carrera por la Presidencia de la República. Después de distintos análisis de todo tipo acerca de la picada en punta de los candidatos Iván Duque y Gustavo Petro, tras la victoria en las consultas en sus respectivas coaliciones, es importante evidenciar otras cuestiones ahora que estamos a tan sólo doce días de la primera vuelta presidencial.

Los resultados de las encuestas, al menos de las seis más difundidas: Invamer, Cifras y Conceptos, Datexco, Centro Nacional de Consultoría, Guarumo y Yanhass, han mostrado dos cosas: primero, que habría segunda vuelta, pues ninguna de las fórmulas presidenciales alcanza más del 51% en la intención del voto, y segundo, que hasta el día de hoy ésta sería entre Iván Duque y Gustavo Petro. Que el fenómeno Petro-Ángela María no ha conocido techo, se ha ratificado en el crecimiento mantenido en todas las encuestas y la movilización de multitudes a las plazas en sus recorridos por parte de la geografía nacional, principalmente en la costa atlántica y en la costa pacífica. Este último punto ha sido la mejor estrategia para combatir las fake news y las cadenas que circulan por redes sociales.

Lo interesante de los resultados de la denominada Consulta de inclusión para la paz, realizada por las candidaturas de Gustavo Petro del MAIS-Colombia Humana y Carlos Caicedo del movimiento Fuerza Ciudadana, es que reflejan no sólo la acogida que ha tenido el discurso y las propuestas de Petro, sino los resultados de las votaciones en la Colombia periférica, la de los márgenes, la de las costas. Se podría decir que se traslapan los resultados del plebiscito de octubre de 2016 que buscaban la refrendación de los acuerdos de La Habana.

Petro, el candidato de las costas

Siguiendo los resultados de la Registraduría Nacional del Estado Civil, Gustavo Petro le gana él sólo a la Gran Consulta Por Colombia o consulta del uribismo conformada por Iván Duque y las facciones del conservadurismo, en cabeza de Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez Maldonado. Petro, en varias regiones del país, empezando por la costa caribe, ha sostenido una votación mayoritaria desde las elecciones presidenciales del año 2010 ganándole a Juan Manuel Santos en primera vuelta en algunos departamentos caribeños en las elecciones que lo dieron por primera vez Presidente de la República.

La Guajira es un departamento azotado por las mafias del contrabando, pero también por las mafias políticas encabezadas por Juan Francisco “Kiko Gómez” y Oneida Pinto, avalados por Cambio Radical y detenidos por asesinato el primero y ella por corrupción; un departamento donde la población indígena Wayuú es mayoría y con problemas asociados al extractivismo por la explotación de la mina de carbón del Cerrejón y la escasez del agua. Petro logra allí una votación de 53.076 votos, mientras la consulta de la derecha, sumando los tres candidatos, tuvo en total 52.388. Situación similar se refleja en otros departamentos de la región: Córdoba, Petro: 159.676 y la Consulta de la derecha: 150.094; Sucre, Petro: 120.916 y la Consulta de la Derecha: 89.962 sufragios.

Por la región pacífica y del suroccidente las diferencias son más notorias. En el Cauca, departamento donde se vivió con intensidad las consecuencias del conflicto armado, Gustavo Petro tuvo una votación de 129.153 votos, por su parte la consulta de la derecha 72.136. En Nariño, con Tumaco en el foco de atención de la opinión por enfrentamientos de disidencias de las FARC como alías “Guacho” con el Ejército de Colombia por narcotráfico, Petro obtuvo 143.509 respecto a los 102.478 de la derecha. Putumayo, escenario de los conflictos entre actores armados y con una extracción de petróleo importante para la economía del país, puso ganador a Gustavo Petro con una votación de 37.177 contra 16.838 de la suma de votos por Duque, Ramírez y Ordóñez. Chocó por su parte aportó al candidato de la Colombia Humana en la consulta 30.269 votos, mientras la consulta de la derecha tan sólo alcanzó una votación de 16.785.

En otros departamentos de estas regiones, caribe y pacífico, Petro perdió por una mínima diferencia con toda la consulta. En el Atlántico: Petro: 207.926, respecto a la Consulta  Uribista: 223.927; Bolivar, Petro: 150.833, respecto a Iván Duque: 131.067; En Magdalena, Carlos Caicedo derrota a Gustavo Petro, sabiendo que es el bastión de Caicedo, y que pueden sumarse ahora en la primera vuelta a Petro; la Consulta de los dos saca en total 157.720, respecto a los 97.350 votos de la consulta uribista. En el Valle del Cauca,  recientemente inmerso en el debate electoral por las discusiones acerca de la redistribución de la tierra y el consumo de agua para la producción de caña de azúcar por parte de los ingenios azucareros, y con unas casas conservadoras poderosas en la política nacional y una gobernadora como Dilian Francisca Toro, quien cuenta con una maquinaria importante, Petro logró 244.023 votos versus los 252.483 votos de Duque. En Buenaventura, puerto colombiano en el Pacifico Vallecaucano, el candidato de la Colombia Humana logró 27.996 respecto a los 10.057 votos en total que tuvo la consulta azul. Bogotá, como en el plebiscito del 2016, con un voto de opinión cada vez más sólido en elecciones, puso a Petro por encima de Duque en las consultas con una votación mayoritaria, aunque mínima, mostrando a Bogotá como una ciudad definitiva en estas elecciones, Petro: 678.813 y Duque: 617.726 votos.

Después de estos resultados Petro siguió llenando plazas, visitando lugares emblemáticos en la costa caribe por presencia del paramilitarismo, corrupción o consecuencias del extractivismo1, demostrando que el supuesto techo no ha aparecido y que es el único que crece en las encuestas de manera sostenida. Ahora la pregunta es ¿dónde deberá crecer Gustavo Petro para la primera vuelta? Efectivamente es el centro geográfico donde se está jugando esta elección, la región andina, ahí se concentra la mayoría de la población colombiana y el uribismo ha sido fuerte.  Neiva, Ibagué, Bucaramanga, Barrancabermeja han salido a respaldar a Petro en multitudinarias manifestaciones que han sorprendido a propios y extraños. Justo cuando escribo este artículo se han realizado las manifestaciones de Gustavo Petro en Cartago, Pereira y Armenia, y una vez más sorprenden por lo multitudinarias que se muestran. Falta por realizarse la visita a Villavicencio y Yopal, en el oriente colombiano, lugares donde fuerzas conservadoras y maquinarias políticas han mantenido el poder regional y donde el crecimiento de Petro debe notarse si quiere mostrarse como el candidato a derrotar la derecha en segunda vuelta. Petro sabe que es ahí, en una región que se ha destacado por la explotación petrolera y el acaparamiento de tierras, donde su discurso de adaptación al cambio climático, transición a energías limpias y renovables, cambio del modelo extractivista a uno de producción agrícola,  debe mostrarse.

¿Petro crece por el “centro”?

Las consultas sumaron en total 9.669.791 votantes en un censo electoral de 36.493.318 personas. Tan sólo el 26.49% de votantes participaron en las consultas, en unas elecciones para Congreso de la República donde participaron 17.818.185, es decir, 8.148.394 de votantes que no participaron de las consultas y que entran a disputarse con los demás candidatos en la contienda: Germán Vargas Lleras, Sergio Fajardo y Humberto de la Calle.

Está claro que el “centro” político no existe. Columnistas de Palabras al Margen en anteriores ediciones y otros columnistas2 han llamado la atención sobre cómo ubicarse en este lugar del espectro político no es más que una forma de eludir discusiones profundas que requiere la democracia colombiana en cuanto a la transformación del sistema político, del Estado y la garantía de derechos en Colombia.

Aunque la contienda electoral se ha visto inmersa en fuertes discusiones en redes sociales por parte de simpatizantes de las campañas de Petro y Fajardo, y dado que es posible que un sector de la Coalición Colombia se oponga a la unión con Gustavo Petro en un escenario de segunda vuelta donde él sea uno de los candidatos, la escogencia de Ángela María Robledo, una mujer de región, manizalita, feminista, con un ejercicio parlamentario impecable durante dos períodos, quien se ha presentado como una “tejedora de puentes”, no sólo ha permitido atraer votos de una parte del electorado al cual Petro le genera desconfianza por considerársele como “ególatra” sino también de los sectores de izquierda que se la han jugado por la salida política al conflicto con las FARC y los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional. Para un escenario de segunda vuelta será ella quien cobre mayor relevancia en la suma de sectores verdes, de izquierda y democráticos que quieran con base en unos acuerdos programáticos, sumarse a la Colombia Humana.

Ya los sectores del NO se han alineado, cristianos de distintas iglesias se han sumado esta semana a Duque (Viviane Morales, el MIRA y el Pastor John Milton Rodríguez han adherido al candidato). Es la segunda vuelta la posibilidad de articular a los sectores cansados de la corrupción y de la guerra. Un escenario de segunda vuelta con Petro es la posibilidad para quienes no queremos volver al pasado de tener la madurez política y la sensatez con el país para poner por encima el bien supremo de la paz, para que no “se la tiren” ni “vuelvan trizas los acuerdos”. Es la oportunidad para reiterar el llamado a la unidad.  Iniciativas como #ElPaísPrimero o el grito de ¡Unidad, unidad! en la marcha del primero de mayo en Bogotá, o el de las mujeres en el Debate #LasMujeresPeguntan, son muestras de que somos más quienes queremos terminar la guerra y construir la paz. La unidad en segunda vuelta debe ser un imperativo para los sectores democráticos y alternativos del país, no debemos condenarnos a una espiral de violencia de la cual tardemos, una vez más, décadas en salir.

  1. http://lasillavacia.com/silla-caribe/la-simbolica-gira-caribe-de-petro-65686
  2. http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/sara-tufano/el-centro-politico-no-existe-193178