Julie Massal

* Julie Massal

Doctorado en Ciencia Política, Universidad Aix-Marseille III, Instituto de Estudios Políticos de Aix-en- Provence (Francia). Post-doctorado de la U. Rovira i Virgili, Tarragona (España). Becaria Lavoisier (2001-2002) del Ministerio de Asuntos Exteriores (Francia). Investigadora y profesora del IEPRI-UN desde 2005 e investigadora asociada de FLACSO-Ecuador (desde1999). Ha trabajado sobre los movimientos sociales indígenas y su participación en los procesos de democratización en el Área Andina (Bolivia y Ecuador especialmente). También ha trabajado (postdoctorado y proyectos) en el tema de la migración latino-americana a Europa. Titular de la Maestria Profesional en Oficios de libro de la Universidad de Bourgogne en Dijon, Francia, 2017 (mencion Bien).

Desde hace cuatro meses, la frontera norte de Ecuador, que colinda con Colombia, ha vivido en la zozobra. El 27 de enero explotó en San Lorenzo (Ecuador) un coche bomba cerca de un cuartel de policía, atentado seguido por otras alertas en la zona, particularmente la muerte de cuatro infantes de marina por un artefacto explosivo; posteriormente fue secuestrado el 26 de marzo un equipo de periodistas del diario ecuatoriano El Comercio, cuya muerte fue anunciada el 13 de abril; finalmente una pareja ecuatoriana también fue secuestrada, a mediados de abril, y sigue sin ser localizada. Estos acontecimientos han sacudido no solo la frontera norte sino todo Ecuador y más allá, además de prender las alarmas en la prensa local e internacional.

Históricamente, la relación colombo-ecuatoriana ha sufrido varios reveses, generalmente vinculados con la situación de conflicto armado en Colombia1. El mayor enfrentamiento entre ambos países sin duda ocurrió después del bombardeo de la fuerza aérea colombiana a un campamento de las FARC en  territorio ecuatoriano, el 1 de marzo de 2008, lo que conllevó una ruptura de las relaciones diplomáticas hasta la elección de Juan Manuel Santos (2010-2018), quien obró por restablecer las relaciones de Colombia con el vecino país, entonces dirigido por Rafael Correa (2006-2017). Desde entonces, se mantuvo en el discurso oficial ecuatoriano un apoyo al proceso de paz colombiano.

Los recientes reveses no han llegado al punto de ruptura, pero ya se han plasmado en una decisión trascendental del gobierno de Lenin Moreno: el pasado 18 de abril, Ecuador dejó de ser el país anfitrión de la negociación entre el gobierno colombiano saliente de J.M. Santos y la guerrilla del ELN, negociación en curso desde hace más de un año, que ha atravesado altibajos antes de ser provisionalmente suspendida (entre el 29 de enero y el 12 de abril) por Santos. Si bien en abril la negociación arrancó de nuevo, en Cuba, país que también fuera sede del proceso de paz con la anterior guerrilla de las FARC, la decisión calificada por la prensa colombiana como “sorpresiva” y “repentina” representa sin duda un hito en la relación colombo-ecuatoriana, que enfrenta algunos otros retos.

Impactos en Ecuador: redefinición de su política fronteriza.

A pesar de la cooperación militar o policial para perseguir a alias “Guacho”, jefe de la disidencia de las FARC llamada “Frente Oliver Sinisterra”, considerado responsable del secuestro y asesinato del equipo del Comercio, su captura no se ha logrado. Este fracaso ha tenido efecto en el gobierno ecuatoriano, pues los Ministros de Interior (C. Navas) y de Defensa (P. Zambrano), fueron cuestionados y tuvieron que dimitir de sus cargos el 26 de abril de 2018.

Llama especialmente la atención la llegada al cargo de Ministro de Defensa, del General (r.) Oswaldo Jarrín, percibido como altamente competente en temas fronterizos por su experiencia militar y su desempeño académico. Cabe resaltar que la nominación del nuevo ministro de Defensa ha estado acompañada de un discurso oficial pero también mediático muy a su favor, que parte de tres premisas: a) el mal manejo institucional por el expresidente Correa del tema fronterizo; b) el retorno a un manejo “serio” del tema de la Frontera Norte en manos de una persona “competente”; y c) una necesaria “reinstitucionalización de las fuerzas armadas”; discurso asumido claramente por el nuevo Ministro de Defensa. El énfasis en esa nominación del Min. Defensa, en la prensa, además se inscribe en un debate tradicional sobre el rol de las Fuerzas Armadas en la política ecuatoriana, a menudo presentadas como un “recurso institucional” en contextos de crisis política o social de envergadura mayor, un discurso con profundas raíces en la historia ecuatoriana.

Por su parte, el nuevo ministro del Interior, M. Toscanini (profesor de economía, experto en temas de “gobernanza institucional”), ve redefinido su cargo como el de “Ministro de Gobierno y Policía”2, figura institucional vigente hasta el 2010 y que también fuera modificada por R. Correa. Pero a la vez, su misión parece supeditada al Ministro de Defensa, quien coordinará además toda la política de seguridad pública y de gestión de riesgos, pues en vez de mantenerse el Mando unificado FFAA-Policía establecido desde enero pasado, se crea la Fuerza de Tarea Conjunta, a cargo de un general3.

Por ahora, el rumbo anunciado de la política fronteriza ecuatoriana es una combinación entre dos pilares: lo militar y lo social. No es un enfoque inédito en sí mismo, pero sí se plantean varios cambios respecto a la política llevada a cabo durante el gobierno Correa.

En especial, se plantea un mayor control militar y policial de la frontera norte. Esta frontera se extiende sobre 580 km desde el Pacifico hasta la Amazonia y constituye una zona de tráfico de droga y de varios microtráficos o contrabando. Dicho control intensificado de la zona fronteriza supone mejorar la Inteligencia hacia las disidencias guerrilleras pero también hacia otros grupos militares o mafiosos  pues están censadas al menos una docena de organizaciones de diversa índole en la frontera colombo-ecuatoriana4. Para mejorar el control, se requiere una renovación tecnológica importante en equipamientos de los uniformados, desde uniformes hasta material de comunicación y transporte5, renovación que será en parte financiada por Estados Unidos, país con el cual Ecuador reactiva su relación diplomática. Vigilar esas organizaciones “narco-criminales” y controlar el tráfico de droga fronterizo son entonces algunos de los principales desafíos que enfrenta la fuerza pública ecuatoriana, en cooperación con la de Colombia. Por lo demás, entre los objetivos de la nueva política de seguridad ecuatoriana se promueven varias políticas de desarrollo social y reforzamiento institucional. Sin embargo, existe a la vez bastante escepticismo y muchas expectativas respecto a estas propuestas.

Debates ecuatorianos en torno a la frontera norte: ¿impactos sobre la relación con Colombia?

En efecto, como consecuencia de la inseguridad fronteriza y del secuestro del equipo periodístico, surgió una diversidad de críticas hacia el gobierno de Lenin Moreno. Una crítica general fue que, hasta el secuestro de los periodistas, no se había tenido en cuenta la inseguridad que padecen los pueblos locales fronterizos desde mucho tiempo atrás. Pero a raíz de los recientes atentados contra policías y militares, el gobierno ecuatoriano ha decretado el estado de emergencia en varias zonas que colindan con la frontera, aumentando el pie de fuerza en varios pueblitos.

Medidas cuyos efectos, no obstante, son vistos con desconfianza localmente, pues se ha frenado la actividad comercial rutinaria, el turismo (en Esmeraldas) y la movilidad de la gente. Todo ello ha generado reacciones encontradas en las poblaciones fronterizas. Una de esas reacciones fue el temor de que la llegada de más uniformados iba a provocar posibles represalias de organizaciones criminales hacia la población local, en el marco de la incertidumbre reinante después del secuestro del equipo periodístico del Comercio, según enfatiza el presidente de la Junta parroquial de Mataje (Ecuador), pueblo donde ocurrió el secuestro.6

Asimismo, se volvió a abrir un debate sobre el desarrollo social y económico de la zona fronteriza, particularmente en la región Pacífico7, una de las más pobres del Ecuador (y de Colombia) y que se siente relegada por ambos gobiernos. De allí, también se denunció el “abandono estatal” que sufren las poblaciones fronterizas y su consecuente grado de pobreza8. En ese contexto, los gobiernos locales del Ecuador denuncian una baja sustancial en meses pasados de las transferencias del Estado, y una insuficiente dotación para proveer servicios públicos básicos, hoy ausentes o defectuosos (sistema sanitario, acceso al agua potable, etc.). De manera más amplia, la falta de desarrollo es incriminada como una de las causales del creciente dominio de los grupos ilegales en la zona9. En este sentido, un grupo de sacerdotes ecuatorianos ha señalado que la “necesidad económica” había llevado a la gente “a optar por una alternativa ilegal más rentable”10. En medio de este debate, el Ministro de Defensa Jarrin ha asegurado que el desarrollo social será un eje central de su acción en la frontera11.

Pero otros debates aún más candentes han surgido a lo largo de estos últimos cuatro meses. La sociedad ecuatoriana esta comulgada en torno a las familias que aún no conocen la localización de los cuerpos de los periodistas asesinados  —ni saben nada de la pareja ecuatoriana secuestrada desde hace un mes o de un soldado (cabo menor) ecuatoriano desaparecido desde el 12 de mayo cerca de la frontera— y ha mostrado descontento en varias dimensiones. La principal crítica enfatiza el manejo institucional del secuestro de los periodistas, la “falta de cooperación” o la falta de información respecto a las negociaciones para repatriar los cuerpos, tanto en Ecuador como en Colombia. Incluso el presidente L. Moreno admitió que pudo haber “errores” en la gestión de la negociación acerca de los periodistas12. Dos ex ministros (Navas y Zambrano) y la actual canciller ecuatoriana, M.F. Espinosa, enfrentan un posible juicio político por su manejo del secuestro y de la situación fronteriza. En cualquier caso, el tema de la repatriación de los cuerpos es un asunto candente.

Más ampliamente la prensa ecuatoriana, afectada por el secuestro del equipo periodístico, ha criticado el “relato oficial” del ex gobierno Correa, que mostraba, a grandes rasgos, a Ecuador como un país “en paz”, casi que indemne frente al conflicto colombiano y donde las guerrillas colombianas apenas transitaban o “descansaban”. Se denuncia o bien la ingenuidad, o bien la falta de información veraz de parte de R. Correa sobre el tema fronterizo. Más aun, se le reclama por el deterioro de la presencia de la fuerza pública en la frontera norte. También hay cada vez más voces que señalan que Ecuador sería víctima del mal manejo de las disidencias por el gobierno colombiano, después de la desmovilización de la guerrilla de las FARC o incluso que la “paz colombiana” le ha afectado más duramente a Ecuador13.

En conjunto, si bien Ecuador se percibe altamente preocupado, y trastocado, por los acontecimientos fronterizos recientes, la reacción mayoritaria ha sido la de una mayor exigencia de transparencia hacia su propio gobierno respecto a la situación actual en la frontera norte y la de una férrea defensa y protección de la libertad de prensa.

La difícil situación de la frontera norte en Ecuador ya ha empezado a redibujar la política fronteriza de ese país, y a modificar la relación colombo-ecuatoriana, en un momento en el que la cooperación institucional y operativa bilateral es cada vez más imprescindible. Por lo pronto, el resultado de las elecciones presidenciales, tendrá un impacto concreto porque se redefinirá la política colombiana desplegada en las fronteras con Ecuador y con Venezuela, que padecen dificultades similares.

  1.  “Angustia en la frontera colombo-ecuatoriana”, por Revista Semana (Colombia), 28 de abril de 2018:  https://www.semana.com/opinion/articulo/la-crisis-en-la-frontera-entre-colombia-y-ecuador-columna-de-julio-londono-paredes/565337
  2. “Presidente modificó tareas de los Ministerios de Defensa e Interior”, El Comercio, 5 de mayo de 2018: http://www.elcomercio.com/actualidad/presidente-ministerios-defensa-interior-frontera.html
  3. Ver información proporcionada en el artículo : “Los familiares no somos los custodios de la información” : El Comercio, 15 de mayo de 2018: http://www.elcomercio.com/actualidad/familiares-custodia-informacion-secuestro-periodistas.html ; y en este: “Se cambiará el mando unificado por una Fuerza de Tarea Conjunta en la frontera”, El Comercio, 14 de mayo de 2018 http://www.elcomercio.com/actualidad/cambio-mandounificado-fuerzatareaconjunta-fronteranorte-ecuador.html
  4. “Trayectorias y dinámicas territoriales de las disidencias de las Farc”, Fundación Ideas para la Paz, Bogotá, 30 de Abril de 2018 (pdf 178p.). Ver en especial : Zona Occidente (Caso de Nariño), pp. 112 & ss. (mapa p. 115).
  5. “USD 8 millones se destinan para equipar a la Policía en frontera norte”, El Comercio,  6 de mayo de 2018:http://www.elcomercio.com/actualidad/policia-militares-frontera-droga-esmeraldas.html
  6. “Jairo Cantincuz: ‘El Gobierno debe traer planes de desarrollo’ ” (Entrevista a Jairo Cantincuz, presidente de la Junta Parroquial de Mataje) ; El Comercio, 9 de mayo de 2018 : http://www.elcomercio.com/actualidad/jairocantincuz-gobierno-planes-desarrollo-mataje.html
  7. “El cantón fronterizo que menos recursos recibe: San Lorenzo”, El Comercio, 7 de mayo de 2018 : http://www.elcomercio.com/actualidad/canton-frontera-recursos-sanlorenzo-esmeraldas.html
  8. Para una visión crítica a lo planteado por el Min.Defensa: “Guillermo Robayo: ‘Lo militar debe ir de la mano con el tema social’ “ (Entrevista a Guillermo Robayo, abogado defensor de DD.HH) ; El Comercio, 12 de mayo de 2018: http://www.elcomercio.com/actualidad/guillermorobayo-entrevista-fronteranorte-ecuador-desarrollosocial.html
  9. Editorial de El Comercio, 8 de mayo de 2018: “Radiografía fronteriza”: http://www.elcomercio.com/opinion/editorial/radiografia-fronteriza-editorial-opinion-columna.html
  10. “Sacerdotes de Esmeraldas emiten un pronunciamiento por la situación en la frontera norte”, El Comercio, 16 de mayo de 2018: http://www.elcomercio.com/actualidad/sacerdotes-esmeraldas-frontera-violencia-corrupcion.html
  11. “Ministro de Defensa dice que desarrollo es clave para la seguridad”, El Comercio, 18 de mayo de 2018: http://www.elcomercio.com/actualidad/ministro-defensa-desarrollo-seguridad-frontera.html
  12. Rueda de prensa de Lenin Moreno, El Comercio, 13 de abril de 2018 : http://www.elcomercio.com/video/leninmoreno-anuncio-asesinato-periodistas.html
  13. Por ejemplo : “Frontera y Estado” (Federico Chiriboga, opinión); El Comercio, 4 de mayo de 2018: http://www.elcomercio.com/opinion/columna-federicochiriboga-frontera-opinion.html