Sandra Jaramillo

* Sandra Jaramillo

Egresada de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, en Ingeniería Forestal, con énfasis en ecología política y ambientalismo a través de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo por la misma universidad. Defendió su tesis de maestría relativa a la historia de las ideas: “La resignificación de la Naturaleza en los tiempos del problema ambiental”, bajo la dirección del Dr. Alberto Castrillón Aldana adscrito a la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Es miembro fundadora de la Corporación Cultural Estanislao Zuleta, Medellín-Colombia y se desempeñó allí entre el 2007 y el 2015 en labores directivas y de gestión de proyectos culturales. Actualmente adelanta un Doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad de Buenos Aires con el CeDinCi/UNSAM como sede de trabajo. A partir del 2017 es becaria CONICET. Sus temas de investigación están dirigidos a la biografía y la historia intelectual, la Nueva Izquierda colombiana (generación y contexto político e intelectual de los años sesenta y setenta) y la historia de las mujeres en Colombia.

Colombia vive hoy una crisis humanitaria y ambiental con Hidroituango, el proyecto hidroeléctrico más grande la historia del país que tiene en vilo los municipios del Norte de Antioquia. En 2010 se dio inicio a este proyecto a cargo de Empresas Públicas de Medellín (EPM) y con el departamento de Antioquia como mayor accionista. El proyecto venía gestándose cuatro décadas atrás y antes de su puesta en marcha recibió críticas técnicas por la desmesurada pretensión de desviar el Río Cauca (el segundo mayor afluente del país) y por los riesgos de deslizamiento1, pero también hubo pronunciamientos que pedían tener en cuenta los efectos ambientales, el probable desplazamiento de las comunidades y el factor “vulnerabilidad” de un megaproyecto como este. Pese a todo esto, el proyecto comenzó y las comunidades afectadas directamente se sintieron desoídas.

La crisis se hizo pública el pasado 28 de abril cuando se produjo un primer derrumbe con el subsecuente taponamiento del único túnel de evacuación habilitado, por lo cual empezó un represamiento que se hizo crítico una semana después. Hasta entonces las decisiones de la empresa fueron técnicas: acelerar la construcción de la presa de contención del agua y generar una nueva ruta de evacuación del agua inundando la zona de producción de energía conocida como “casa de máquinas”. Pero una semana más tarde se produjo la primera inundación sobre Puerto Valdivia, el corregimiento del municipio de Ituango en el que está ubicado el proyecto. Más de medio centenar de casas quedaron afectadas, tres puentes colapsaron y alrededor de quinientas personas fueron evacuadas. A partir de esto la empresa tuvo que reconocer que la situación no estaba bajo control y para hoy la alerta máxima se mantiene sobre los municipios más cercanos: Puerto Valdivia, Puerto Antioquia, Cáceres y Tarazá. Los albergues suman ahora más de 25.000 evacuados, la alimentación empieza a escasear y se han desatado campañas a través de diversas ONG para que desde otros lugares se contribuya con ayuda humanitaria. No hay suficiente información disponible para que los técnicos prevean la magnitud de la tragedia que podría ocurrir si los deslizamientos continúan, ni tampoco es claro si será posible controlar plenamente la situación.

Pero mientras los trabajadores de la hidroeléctrica y las comunidades aledañas pasan semanas de zozobra por tener en riesgo su vida y sus pertenencias; mientras las personas evacuadas pernoctan en improvisadas carpas; mientras diversas voces se pronuncian en medios de comunicación, oficiales y alternativos, exigiendo responsabilidad a la empresa, el departamento y los entes de control; y mientras las organizaciones comunitarias articuladas al Movimiento Ríos Vivos Antioquia han pagado su resistencia con el asesinato de dos de sus líderes2, Empresas Públicas de Medellín suma a sus intervenciones técnicas de mitigación una campaña mediática invitando a que la opinión pública cierre filas en respaldo de la entidad que atraviesa momentos difíciles: “EstamosContigoEPM”.

El mito de la antioqueñidad pujante, líder del desarrollo empresarial en el país, comprometida con un supuesto progreso, es un aglutinante de la identidad regional que hoy sigue operando en parte de la población. Los líderes de EPM han sabido explotar este mito, vendiendo bien la imagen de que los antioqueños “tienen” una empresa de la que han de estar orgullosos. Por eso la campaña busca que sea la empresa, y las nociones de desarrollo y progreso que agencian sus líderes, lo que unifique a los “conregionales”, antes que la solidaridad con las comunidades hoy afectadas. Por lo tanto, ver a los empleados reaccionando a la campaña con el cántico: “EstamosContigoGERENTE”3 que brota de pechos insuflados, resulta, al decir lo menos, una frivolidad. Como frívolo es que la empresa se ocupe, en medio de estas circunstancias, de una campaña para sostener sus “índices de popularidad”. La obsesión por megaproyectos como el de Hidroituango está culturalmente apoyada por la megalomanía de una clase empresarial que saca réditos de usar ese mito de la antioqueñidad, aunque ello sea para el beneficio de unos pocos.

Tal vez sea el más peligroso, pero no es el primer megaproyecto avanzado por la clase empresarial antioqueña, según su particular noción de desarrollo. Así como tampoco es el primer caso en el que se han afectado gravemente los territorios, ni el primero en el que la comunidad y su conocimiento –a veces ancestral- han sido subvalorados y desoídos. De la complejidad de los poderes políticos, legales e ilegales, que han movido la puesta en marcha de este megaproyecto apenas empieza a conocerse la punta del iceberg. Pero los inmensos costos sociales, ambientales y económicos que ya ha dejado este megaproyecto –muy probablemente fracasado- son innegables.

  1. http://www.elmundo.com/noticia/Deslizamiento-Guacimootra-amenaza-latente-para-Hidroituango/370998
  2. http://debatehidroituango.blogspot.com/2018/05/asesinan-otro-integrante-de-rios-vivos.html
  3. https://www.youtube.com/watch?v=FgOYWO6BDtY