Reflexiones sobre el exilio  

De cara a la excesiva violencia que hoy se desata contra lxs exiliadxs, en este texto ofrezco algunas reflexiones políticas sobre el exilio. Dichas reflexiones están inspiradas en poemas de Bertolt Brecht y Mahmoud Darwish, las parábolas de Franz Kafka, y las interpretaciones de Walter Benjamin y Judith Butler. En ellas ofrezco el exilio no como problema sino como solución, de cara a la continua producción de apátridas que reproduce la estructura global del estado-nacional.

Actualidad de un discurso rectoral: intelectuales y elecciones en Colombia

Varios intelectuales incluso igualaron a Gustavo Petro con Álvaro Uribe (ni siquiera con Iván Duque, que era el candidato). Los igualaron como si fueran lo mismo, como si diera lo mismo izquierda que derecha. Como si todo valiera lo mismo, o si todo diera igual: la definición perfecta del nihilismo. Todo da igual, todo es lo mismo, entonces nada vale la pena, nos dijeron estos intelectuales: ni siquiera elijas, vota en blanco, asume que el mundo no es de experimentos, ni riesgos, bájale al tono, no es para tanto. Recuerda que todos aquí somos amigos de la paz, dicen. Da igual la verdad que la no verdad, comentan unos. La política es sólo el arte de lo posible, no de lo imposible dicen otros. Todo da igual, dicen estos intelectuales, no es tan grave, relájate…. nihilismo.  

Peste del Insomnio

Ganó Duque. Se salvó el país del “castrochavismo”. Con esa patraña de manipulación millones de votantes acudieron a las urnas, no por convicción en las virtudes del futuro gobernante, sino amedrentados por la amenaza de un cambio de estructuras que prometía el contrincante. Un cambio que implicaba una estrategia de inclusión, de diversidad y de pluralismo; una estrategia que garantizaba la consolidación de la paz arduamente alcanzada en la presente administración. 

Oposición económica

A diferencia de lo que se insinúa acerca de la implementación del Acuerdo de Paz o de la Consulta Anticorrupción, asuntos en los que Duque mostró en campaña una posición moderada y que abandonó al minuto de su elección, en el terreno económico Duque seguramente cumplirá lo prometido. Es decir, cumplirá los acuerdos que hizo de antemano con los grandes empresarios del país que apoyaron y financiaron su campaña, y lo hará sin importar el costo que esto tenga para la sociedad, como ya se prevé con el anuncio de Alberto Carrasquilla –coordinador del empalme con la administración Santos– sobre la necesidad de reducción del salario mínimo.  

Conflicto de clases servido en el gobierno Duque

Con la elección de Alberto Carrasquilla como asesor del programa económico de Iván Duque y su coordinador del equipo de empalme, el mensaje es muy claro: el conflicto de clases, la guerra frontal contra los y las trabajadoras de Colombia, continúa y probablemente se recrudezca. Ese mismo conflicto de clases que las élites y los políticos tradicionales se empeñaban en reducir a un odio sin sentido que Gustavo Petro quería incentivar o inventarse.

El asesinato como práctica común en la policía: de la muerte necesaria a manzanas podridas 

Desde el poder político se transmite la idea del delincuente como el gran enemigo de la sociedad. Los discursos oficiales y las prácticas cotidianas de las fuerzas de seguridad apuntan a mostrar al criminal como un sujeto desprovisto de derechos. Es como si su supuesto accionar criminal eliminara automáticamente sus garantías constitucionales. La Constitución sólo cobija a “gente de bien”. Las comunidades y los vecinos donde los problemas de seguridad son, sin duda, graves, normalizan esta nueva imagen del enemigo.

La Coalición Colombia en las presidenciales: el fracaso del centro 

La Coalición encontró un espacio discursivo saturado, más que polarizado. El lugar del centro ya estaba ocupado por Petro, cuyo discurso de modernización capitalista teóricamente no se distingue mucho de la “tercera vía” de Santos. Los dirigentes de la Coalición se sitúan más a la derecha que a la izquierda. Comparten con las élites su añejo temor frente a formas de política basadas en la interpelación directa del pueblo.

La música trans de Linn da Quebrada y el aborto legal en Argentina: dos lecciones ético-políticas para Marta Lucia Ramírez y el Partido Centro Democrático

 Las alianzas y las posiciones morales y políticas de Marta Lucia Ramírez están claramente en una radical contraposición a las demandas, los reclamos y las disputas de las miles de mujeres que lograron impulsar la aprobación de la despenalización del aborto en la Cámara Baja de Diputados en Argentina. Colombia tiene una mujer vicepresidenta, sí, pero una mujer que no solo es antiabortista, sino que también imagina y promueve la conformación de un modelo familiar estrictamente heterosexual y heteronormado.

Elecciones y movilización social: Para ir más allá de la Colombia Humana

Los 8 millones de votos por Gustavo Petro, venciendo al Uribismo y a todo el establecimiento político en las grandes ciudades y en el Pacífico, son un hito histórico que evidencia la apertura democrática ganada a pulso por las luchas populares. Pero ahora que la coyuntura electoral quedó atrás, es fundamental aclarar que para hacer realidad las reformas que planteó Petro (necesarias pero insuficientes), y para construir una Colombia libre y justa, hay que hacer mucho más que ganar una elección.

¿Es importante que haya una mujer vicepresidente?

Es absolutamente indiferente que tengamos a la primera mujer vicepresidente —como si el sexo de quien gobierna fuera una prenda de garantía para la equidad—. (…) En este caso, le está sirviendo a un sector político ultraconservador, para mostrar su supuesto compromiso con las mujeres, sin necesidad de hacer nada en su favor. En un contexto como este, que haya una mujer en la vicepresidencia, al menos en lo que concierne a nuestros derechos, no representa nada.