Carolina Garzón Díaz

* Carolina Garzón Díaz

Comunicadora social y periodista. Estudiante del Máster en Dirección de Comunicación de la Universidad de Montevideo y del Diplomado en Gestión de la comunicación digital en la FLACSO-Uruguay. Con estudios de Maestría en Educación de la Universidad Nacional de Colombia. Defensora de derechos humanos. Experiencia académica y laboral en comunicación organizacional con enfoque de derechos humanos y en medios de comunicación como periodista, redactora, locutora y columnista. Twitter: @CarolinaGarzonD

 Comunicar es el ejercicio fundamental de los medios de comunicación alternativos y comunitarios. Además, es un trabajo central de las ONG y los movimientos sociales. Teniendo como eje el bien común, y con el objetivo de difundir las noticias y análisis que se hacen de nuestro contexto, diariamente construimos  notas de prensa, artículos, comunicados, vídeos, publicaciones en redes sociales y otros productos comunicativos. 

 

Con la era digital comprendimos que es esencial tener un mensaje claro, coherente y con una estética que permita su entendimiento y amplia difusión. Sin embargo, esto no es suficiente cuando se comunica con perspectiva de derechos humanos. Es necesario contemplar algunos elementos comunes al momento de dialogar con nuestros públicos, sea por redes sociales, newsletters, correos electrónicos o en las publicaciones en los medios. 

 

La propuesta: darle una mirada a nuestros productos comunicativos digitales a la luz de la inclusión y la diversidad usando estos cinco lentes que se exponen a continuación.  

 

¿Para qué? Primero, para tender puentes con las personas con quienes nos comunicamos, logrando acercarnos a ellas y a las diferentes audiencias que nos interesa impactar. Una comunicación que incluya en lugar de excluir aporta en la construcción de marcos interpretativos del mundo. Es un paso encaminado a trascender el cerco de los convencidos1. Segundo, para ser coherentes con nuestro discurso a favor de la inclusión y la diversidad y llevarlo del campo teórico al práctico a través de acciones concretas. Y tercero, porque ser conscientes de estos cinco lentes en nuestra comunicación y los mensajes que construimos es una forma enfrentar la ciber-violencia que se ha recrudecido en el espacio virtual. 

 

  1. Usar lentes de género y lenguaje incluyente  

 

En los últimos años, y con mayor intensidad en los meses recientes, el debate sobre el lenguaje incluyente ha crecido en los países de habla hispana. Quienes comunicamos con enfoque de derechos humanos no podemos evadir esta reivindicación. Si bien la erradicación de las estructuras sociales desiguales y el cambio de realidad requieren más que la inclusión de las mujeres y del género femenino en el lenguaje, mientras avanzamos en esta dirección la lengua es clave en esta transformación cultural. 

 

El uso del lenguaje incluyente en nuestros textos y publicaciones aporta a visibilizar y reconocer el papel de las mujeres en la vida pública y privada. Para ahondar en el tema y pensar los productos comunicativos y discursos públicos con un lenguaje incluyente, vale la pena escuchar la entrevista que la filóloga Teresa Meana dio en la Televisión Nacional de Uruguay en 2016: “Tenemos que ser nombradas y ocupar un lugar en la lengua”, asegura la docente feminista española. 

 

Otros lentes al momento de construir y publicar nuestros productos comunicativos son las nuevas masculinidades: se puede iniciar evitando reproducir estereotipos de género que respondan al concepto de masculinidad hegemónica. Igualmente, incluyendo a las personas de la comunidad LGBTI en nuestras publicaciones y respetando sus formas de autodenominarse. 

 

Asimismo, en nuestra comunicación es clave evitar el lenguaje sexista. Un ejemplo de una herramienta práctica para erradicar expresiones o representaciones sexistas es el “Decálogo de buenas prácticas para una comunicación publicitaria no sexista” creado por el Círculo Uruguayo de la Publicidad. El texto y el vídeo del decálogo que se encuentran disponibles en la web dan pautas prácticas para eliminar el sexismo de nuestros mensajes y formas de comunicación. 

 2. Usar lentes de raza y de etnia  

 

En muchas expresiones que se utilizan cotidianamente persisten rastros o indicios de racismo que generalmente se encubren en chistes, “refranes”, analogías u otras manifestaciones que insultan o desvalorizan a las personas por su color de piel o su origen étnico.  

 

Es ilustrativo lo ocurrido con la campaña Borrar el racismo del lenguaje que fue impulsada por la Casa de la Cultura Afrouruguaya y replicada en varios países de América Latina y el Caribe, para solicitarle a la Real Academia Española (RAE) la eliminación de la expresión “Trabajar como un negro” de su diccionario. ¿Por qué? Porque “no solo evoca un pasado de sometimiento de seres humanos por su condición racial, sino que evoca, justifica y reproduce la división racial del trabajo y por tanto la desigualdad de roles, estatus y consecuentemente de derechos y oportunidades en la sociedad”, explica el profesor de Historia y director de la Institución Edgardo Ortuño en una entrevista publicada en su web. Aunque la campaña tuvo gran impacto mediático e incluso obtuvo el oro en la categoría “Campañas online” de los premios Mixx del Interactive Advertising Bureau (IAB) de Uruguay, la RAE negó la solicitud. 

 

Con los lentes de raza y etnia es necesario tener en cuenta las autodenominaciones de las comunidades en clave de su pertenencia, por ejemplo con los grupos indígenas. El escenario ideal sería traducir nuestras publicaciones y otros mensajes a las lenguas propias que identifiquemos que tienen los públicos con quienes dialogamos. 

 

3. Usar los lentes de los lenguajes accesibles 

 

Una de las deudas que solemos tener quienes trabajamos en ONGs, movimientos sociales o medios de comunicación alternativos y comunitarios es la accesibilidad. Generalmente no construimos páginas web y contenidos digitales que cumplan criterios de acceso para las personas con discapacidades o con dificultades de diversos niveles para ver, escuchar, moverse o comprender la información. 

 

El criterio estándar es que los sitios web cumplan con las ‘Web Content Accessibility Guidelines’ (WCAG) que pueden consultarse en internet y aplicarse. Mientras se realiza el tránsito a estos lineamientos se puede ir avanzando en 6 Consejos para Mejorar la Accesibilidad Web que fueron compilados por el diseñador británico Shaun Cronin: considerar los colores del sitio web, que las palabras de los hipervínculos sean frases con contexto, diseñar contenido alternativo en varios formatos (audio descripción, subtítulos, etc.), tener un índice de tabulación, usar correctamente el atributo Alt e implementar teclas de acceso, conocidas como atajos de teclado. 

 

 4. Usar lentes de diversidad cultural y cultura popular 

 

La comunicación que promovemos y por la que trabajamos desde los medios alternativos, comunitarios, las ONG y los movimientos sociales, tiene como semilla el diálogo de saberes. Podemos entenderlo en palabras sencillas: “…no sólo la totalidad de las comunidades culturales existentes y sus expresiones propias, sino también un pluralismo cultural en el sentido de un pluralismo de puntos de vista y el pluralismo de ideas, en donde cada uno se relaciona e interactúa entre sí” (UNESCO, 2005:23). 

 

Las publicaciones y productos comunicativos que realizamos pueden responder a un concepto de diversidad cultural que genere un diálogo intercultural y fomente una conversación rica y provechosa. También se trata de un intercambio entre personas que hacen parte de diferentes esferas dentro de una misma cultura, es decir, una comunicación móvil e “intra-cultural”. 

 

Algunos elementos teóricos interesantes para nutrir la reflexión sobre los criterios que tenemos en cuenta en la construcción de nuestros textos, publicaciones y mensajes, los retomó el periodista colombiano Javier Darío Restrepo, director del Consultorio Ético de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).  En el discurso “Un reto periodístico: la diversidad” que pronunció en el marco del Primer Encuentro de Periodismo para la Diversidad “Historias no contadas”, el periodista compiló los marcos de referencia teórica para entender el rechazo social a la diversidad y cuál debe ser el papel de la prensa en este contexto. 

 

5. Usar los lentes contra la xenofobia y la aporofobia 

 

En respuesta al fenómeno global de la migración es necesario que nuestra comunicación no pierda de vista el objetivo de aceptar las diferencias y brindar información para conocer al otro y a la otra. El objetivo es generar desde el lenguaje relaciones sociales más igualitarias y justas, que hagan contrapeso a la desigualdad, discriminación y ausencia de equidad, pero sin convertirnos en un grupo exclusivo donde sólo nos hablamos entre quienes estamos convencidos. 

 

En Wikipedia la comunidad editora define xenofobia2 como “el miedo, rechazo u odio al extranjero. Con manifestaciones que van desde el rechazo, el desprecio y las amenazas, hasta las agresiones y asesinatos.” ¿Cómo la evitamos? promoviendo la empatía necesaria para identificarse con las personas sin hacer uso intencional o involuntario de sesgos racistas, étnicos, religiosos o culturales en la información.  

 

¿Y aporofobia? Como lo menciona la filósofa española Adela Cortina en su libro, su charla TEDx sobre el tema y otras publicaciones, esta es una palabra nueva y revolucionaria. Nueva porque acaba de ser incluida en 2017 por la RAE en el diccionario, aunque Cortina la creó hace más de 20 años. Revolucionaria porque da nombre a un fenómeno social que se tiende a confundir con la xenofobia, pero ciertamente tiene otro significado. Se refiere al miedo, rechazo o aversión a las personas pobres.  

 

Al igual que con la xenofobia, nuestras publicaciones tienen el deber de ser respetuosas de la otredad y especialmente de quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad, en este caso por razones económicas. La comunicación no puede seguir reproduciendo la identificación de la pobreza con criminalidad, insalubridad, incultura y/o peligrosidad. 

 

En conclusión, usar estos cinco lentes antes de publicar desde nuestras organizaciones, movimientos o medios, es a su vez un deber y una oportunidad. Es imperativo que quienes creemos en la comunicación como un campo de poder lo hagamos con perspectiva de inclusión y diversidad; como una forma de tender puentes para generar una sociedad justa y avanzar en el objetivo de trascender el cerco de los convencidos. 

 

 

 

Artículo escrito por Carolina Garzón Díaz para Palabras al Margen en el marco del Diplomado en Gestión de la Comunicación digital para el bien público de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO – Uruguay). Presentado al comité evaluador de ponencias de la 8va Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias sociales del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Agosto de 2018. Más información: www.trascenderelcerco.wordpress.com