Rafael Rangel Gómez

Dirigente popular gaitanista que desempeñó un papel importante en la organización de la denominada “comuna de Barranca” y de las guerrillas liberales en Santander. Oriundo del municipio de El Hato del departamento de Santander con vínculos familiares y comerciales en Barrancabermeja y San Vicente de Chucurí. En este último residía una hermana suya, Edelmira, casada […]

Las empresas comunitarias y el proyecto hidroeléctrico El Quimbo

El proyecto hidroeléctrico “El Quimbo” está localizado en jurisdicción de los municipios de Gigante, Garzón, El Agrado, Pital, Paicol y Tesalia en el Departamento de Huila, e inundaría 8.250 hectáreas. En esta región existe una multiplicidad de grupos que la componen, entre ellos, los miembros de las empresas comunitarias, que realizaron un proceso de reforma agraria en los años setenta en la región. Sin embargo, la llegada de la hidroeléctrica ha acentuado y hecho evidentes conflictos por la tierra, así como contradicciones y tensiones que existen dentro de las comunidades campesinas, producto del cambio en sus condiciones de producción por la llegada de este proyecto.

Lo que representa el uribismo

Lo que evidencia la manera en que el uribismo se ha construido y la manera en que ha ejercido el poder es la conformación de una coalición oportunista, que supo aprovechar la desilusión del país frente al fracaso de los diálogos de paz del Caguán para instalarse en el poder a través de la propuesta guerrerista de un caudillo emergente.

Los jóvenes de las hinchadas en tanto sujetos de derechos

El problema de las hinchadas ha ocupado en los últimos días un lugar muy importante en los medios de comunicación. Ante las, para nada ingeniosas, soluciones que se han puesto a circular en los medios de comunicación, es necesario reorientar el discurso y poner de presente la urgencia de generar medidas de corte estructural que desborden la inmediatez y asuman a las hinchadas y a la juventud en general como sujetos de derechos.

La Colombia del futuro

La Colombia del futuro se debe pensar de abajo hacia arriba. Hay, sin duda, requisitos básicos para ello: una redistribución radical de la tierra, una política de convivencia inter-cultural basada en el fortalecimiento cultural y social de las comunidades, políticas de ciencia y tecnología plurales que se surtan de los múltiples conocimientos y concepciones de vida de los diversos grupos sociales, e infraestructuras de apoyo en cada localidad y región para la transición al post-extractivismo