Emilse Galvis

* Emilse Galvis

Estudiante del Doctorado en Filosofía de la Universidad de los Andes, Magíster en filosofía de la misma universidad y Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana de la Universidad Distrital F.J.C. Sus intereses académicos son: Filosofía política contemporánea, Escritura y Política y nuevas formas de Subjetivación Política a partir de autores como Michel Foucault, Jacques Rancière y Simone Weil. Integrante del grupo de investigación Poder, Subjetividad y Lenguaje de la Universidad de los Andes y del proyecto Ecos-Nord “Comprender la subjetivación política hoy: experiencias y conceptualizaciones” en convenio con París Diderot 7

Es curioso que cuando hay protestas en Bogotá, y en general en todo el país, y son reprimidas por el Esmad, emisoras como Bluradio no se aparecen en el lugar. Sin embargo, cuando se trata de generar una opinión desfavorable para el alcalde Petro y de generar polémica en medio de lo que ha pasado en Bogotá en los últimos meses, entonces esta emisora sí se preocupa por los usuarios de Transmilenio y sí se preocupa por los abusos de poder de la fuerza pública, como si fuera una novedad cada vez que los ciudadanos deciden enfrentarse a los abusos y desmanes que los golpean en ámbitos como el transporte, la salud o la educación etc.

Hace varios días, el pasado martes 4 de marzo en las horas de la mañana, Bluradio se encargó de transmitir las protestas en contra de Transmilenio, que se llevaron a cabo en el portal de Suba. Las manifestaciones de los usuarios, que reclamaban un mejor servicio, más buses y más agilidad, fueron violentamente reprimidas por el Esmad y de estos disturbios resultó una persona gravemente herida. A este lugar llegó el alcalde Petro para hablar con los usuarios y para escuchar sus demandas. Sin embargo, los panelistas de Bluradio insistían en que esta situación se le estaba saliendo de las manos al Alcalde y que en esas protestas quedaba su “supuesta” Bogotá Humana. Además, cuestionaban la ausencia de medios como Canal Capital a quienes acusaron de transmitir sólo los discursos del Alcalde y de evitar a toda costa dar cuenta de la “verdadera” Bogotá. No voy a insistir en las afirmaciones de Bluradio, pero fue demasiado evidente que esta emisora utilizó las protestas de Transmilenio para generar una opinión en contra del Alcalde, opinión que se ajusta más al punto de vista del Procurador y del uribismo que a una opinión que estaría del lado de las demandas de los ciudadanos y de la búsqueda de una verdadera democracia para el país.

Finalmente en el momento en el que el Alcalde decidió hablar con los usuarios, entonces Bluradio suspende la transmisión, además porque en el lugar se escuchaban arengas de “Petro no se va”. Justamente cuando Petro estaba dispuesto a llegar a un acuerdo con los usuarios, Bluradio detiene la transmisión y no deja ver que con su llegada se detuvieron las agresiones del Esmad, tampoco da cuenta del apoyo de los usuarios al Alcalde ni de los gritos de algunas personas que insistían en que se fueran del lugar periodistas oportunistas, refiriéndose precisamente a una periodista de Bluradio que se encontraba allí1.

Varias cosas podemos concluir de estos hechos: más allá de una “esquizofrénica” persecución al Alcalde, lo que muestra el interés de Bluradio por este tipo de acontecimientos es que la opinión pública es un arma fundamental en el país, capaz de generar no sólo “concepciones” que se tienen de una figura pública como Petro, sino, además, acciones directas que van a reproducirse, por ejemplo, en las elecciones de la revocatoria. No es casualidad, entonces, que algún ciudadano que va en un bus y escuche este tipo de transmisiones y comentarios, llegue a su trabajo renegando de la mala administración del Alcalde en materia de transporte y tampoco sería casualidad que vote por el “sí” en la revocatoria. Por supuesto, no todos los ciudadanos responden a esta situación, simplemente quiero insistir en el eco que se produce con este tipo de opiniones, un eco peligroso y desmedido, y en las acciones directas que éste desencadena.

No se trata, sin embargo, de negar las deficiencias de un sistema de transporte como Transmilenio, ni de silenciar las demandas justificadas de los usuarios; de lo que se trata es de intentar poner al descubierto el oportunismo mediático de emisoras como Bluradio o en general de los medios de comunicación oficiales que se aprovechan de las manifestaciones, no para darle prioridad a los usuarios o para encontrar soluciones a sus demandas (que sería en último término lo más importante), sino para crear un ambiente político hostil frente al gobierno de la “Bogotá Humana”.

En suma, podemos decir que los grandes medios de comunicación privados han asumido una posición que ha resultado crucial y decisiva en asuntos como la destitución de Petro, pero también en las recientes elecciones parlamentarias. Aunque emisoras como Bluradio insistan en atribuirse adjetivos como “neutral” o “plural”, sus discusiones a la hora de defender la campaña del “sí”, de apoyar la renovación del contrato de los colegios por concesión o de los reclamos continuos por el funcionamiento de la recolección de basuras, parecen poner de manifiesto que su lugar de enunciación responde más a los intereses de unos cuantos operadores privados y que se ajusta, sin más, a las opiniones de unos cuantos enemigos de la paz.

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1Una reducida parte de la transmisión, que entre otras cosas no permite escuchar la respuesta del Alcalde Petro, puede escucharse en: http://www.bluradio.com/58272/asi-fue-el-cara-cara-entre-gustavo-petro-y-molestos-usuarios-de-transmilenio