Las protestas en la copa mundial de Brasil

Los megaeventos como la Copa del Mundo generan placer para millones de personas e hinchadas de varios rincones del mundo, que es aprovechado para generar un aumento de la tasa de ganancia de grandes conglomerados económicos. Esto no solo genera este efecto unidireccional, sino que crea un momento excepcional para que conflictos sociales, ya existentes en el pasado, se agudicen y se expresen por medio de protestas. El Estado, aunque con múltiples funciones, busca mantener el orden y poder garantizar la inversión y el placer.

Democracia mediatizada: propia de un país telecrático y antidemocrático

El modelo telecrático que nos rige, el cual busca gobernar através de los medios de información, hace creer a las personas que están participando políticamente cuando en realidad solo son objeto de consumo reaccionario, lo cual es propio de un modelo global hegemónico muy bien explorado por el gobierno corporativo norteamericano y que aquí, en el país de Colón, hemos bien copiado, pues en efecto ha habido una manipulación de la verdad y la censura a las opciones políticas divergentes.

Las dos caras del Mundial de fútbol 2014: poder de Estado y protesta

¿Qué pasará con los estadios de la Copa en lugares sin equipos de fútbol de primera división? ¿Qué sucederá después del mundial con las movilizaciones? ¿Existen alternativas para que estos eventos no propicien el autoritarismo en países emergentes? O por el contrario, ¿los mega-eventos deportivos son por esencia autoritarios? Al final quien sacará más provecho será la FIFA, que no asumirá ningún costo social ni político.

Hombres, machos y compañeros

Las situaciones que vivimos a diario como mujeres en relación con los hombres, se presentan como un escenario para actuar de manera contundente, pero no necesariamente a partir de considerar a quienes responden a un orden masculino como el enemigo. Son situaciones que distraen el objetivo de la lucha y muchas veces traen el efecto contrario.

La izquierda democrática ante sus responsabilidades históricas

Rehusar hacer todo lo posible para que gane este escenario del mal menor, proponiendo el voto en blanco, la abstención o la libertad de voto, es apostarle indirectamente a la victoria del oscurantismo en una “stratégie du pire” o en una estrategia de la tensión buscando “profundizar las contradicciones”, que históricamente ha fracasado, y tomando el riesgo de mandar en los cementerios, en el exilio o en el silencio temeroso a muchos militantes y activistas progresistas, críticos y de derechos humanos (y sabemos que en Colombia no es una metáfora).

¿Son los abstencionistas y los partidarios del voto en blanco simplemente superficiales, dogmáticos y egoístas?

Los abstencionistas no son simples borregos resignados a su suerte. Muchos de ellos y ellas actúan en función de una memoria derivada de la experiencia, transmitida a veces de generación en generación, y en virtud de la cual las elecciones, con contadas excepciones, son una práctica de las élites intelectuales o burocráticas, de derecha, centro o izquierda, que buscan el voto de los electores para ejercer el poder en su beneficio propio.

¿Debe la izquierda colombiana votar por Juan Manuel Santos?

Pero este argumento que reprocha falta de consecuencia política a quienes llegasen a votar por Santos en segunda vuelta, aunque se base en algo cierto, en sí mismo es absolutamente superficial y profundamente equívoco. Quienes lo formulan asumen, igual que los uribistas que tanto dicen criticar y a los que tanto acusan de estupidez e ignorancia, que el proceso de paz y los diálogos de la Habana son santistas.

¿Frente Amplio por la Paz?

La propuesta de Frente Amplio por la Paz toma fuerza como propuesta de rearticulación de las izquierdas, si y solo si los movimientos sociales se sienten incluidos y encuentran una mayor posibilidad para impulsar sus negociaciones con el Estado, pero también si ese Frente Amplio es capaz de aliarse con las derechas que han calculado que con la paz les va mejor, lo que significa más que una alianza electoral abierta, es decir, la constitución de un movimiento amplio por la paz más allá de los movimientos sociales y las izquierdas.

Elección presidencial 2014: La ley contra el hampa

El 15 de junio de 2014, la segunda vuelta para la elección final del presidente, es histórica para Colombia. No sólo está en juego la posibilidad de poner fin al conflicto armado de los últimos cincuenta años ante la asechanza de los halcones de la guerra. Más de fondo es una confrontación entre la ciudadanía decente, pero escéptica, en contra de la indecencia y necrofilia que caracteriza a los grupos de extrema derecha.

Campañas sucias y pragmatismo político

El programa de gobierno de Clara López, a contracorriente de los demás, es el único que busca democratizar social, política y económicamente una sociedad estructurada alrededor de un sistema oligárquico de poder, ampliar las libertades públicas y construir las instituciones que garanticen una igualdad de oportunidades y posiciones para todos los colombianos y las colombianas.

Cuando la incertidumbre se hace política

Si algo nos dice este momento de incertidumbre es precisamente que la política, o mejor, las distintas manifestaciones de la política no se reducen a un voto electoral y que necesitaremos una fuerza de transformación de la izquierda que logre consolidar una unidad sólida de oposición que defienda, como hace años con determinación y firmeza, los intereses de los sectores sociales y populares del país.

Paro agrario 2014: radiografía del presente y futuro de la protesta campesina

El movimiento agrario y las expresiones representadas en la Cumbre se encuentran en un momento político que requiere presionar su fortalecimiento, depurar conductas que le restan a la concreción de la unidad y buscar llegar a acuerdos más sólidos, menos inmediatistas, sin que ello implique la pérdida de autonomía e independencia de las organizaciones y procesos.