Andrea Cely Forero

* Andrea Cely Forero

Politóloga de la Universidad Nacional de Colombia con título de Maestría en Estudios Culturales de la Universidad de Los Andes. Dentro de sus principales intereses investigativos se encuentran los movimientos sociales en América Latina y la acción política en la vida diaria. Tiene publicados los resultados obtenidos sobre experiencias de pedagogía feminista, planes de vida como alternativas políticas de resistencia y las tensiones entre el movimiento social y político en América Latina. Hace parte del Congreso de los Pueblos, una experiencia de movilización social que intenta construir legislación popular

La decisión de construir viviendas de interés prioritario (VIP) en algunas zonas exclusivas de Bogotá (VIP), ha generado varias opiniones y editoriales en diversos medios de comunicación. Y está bien. Detrás de los señalamientos hechos a la administración distrital por la falta de planeación, soltar decisiones como esas de un día a otro y el señalamiento de medidas populistas, también se provoca la ampliación de un debate que la ciudad de Bogotá está generando desde hace varios años. En especial, cuando gran parte del presupuesto se destina al desarrollo de programas y medidas que buscan mejorar la calidad de vida de familias que han sido excluidas de estas oportunidades.

En esta ocasión el debate generado ha trascendido los intereses de una empresa o una familia en particular, para convertirse en una muestra de las dinámicas de segregación social que se viven y reproducen a diario en la ciudad. Este caso pone de manifiesto la principal razón que debería justificar el proceso de cambio en la estratificación que regula y organiza el territorio urbano en la capital. Y además es un ejemplo perfecto que explica nociones como el derecho a la ciudad y particularmente, las discusiones alrededor de la vivienda digna. Plantea, así, que el derecho a la ciudad se construye y no se demanda, y al mismo tiempo que encuentra su principal detonante en el choque de intereses. Los medios de comunicación sólo han buscado “expertos en urbanismo”, comerciantes de viviendas y habitantes de estos sectores de la ciudad1 para justificar el ánimo que los impulsa a mantener relaciones de segregación.

Desconocen la existencia de colegios oficiales en esta zona de la ciudad y por su mente no pasa la posibilidad de que estos niños puedan recibir clase con sus nietos en el Gimnasio Moderno. Y aunque esto sea lo más caricaturesco (además de sus pelucas), en el fondo nos permiten poner en el escenario público y, especialmente, en las conversaciones de los hogares, un manto de reflexión que no es capricho. Es decir, el derecho a una vivienda digna no se agota en la construcción de un edificio, las oportunidades de conocer espacios de recreación y actividades culturales están concentradas en algunas zonas de la ciudad y la generación de empleos y salarios sostenibles son igualmente importantes. De allí que, si se quiere hablar de un escenario de paz y resolución del conflicto social, tendríamos que profundizar en la generación de alternativas de ordenamiento territorial de las ciudades.

Titulares como “Un edificio de pobres en medio de los ricos es un gueto”2 tendrían que ser repudiadas por una sociedad que anhela la paz. Con reacciones como ésta sólo se está reproduciendo un escenario de violencia hacia estas familias que no cambia en nada la condición de la que vienen huyendo. Y en consecuencia, no es tan difícil relacionar las masacres de campesinos en sus fincas y las grandes haciendas. O la alimentación y educación que reciben quienes van a visitar los ingenios y los niños que trabajan para ellos.

La iniciativa de Actualidad Panamericana3 no está lejos de la realidad, pues seguramente todas estas familias preferirían estar en sus fincas gozando de la tranquilidad de un paisaje que se distancia bastante de las vallas publicitarias del Centro Andino. Y sin embargo, esta decisión también tendría que generar las mismas reflexiones, pues su alimentación, educación y vivienda con enfoque rural, también es un derecho. En últimas, un escenario de paz sólo se daría realmente con la materialización de estas decisiones, todas de manera concertada, organizada y siempre en función de generar oportunidades de vida digna. Bienvenidas todas aquellas que se den en Bogotá y en las demás zonas rurales y urbanas del país.

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1http://www.semana.com/nacion/multimedia/gustavo-petro-propone-vivienda-de-interes-prioritario-en-el-norte-de-bogota/408360-3
2http://www.dinero.com/pais/articulo/vivienda-interes-prioritario-estrato-bogota/202973
3http://www.actualidadpanamericana.com/desplazados-se-niegan-vivir-en-barrios-del-norte-de-bogota/