Defender los derechos humanos en tiempo de proceso de paz: una tarea aún más difícil e importante

Los avances significativos en la mesa de negociaciones de La Habana, la existencia de una política oficial de restitución de tierras a las víctimas del conflicto armado (a pesar de sus limitaciones) y el fortalecimiento de los movimientos populares tienen como contraparte la reacción criminal de los enemigos de la paz y de los cambios sociales, que son los mismos enemigos de siempre, ligados al Estado y a poderosos intereses locales.

Romper el sentido de la elección: empezando por la Universidad Nacional de Colombia

Hoy en Colombia, el extenso poder de nombramiento directo o indirecto que dispone la Presidencia de la República en las instituciones del país permite considerar al régimen político como siendo más una monarquía administrativa que una república liberal, y aún menos una democracia. El régimen sigue generando y promoviendo conformismo (“gobiernismo”) entre sus sujetos y, a su vez, imposibilita una democratización real de las instituciones políticas y administrativas, ¡inclusive en las “autónomas” como las universidades!

La dignidad de abajo

Rescatando un viejo eslogan del gobierno mexicano, “mover a México”, podríamos afirmar que mientras “México se mueve” y sus instituciones se fortalecen y las reformas económicas avanzan en pro del fortalecimiento del sistema económico, los movimientos sociales, los pueblos dignos y resistentes avanzan con la mirada en alto, fomentando la organización popular, reforzando la memoria y continuando con la lucha social, esa que nace de abajo.