Edgar Ricardo Naranjo

* Edgar Ricardo Naranjo

Maestrante del programa de Antropología Social en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) estado de Chiapas, México. Politólogo de la Universidad del Rosario. Ha trabajado como asistente de investigación en el marco del proyecto “Escuela Intercultural de Diplomacia Indígena” en el que participó como tallerista en la ciudad de Valledupar y las comunidades de Besotes y Guatapurí en la Sierra Nevada de Santa Marta. También posee conocimientos de los siguientes temas: Movimiento obrero y movimiento indígena en Colombia, Derechos Humanos, Conflicto armado, Desplazamiento forzado, Movilización legal y litigio estratégico. A su vez ha utilizado las herramientas teóricas del análisis del discurso propuesto por Ernesto Laclau para comprender los campos discursivos de los movimientos sociales. Actualmente se encuentra trabajando aspectos relacionados con la ocupación y el despojo de territorios indígenas.

En el más reciente comunicado del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) intitulado “En el tablón de avisos. El conserje”, la palabra que resuena con estridente fuerza y se entremezcla con las historias de lucha y resistencia libradas en el interior del estado de Chiapas en el sureste mexicano, es el de la dignidad, esa digna rabia que se hizo palabra y acción mucho antes del levantamiento armado de 1994. Sin perder de vista los hechos que dieron consigo la aparición pública del EZLN y la trayectoria de este movimiento, la dignidad zapatista se convirtió en un modelo a seguir, su caminar despertó la atención de millones de personas a nivel mundial, su propuesta se hizo realidad y su modelo organizativo se expandió por los confines de este vasto territorio chiapaneco.

Esta dignidad cuya fuerza y vitalidad se gestó en el interior de las comunidades indígenas del sureste mexicano, pervive y se resignifica día tras día, la acompañan el dolor, la rabia y la memoria, esa que nunca les permitió olvidar las agresiones de un sistema institucional partidista, que permanentemente ha intentado descalificar por todos los medios posibles su lucha. Los compañeros zapatistas nos han invitado paulatinamente a comprender, vivir y respirar esa dignidad, esa que se ha concebido desde abajo y desde el propio corazón de los pueblos. Es por esto que al reconocer la lucha digna de los zapatistas debemos darnos cuenta que en este universo de reivindicaciones sociales, cotidianamente las dignidades se enarbolan como aquellas banderas de resistencias en contra de un sistema económico que ha comprado las conciencias, despojado los sueños y desterrado las autonomías. En palabras de los(as) zapatistas es esa dignidad “la que hace caminar la fuerza de nuestra historia. La que no merece biografías, estudios, especialidades, homenajes, museos. La dignidad de abajo, tan anacrónica para el de arriba. Tan incomprensible. Tan persistente. Tan amenazada” (EZLN, 2015).

Es la dignidad de abajo, esa misma que ha intentado ser cooptada y paulatinamente silenciada. Hace unos cuantos meses todos los representantes de los partidos políticos y funcionarios del gobierno mexicano, opinaban y especulaban acerca del destino de los 46 estudiantes desaparecidos. Alardeando de sus conocimientos jurídicos, develando sus redes e influencias, los(as) honorables políticos(as) mostraban ante las cámaras de televisión sus más sinceras preocupaciones exigiendo “justicia”. Los vientos del olvido aplacaron la mediatización de este evento fatídico y los familiares de los estudiantes con el dolor tan profundo que los embargaba decidieron caminar su tristeza e indignación. Dignamente emprendieron su camino y decididos a no olvidar se resistieron a seguir creyendo en las especulaciones oficiales, dignamente nos han mostrado su fuerza y su decisión, dignamente nos han invitado a acompañar su dolor y apoyar sus reivindicaciones.

En la actualidad, el proceso electoral mexicano, en el que se elegirán a los(as) diputados(as) federales, aturde la atención de los(as) ciudadanos(as) mexicanos(as). Entre la propaganda oficial que publicita la fortaleza de las instituciones democráticas, los procesos sociales en México siguen caminando. Sin colores (verde, amarillo, tricolor), sin falsas promesas, el dolor, la rabia, la memoria y la dignidad los empuja a seguir observando el horizonte de un cambio social. Así como nos lo mostrarían los(as) compañeros(as) zapatistas el día en el que en silencio recorrieron las calles del municipio de San Cristóbal de las Casas en solidaridad con los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa. En sus carteles se podían leer las siguientes palabras: “su dolor es nuestro dolor, su rabia es nuestra rabia”.

Esta es la dignidad de abajo, esa que nace desde el corazón, esa que se dice y se hace, esa que busca los espacios no oficiales para congregar a multitudes, para unificar desde la diferencia puntos en común en contra del sistema capitalista. Atrás quedaron las grandes congregaciones partidistas con sus viciadas campañas políticas, con su dinero y sus prebendas. El momento y la coyuntura nos demuestran día tras día que la voz de los pueblos y de los movimientos se hace más grande.

Rescatando un viejo eslogan del gobierno mexicano, “mover a México”, podríamos afirmar que mientras “México se mueve” y sus instituciones se fortalecen y las reformas económicas avanzan en pro del fortalecimiento del sistema económico, los movimientos sociales, los pueblos dignos y resistentes avanzan con la mirada en alto, fomentando la organización popular, reforzando la memoria y continuando con la lucha social, esa que nace de abajo.

Aún quedan en nuestras memorias las reflexiones y puntos dejados por el Congreso Nacional Indígena (CNI) en el caracol de la realidad. Ahora podemos seguir participando de estos procesos y comparticiones. Espero que podamos seguirle el rastro a los sucesos que vienen y a los eventos que se han publicitado en el último comunicado del EZLN:

– Inicio del seminario “El pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”. Fecha: del 3 al 9 de mayo del 2015. Lugar: Inicia en el Caracol de Oventik y sigue en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Participan: familiares de los ausentes de Ayotzinapa.

– De julio a Diciembre del 2015. Seminario Mundial dislocado, diverso, simultáneo, selectivo, masivo, etc. “El pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”. Lugar Planeta Tierra.


Referencia

EZLN (2015). En el tablón de avisos. El Conserje.