Edgar Ricardo Naranjo

* Edgar Ricardo Naranjo

Maestrante del programa de Antropología Social en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) estado de Chiapas, México. Politólogo de la Universidad del Rosario. Ha trabajado como asistente de investigación en el marco del proyecto “Escuela Intercultural de Diplomacia Indígena” en el que participó como tallerista en la ciudad de Valledupar y las comunidades de Besotes y Guatapurí en la Sierra Nevada de Santa Marta. También posee conocimientos de los siguientes temas: Movimiento obrero y movimiento indígena en Colombia, Derechos Humanos, Conflicto armado, Desplazamiento forzado, Movilización legal y litigio estratégico. A su vez ha utilizado las herramientas teóricas del análisis del discurso propuesto por Ernesto Laclau para comprender los campos discursivos de los movimientos sociales. Actualmente se encuentra trabajando aspectos relacionados con la ocupación y el despojo de territorios indígenas.

Durante 7 días, del 3 al 9 de mayo se llevó a cabo en las instalaciones de la Universidad de la Tierra-CIDECI, el seminario denominado “c”. En este espacio, ubicado en la zona norte de San Cristóbal de las Casas, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) logró materializar lo que en uno de sus primeros comunicados del año 2015 se había propuesto: agrupar en un solo espacio a centenares de personas provenientes de todo el mundo para intercambiar experiencias, conocer, debatir e identificar el temible monstruo del capitalismo, espécimen que podría compararse con la mitológica figura de la Hidra, reptil gigantesco de 12 cabezas, las cuales se podrían volver a regenerar en caso de que algún “ valiente héroe griego” al intentar destruirlas fuera cortándolas intempestivamente. La propuesta, entonces, nos conducía a repensar en colectivo, cómo le podríamos cortar las cabezas a la Hidra capitalista, empezando por precisar que ya no contábamos en nuestras filas con un “valiente héroe occidental” de la talla de Hércules o el propio Aquiles

Claramente los(as) espectadores (participantes) tuvimos que discutir entre los pasillos estas importantes estrategias, mientras atendíamos con humilde atención las consideraciones de las(os) ponentes, algunos(as) activistas, otros(as) intelectuales y artistas, quienes desde sus conocimientos, en primer lugar, nos ayudaban a conocer el funcionamiento de este enorme monstruo y, en segundo lugar, nos expresaban sus propuestas, nos mostraban sus armas y nos enseñaban a utilizarlas por si acaso nos llegábamos a enfrentar con la Hidra, la cual aparecía en todo momento y circunstancia, razón por la cual se nos volvió costumbre observarla, apreciarla y en muchos casos aceptarla.

En el marco de este escenario, en la mesa de discusión se encontraban los(as) comandantes(as) del EZLN (Comisión Sexta), sus voceros, el Subcomandante Galeano y el Subcomandante Moisés esperaban con atención el final del ciclo de discusión para intervenir y desde su caminar darnos a conocer sus luchas y sobre todo sus resistencias, las cuales en palabras del sub Galeano, se han encargado de ir agrietando el muro del sistema, arañándolo poco a poco para que la grieta se haga más grande.

Llevamos permanentemente una lucha individual, cada uno(a) carga su cruz, y cada uno(a) puede hacerle frente a este sistema económico de manera personal. La palabra resistencia tiene muchas connotaciones y su uso puede ir erosionando el tronco de este enorme reptil. Sin dejar de lado las contradicciones (el inevitable mundo del consumo) podemos resistir, ya vemos cómo desde el arte, la música y la literatura se recrean otras perspectivas, se originan otros mundos, otros colores, otros sonidos; desde la producción de los saberes, se promueven conocimientos otros, construidos desde las problemáticas de los mismos pueblos y no desde los intereses de los(as) investigadores(as) que responden a las prescripciones de instituciones gubernamentales o en la mayoría de los casos a organizaciones no gubernamentales; desde las movilizaciones sociales se reclama autonomía, motivación colectiva que va más allá de cualquier propuesta institucional-electoral.

Aunque muchos(as) nos mantuvimos enfocados(as) en los debates y comparticiones, tal vez no pudimos darnos cuenta de donde estábamos realmente, cada uno(a) tenía una experiencia que contar, pero nos faltó preguntarnos qué pasaba en San Cristóbal de las Casas, ciudad reconocida por el gobierno mexicano como “mágica”. Esta urbe cuya arquitectura colonial despliega la atención de millares de turistas, fue catalogada como “pueblo mágico” en el marco del levantamiento del EZLN, es decir que a partir de la atención mundial generada por el movimiento, el gobierno mexicano impulsó una estrategia comercial para sacar provecho del acontecimiento histórico. San Cristóbal de las Casas es una de las ciudades más importantes del estado Chiapas, ubicado al sureste de México. En estos momentos el sector servicios mantiene las expectativas de vida de la población; las(os) jóvenes(as) se ven obligados(as) a trabajar en los restaurantes (internacionales), las cadenas hoteleras, los museos y las joyerías (especialmente las que venden ámbar). La educación pública universitaria ha perdido su fuerza y las carreras técnicas como turismo y cocina van desplazando los estudios de la antropología, la sociología, la historia y la economía. Por ejemplo, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) con sede en San Cristóbal, en este semestre tan solo ingresaron 19 jóvenes.

En el interior de esta aula mater, se respira un ambiente de desolación y preocupación, ¿qué pasará si los alumnos dejan de ingresar?, muchas(os) al pensar en su futuro inmediato abandonan la universidad y comienzan a trabajar en los hoteles más tradicionales de la región, propiedad de las familias más reconocidas de la sociedad san cristobalense (familia Pedrero), quienes al seguir controlando gran parte de las tierras del Estado y al ver el crecimiento de la oferta turística se lanzaron a ocupar este nuevo mercado. San Cristóbal se debate entre la inversión de la empresa privada y el control de las familias más poderosas, la población en búsqueda de trabajo se ve inmersa en esta pugna de poder y en muchos casos, cuando no logran encontrar un trabajo estable en el sector turístico, se ven obligados a desplazarse a otros estados (Quintana Roo; Tabasco; Campeche y Yucatán) o a cruzar la frontera de manera ilegal para llegar a los Estados Unidos (irse de mojados), esto sin contar con la problemática del campo, en donde las principales reformas constitucionales han debilitado la reforma agraria y puesto en peligro la figura comunitaria de los ejidos (propiedades comunales de tierra).

El estado de Chiapas, gobernado por un naciente partido político conocido con el nombre de “Partido Verde”, ha comenzado a transformarse. El interés por el medio ambiente tan solo se encuentra redirigido para encontrar-identificar y explotar los principales recursos naturales, especialmente el agua. La apuesta central de este gobierno se encuentra enfocada hacia el turismo y la infraestructura materializada en nuevos aeropuertos, autopistas y hoteles; tan solo intenta acelerar el motor del sistema económico capitalista, como lo teorizaría el geógrafo inglés David Harvey: a mayor inversión en infraestructura mayor flujo y acumulación de capital. Los muros de la periferia de la Ciudad se encuentran pintados de verde, el eslogan en tiempos de coyuntura electoral pregona lo siguiente “el verde sí cumple”. En este caso tendríamos que preguntarnos qué fue lo que este partido cumplió, el cubrimiento de servicios públicos a cambio de los votos? El cuidado del medio ambiente a costillas de la privatización de los recursos naturales y los espacios o parajes turísticos tales como las Cascadas de Agua Azul; las Lagunas de Montebello y la Selva Lacandona?

Tal vez muchos(as) quedamos perplejos al poder observar la figura del subcomandante Marcos hoy Galeano, muchos(as) aprendimos y sacamos conclusiones del sistema capitalista en el auditorio del CIDECI, muchos(as) pudimos registrar en nuestros apuntes y en nuestras grabadoras la propuesta y práctica zapatista como respuesta de resistencia ante esta Hidra capitalista, pero más allá de este espacio de reflexión, en la misma ciudad de San Cristóbal de las Casas, las cabezas de esta Hidra se podían identificar tan fácilmente que tal vez el tiempo o la emoción de presenciar la reaparición de la comisión sexta del EZLN nos fue distanciando de la realidad que día a día se percibe en este “pueblo mágico”, en donde la tercerización de la economía, la corrupción y la maquina burocrática van consumiendo lentamente las fibras del tejido social de esta población.