Las próximas elecciones a la alcaldía de Bogotá serán la expresión de la disputa por arrebatar el gobierno de la ciudad a la izquierda, representada en el Polo Democrático y en los Progresistas de Gustavo Petro1. Esto se evidencia en el constante afán que tienen las élites dominantes por retomar la Ciudad, desde una estrategia que postula tres candidatos como lo son Peñalosa, Rafael Pardo por la Unidad Nacional y Francisco Santos por el Centro Democrático, y además la creación de opinión desde los medios oficiales sobre los temas que serán de importancia para la próxima alcaldía.

En ese sentido, estas elecciones que vienen son importantes por tres razones. La primera es que quien quede en el poder de la alcaldía podrá profundizar lo que se ha planeado en Bogotá desde las últimas administraciones o cambiar toda la dinámica de la ciudad, en un momento político que tiene como eje central la solución política al conflicto armado, y por lo tanto, prevé un escenario bastante azaroso y difícil de predecir que se considera como posconflicto. Esto implica una planeación a futuro y a largo plazo sobre el horizonte que se juega Bogotá en esta coyuntura.

Como segunda razón se encuentra el papel de la Ciudad como una fuerte expresión de movilización política, en términos de legitimidad y conexión con las decisiones políticas nacionales. Esto quiere decir que aunque parezca lo contrario, quien gane la alcaldía puede influir en las elecciones nacionales. Y por lo tanto, la Ciudad para algunos sectores es una oportunidad estratégica para posicionarse con fuerza, para mantener su legitimidad o simplemente para recuperarla como es el caso del uribismo. Así, las dinámicas locales van a tener implicaciones de orden nacional, por lo que se vuelve importante para las fuerzas políticas posicionarse y ganar en esta disputa.

La tercera razón tiene que ver con la lógica propia de la Ciudad en cuanto a su planeación y organización espacial en el momento presente. Así pues, los problemas que tienen que ver con la dinámica y movimientos constantes de las ciudades generan fenómenos que son transcendentales. En el caso de Bogotá, estas dinámicas se refieren a los problemas estructurales que se imponen a nivel global y nacional, como los daños ambientales, los conflictos sociales por la expansión, densificación y crecimiento de la Ciudad, la redistribución, los problemas económicos, de infraestructura, de acceso a derechos, a vivienda, y el entramado de políticas que aún siguen configurando una ciudad desigual, sin participación política y sin acceso para sus habitantes ni para quienes llegan. Todo esto obliga a pensar que esta disputa se enfoca hacia a quién se le otorga ese derecho a la ciudad.

Estas tres razones van articuladas, porque evidencian los proyectos políticos en pugna. Y entonces, cuando un evento como el realizado por el Observatorio de Ciudad, en colaboración con la Universidad de los Andes, el portal de análisis político Palabras al Margen y la Agencia de Comunicación de los Pueblos Colombia Informa, cobra sentido como una necesidad que quiere dar cuenta del modelo de ciudad que piensan los candidatos que se postulan a gobernarla. La participación en este debate contó con la candidata de progresistas María Mercedes Maldonado, el candidato al concejo del mismo partido Hollman Morris, el candidato a la alcaldía por parte del Partido Liberal Rafael Pardo, Carlos Vicente de Roux por el Partido Verde y el candidato al concejo por el Centro Democrático Diego Molano, quien asistió en reemplazo de Francisco Santos. La gran excepción en este debate fue la ausencia dela candidata por el Polo Democrático Clara López.

Es evidente la necesidad e importancia de construir academia crítica, como la que han venido desarrollando estas tres propuestas de opinión, de investigación y de información, sobre problemas relevantes que tienen que ser democratizados, o por lo menos dados a conocer a la sociedad. También es una invitación a la reflexión y la participación política, que incita a pensar alternativas, se convierte en una herramienta y una fuente de disputa de ideas frente a la opinión que se crea. En este caso, sobre esa carencia y miseria de visión de la realidad que generan los medios de opinión dominantes, que por el contrario desinforman y logran reprobación frente a un momento decisivo que requiere de una posición de la sociedad para construir alternativas al país y también para pensar y construir la ciudad que deseamos.

Este debate permitió conocer los modelos que se juegan en la ciudad enfocando tres problemas claves: ambiente, seguridad y vivienda, articulados mediante tres grandes preguntas sobre la relación entre urbanización y ambiente, una seguridad pensada más allá de más policía y cómo pensar la vivienda sin generar segregación espacial.

Desde las propuestas ambientales, los candidatos reconocen tres problemas centrales que explican la tensión urbanización-ambiente. La primera enfocada en los conflictos relacionados con la construcción de infraestructura, vías, transporte, vivienda e industria y la expansión de la frontera urbana que afecta los cerros orientales, los humedales, las cuencas y fuentes de agua, además de sus impactos en el aire de la ciudad; el segundo, referido al crecimiento y la densificación de la ciudad, principalmente por la manera como la ciudad se expande, afectando las regiones y municipios aledaños y, por lo tanto, tiene que ver con la forma como se reorganiza la Ciudad para evitar los daños ambientales; esto hace referencia al Plan de Ordenamiento Territorial. Por último, se encuentra el problema respecto a los mecanismos institucionales para solucionar tales problemáticas, que comprenden la competencia administrativa entre entidades como la CAR y la alcaldía, las administraciones de los gobiernos municipales vecinos y la jurisprudencia, las respectivas sentencias y legislaciones, que existen frente a la protección del ambiente, y su aplicación.

Aunque existen acuerdos entre los candidatos en priorizar la defensa del ambiente y esta visión tiene una fuerte relación con la producción de espacio y el ordenamiento territorial, las visiones de la vivienda pueden explicar con más claridad los énfasis y las diferencias que existen frente a esta problemática. Para Rafael Pardo, por ejemplo, es importante mejorar los estándares ambientales, por medio de las legislaciones vigentes, y a la vez es importante fomentar una política de vivienda enfocada en la construcción de más viviendas que sigue el modelo del actual gobierno. Esto implica preguntarse por los lugares donde se deben construir más viviendas. Así, según Diego Molano, del Centro Democrático, uno de los problemas por los cuales no se construye vivienda es porque no existe suelo para construir. En consecuencia, deben habilitarse espacios y territorios para la construcción.

A diferencia de esta posición, y si bien se reconoce una necesidad de habilitar suelos para la construcción de vivienda, entre las posiciones de De Roux, María Mercedes Maldonado y el ahora candidato al concejo Hollman Morris, existen encuentros en la importancia de construir vivienda bajo una noción de inclusión social, pensada más en lograr espacios que permitan el mismo acceso a derechos y servicios, evitando la estratificación y la segregación social. Aunque para De Roux, no es claro cuál es la cantidad de población que puede acceder a esas viviendas, sí aclaró que es una reorganización de la Ciudad a la que se aspira y es, por lo tanto, un proyecto de largo aliento.

Uno de los temas priorizado, que además es el elemento movilizador de campaña por parte de los medios de opinión dominantes, es el problema de la seguridad. ¿Cuál es el tratamiento que se le debe dar a la inseguridad?, ¿este implica la creación de mayor pie de fuerza, reconociendo que los problemas de inseguridad se relacionan con delitos penales, asociados a hurtos de celulares, homicidios, contravenciones ciudadanas, y la existencia de microtráfico y narcotráfico, el derecho al territorio y el acceso al espacio público?

Existen convergencias en que es necesario crear una secretaría de seguridad, mejorar los poderes del alcalde frente a la policía, aumentar su pie de fuerza e implementar tecnologías como cámaras de vigilancia en toda la Ciudad. Pero también se evidenció un enfoque de política, en las posturas de María Mercedes Maldonado y Hollman Morris, que apunta a la inversión social. Sin embargo, pensar desde este esquema sigue expresando un cuestionamiento que tiene que ver con pensar la seguridad de la Ciudad no sólo como un tema punitivo y represivo. Es decir, reorganizar la Ciudad y generar procesos de inclusión social implica sacar de la cabeza las concepciones de marginalidad y punibilidad que se tienen sobre el problema de la seguridad.

En suma, lo que se encuentra en disputa en la Ciudad se expresa en la siguiente pregunta: ¿quiénes seremos los beneficiados del derecho a la ciudad?2. Y no es el ejemplo de modelo de la ciudad europea que ha sido consumida por el neoliberalismo, produciendo desahucios y extendiendo la pobreza, ni tampoco el modelo de una élite que construyó la ciudad favoreciendo siempre sus intereses. Hoy la disputa por la Ciudad radica en que sea una ciudad que realmente se haga valer como un derecho de todas las personas que la habitamos, con el reconocimiento de condiciones de vida y de garantías para realizarnos, y la posibilidad de ser sus habitantes quienes la modelemos y construyamos. Ese es el papel que debe tener el gobierno de la Ciudad.


Referencias

1. http://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/liberales-apuestan-por-la-renovacion-en-bogota/15586817

2. http://www.uniandes.edu.co/noticias/informacion-general/modelo-de-ciudad

3. http://www.colombiainforma.info/politica/seccion-politica/2411-los-candidatos-a-la-alcaldia-de-bogota-de-progresistas-al-centro-democratico

4. David Harvey (2007), Espacios del capital. Hacia una geografía crítica. Cap. “De la gestión al empresarialismo: la transformación de la gobernanza urbana en el capitalismo tardío”, Ediciones Akal, Madrid, pp. 366-390

5. Loïc Wacquant, Marginalidad, etnicidad y penalidad en la ciudad neoliberal: una cartografía analítica.

6. David Harvey (2008), “El derecho a la ciudad”, en New Left Review, No. 53, Ediciones Akal, Madrid, pp. 23-39.

  1. http://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/liberales-apuestan-por-la-renovacion-en-bogota/15586817
  2. David Harvey (2008), “El derecho a la ciudad”, en New Left Review, No. 53, Ediciones Akal, Madrid, pp. 23-39.