“Paz jurídico-social” y “paz transformadora”

El trabajo de experimentación política, que se realiza actualmente en organizaciones como el Congreso de los pueblos, no permite meramente insistir en que los movimientos sociales participen del proceso de negociación y sean tenidos en cuenta en los proyectos institucionales de construcción de paz, sino que allí en tales experiencias ya se están produciendo reconfiguraciones de estructuras políticas y sociales.

Los saboteadores de la paz

Es curioso y paradójico que este tipo de discursos de los saboteadores se basen en un deseo y anhelo profundo de paz para, no obstante, negar la paz. Esta contradicción se da, sin embargo, en el marco de la opinión pública de una sociedad que quiere terminar un conflicto sin aceptar que existe ese mismo conflicto y negando, por ende, los mecanismos y procesos más o menos establecidos para su resolución.

¿Una política contra el Estado?

Pensar el presente implica más que una reconstrucción de los hechos, requiere un ejercicio en el que podamos poner en relación procesos que se presentan como separados. Implica que concibamos los puntos que se hablan en la Habana como interdependientes y entrecruzados, significa mezclar y encontrar las conexiones entre la distribución de la tierra y lo que implica la participación política en el Estado.

La participación política: ¿hacia la democracia del siglo XXI?

Las formas posibles de participación política de la ciudadanía y las instituciones que las apoyan han variado a través del tiempo, en buena parte por las posibilidades que permiten las tecnologías de comunicación e información. Con las redes e internet se abre un campo para seguir profundizando la democracia renovando las instituciones democráticas con nuevos dispositivos.