Que las musas del hacer inspirado visiten al lector,

si está sumergido en la práctica y

se siente lejos de la poesía;

si está sumergido en la poesía y

se siente lejos de la práctica.

Gabriel Zaid, La poesía en la práctica. p. 1.

 

Son los “puntos de indeterminación” en la obra,

O sea, los aspectos del objeto representado que,

ateniéndonos a la obra tal como ha sido escrita por el autor,

no se pueden determinar

ya que no están en ella.

Alfonso Sánchez Vásquez, De la estética de la recepción a una estética de la práctica.

Parte 1, sección IV.

I. Ahora conocemos el punto débil1:

La riqueza de un gesto ubicado en el extremo radicalmente opuesto refleja la necesaria dirección que debería adoptar nuestra lucha2

Nadie ha expresado mejor la tarea ideológica de la izquierda en el mundo que el grupo machista británico Return of The Kings. En una de sus reacciones más desesperadas ante el lanzamiento de Mad Max, Aaron Clarey, su cabeza principal, se ha pronunciado declarando una guerra contra la película.

De lejos éste es un visaje de tamaño gigante en favor de la lucha anti-sexista:

Para Return of The Kings “la película protagonizada por Tom Hardy y Charlize Theron” es una “pieza de propaganda feminista que se hace pasar por una película para chicos” y, aunque Clarey afirme que “es el Caballo de Troya que las feministas y los izquierdistas de Hollywood utilizarán (en vano) para insistir en la igualdad de hombres y mujeres en todos los aspectos, incluido el físico, la fuerza y la lógica” nada podrá reducir el significado de este guiño si lo interpretamos correctamente: la declaración de guerra que hizo Clarey contra Mad Max es un signo exiguo de derrota que nos indica el arma más contundente que nos ofrece el estado actual de la lucha ideológica: la inversión del contenido conservando la forma para persuadir al enemigo potencial.

A mi juicio, se trata de un golpe doloroso que no podemos olvidar. La lucha ideológica contra la ortodoxia fascista no puede quedarse en una correlación de fuerzas limitada a la etapa de la contienda política, ni se puede ver como la confrontación bélica que desata el conflicto social real para convertirlo en un conflicto armado: la lucha contra el enemigo puede darse en la dimensión cultural -y la polémica de ese estreno expresa que se puede dar-, conquistando sus objetos de deseo para convertirlos en nuestra propia plataforma.

Mad Max: fury road ha abierto una puerta y su resultado ha sido muy efectivo. Por eso, haberla visto me exige una corta reseña.

II. Impesar la utopía: reinventar los espacios de la utopía

Mad Max: Fury Road deja su final inconcluso: nos invita a impensar la utopía. El largometraje cuenta la historia de dos renegados que expedicionan un desierto en busca de Greenplace, la tierra prometida. Su lugar de origen es dominado por Inmortal Joe, un monstruoso mutante, en un régimen totalitario basado en la promesa de la redención eterna del Valhala y el control del agua.

Sigue secuencias clásicas del cine western norteamericano y usa con pericia recursos cinematográficos como el plano medio picado con cielo descubierto, elipsis a la supresión temporal y secuencias breves, que le permitirá al público testificar sobre una auténtica aventura de acción en la que pueden alcanzarse picos vibrantes de emoción.

Mad Max: Fury Road es la épica postapocalíptica más impactante del último año y despierta el interés de quien escribe esta sección en un sentido: nos enseña que buscar la utopía no significa renunciar a la distopía.

Al verla tiene todo el derecho de preguntarse:

1. ¿Por qué el monstruo totalitario se llama Inmortal Joe? Su nombre combina, en un efecto paradójico, un sustantivo cargado de valor simbólico “inmortal” -un efecto del historicismo aunado a la psicología de masas que separa a los seres humanos según su acción en el tiempo reescrito por la posteridad-, con un nombre propio abreviado que demuestra un tufo de la democracia pre-totalitaria en un gesto de cercanía del líder -“Joe”-.

2. ¿Por qué el ambiente de la película remite a mujeres dedicadas a donar leche materna y los War boys tienen “bolsas de sangre”? En lenguaje científico esa es la “enajenación”: el despojo del derecho de cualquier ser humano a vivir como un ser humano y no servir de objeto, recipiente o máquina.

3. ¿Por qué varios protagonistas del filme reclaman redención? Probablemente estamos ante una palabra central no sólo para el marco interno de la película, también es inevitable nombrarlo en la lucha social. Miller nos enseña que en una buena parte de nuestras luchas históricas por la transformación del mundo son a muerte y, ahí, la voluntad de redención es un umbral necesario, un punto en común entre proyectos opuestos -el fascismo y el socialismo clasista- que lleva a los protagonistas de una contienda a realizarse en el ejercicio de vivir la historia misma, disputándose el futuro de la vida atravesada por un recurso esencial a la vida humana: los sueños. Como afirmaba un profesor: “La sociedad no se sostiene sin la ilusión”.

En cada proyecto hay una voluntad mesiánica que convierte a los espectadores en protagonistas de la memoria viva en la historia de los seres humanos. Sólo una, en su formulación, nos brinda la garantía de pelear por nuestras propias vidas, por un proyecto de vida futuro -sin ser necesariamente usados como medios para un fin individual en la búsqueda de poder-.

Y esto me recuerda una anécdota: luego de dictar una conferencia en Buenos Aires en el año 2001, Slavoj Žižek fue aplaudido por su carácter excepcional y la gratitud de sus ideas recibidas por el público en el escenario. Žižek también se aplaudió y respondió con una explicación muy funcional para distinguir los matices del proyecto fascista respecto a los distintos tipos de socialismo clasista:

“¿Saben por qué aplaudo? Si han mirado los viejos documentales habrán notado que hay una gran diferencia entre el líder fascista y el líder estalinista. El líder fascista, cuando recibe aplausos, sólo los acepta. El líder estalinista se aplaude a sí mismo. El mensaje es: No soy yo. Yo soy su herramienta. Todos estamos sirviendo a la historia”3.

4. ¿Por qué en uno de los autos de las fuerzas de Joe hay un “animador musical”? Como reclamaba el régimen staliniano ante el sindicato de escritores revolucionarios con un macabro cinismo, luego de las justas reclamaciones de Boris Pasternak y Andrei Platonov por la libertad de pensamiento: Es tarea vital de cualquier grupo totalitario activar la cultura para ponerla a su servicio y convertir al artista en un “ingeniero del alma”.

En Mad Max, luego de una lucha a muerte, cada protagonista revela su intención de escapar de la distopía, sin mejor alternativa que volver a buscarla. Al notar que no hay otra realidad, hay un retorno en equipo con el fin de lograr la conquista de la tierra yerma, la socialización de los recursos y la necesaria búsqueda de convertirla en terreno fecundo. Gregory Miller tiene planeada una segunda parte de esta saga para el periodo 2016-2020: Mad Max: The Wasteland. Veremos si hay un desenlace para un filme que quedó inacabado, que aún sigue en curso.

  1. En Órbita”, programa cultural de Señal Colombia presentado por Santiago Rivas, dedica contados segundos a recomendar lo mejor de la agenda colombiana para sus televidentes. Su mensaje es: “si ustedes lo que quieren es disfrutar de la cultura, no confíen solamente en la televisión cultural; aprovechen las propuestas de nuestra agenda ‘En Órbita’ y salgan a la calle, abandonen esa pantalla”. Esta sección del portal sigue la iniciativa de “En Órbita” y la lleva a su eslabón próximo. En “La Cartelera Denuncia” verá coordenadas para disfrutar algunos eventos bogotanos. Cuando salga, pregúntele a lo que ve, ¿para qué fue hecho? Y, sobre todo, pregúntese qué significa para usted. En fin, saque una libreta y un esfero, asista a un evento y tome nota de lo que “La Cartelera denuncia”. Luego, siga la vida y no olvide que ha habido un cambio en su vida.
  2. Slavoj Žižek explicaba del siguiente modo las acepciones falsas de la utopía en una conferencia que aquí usaremos dos veces: “Piensen en una extraña situación actual. Hace 30, 40 años nosotros debatíamos acerca de cómo debía ser el futuro: comunista, fascista, capitalista o lo que sea. Hoy, ya nadie debate acerca de estos temas. Todos aceptamos silenciosamente que el capitalismo global llegó para quedarse. Por otro lado, estamos obsesionados con las catástrofes cósmicas: La vida entera en la tierra desaparecerá a causa de algún virus o porque un asteroide chocará con la Tierra, etc., etc. Entonces, la paradoja es que es mucho más fácil imaginar el fin de toda la vida en la Tierra, que un mucho más modesto cambio radical en el capitalismo. Lo que significa es que debemos reinventar la utopía. Pero, ¿en qué sentido? Hay dos significados falsos de utopía. Uno, es la vieja noción de imaginar una sociedad ideal, la cual todos sabemos nunca será realizada. La otra es la utopía capitalista, en el sentido de nuevos deseos perversos, a los que no sólo puedes tener acceso, sino incluso, estás obligado a realizar. La verdadera utopía surge cuando la situación no puede ser pensada, cuando no hay un camino que nos guíe a la resolución de un problema, cuando no hay coordenadas posibles que nos saquen de la pura urgencia de sobrevivir, tenemos que inventar un nuevo espacio”. Žižek, Slavoj. Documental completo. Minutos: 3:34 a 5:04 (Online: 19/06/2015) https://www.youtube.com/watch?v=7dCnq34LKR4
  3. Zizek, Slavoj. Documental completo. Minutos: 5:30 a 6:30 (Online: 19/06/2015) https://www.youtube.com/watch?v=7dCnq34LKR4