Sobre la utopía de la paz

El reconocimiento del otro, el respeto de él o ella como igual y diferente, implica responder a las “causas” objetivas, subjetivas y culturales de la violencia. No se puede plantear el reconocimiento del otro sin tocar la desigualdad socioeconómica y mucho menos si sobre él se ejerce violencia físicaar su problemática y desigual condición ciudadana y laboral.

Paz, participación y reconfiguración del espacio público

La irrupción de los actores sociales en el dispositivo de las conversaciones ha creado fracturas en el discurso dominante sobre la paz, abriendo de esta manera espacios en la esfera pública donde las reivindicaciones, las luchas y los temas esenciales para alcanzar una paz duradera comienzan a reconquistar una legitimidad que décadas de criminalización del movimiento social habían invisibilizado, deslegitimado y condenadoormar su problemática y desigual condición ciudadana y laboral.