Las amenazas al proceso de restitución de tierras

El mecanismo judicial de restitución de tierras es sin duda valioso, pero será inane en su propósito de proteger los derechos patrimoniales de cientos de miles de familias que huyendo de la violencia fueron despojadas o forzadas a abandonar no menos de 4 millones de hectáreas, según los registros oficiales, si quienes promovieron el desplazamiento o se beneficiaron de él, no son perseguidos judicialmente y sancionados proporcionalmente a la gravedad de los crímenes cometidos.

Peñalosa o el neoliberalismo solapado

Así como parte del “éxito” del neoliberalismo consiste en disimular su propia violencia y aparecer como un modelo despolitizado, la fama de Enrique Peñalosa se ha construido sobre una imagen artificial de buen gerente y administrador, alejado de la politiquería. Este engaño se hace posible a través de la repetición y la mediatización de un discurso dominante, que naturaliza un modelo que es en principio únicamente una opción entre otras y deslegitima las voces discordantes

La gente vale: reflexiones sobre maneras de hacer Gobierno que hay que dejar atrás

Es el momento de las múltiples y plurales ciudadanías, de las organizaciones sociales, de las iniciativas ciudadanas, de las personas creativas, de los estudiantes inquietos, de los profesionales propositivos, de las juntas de acción comunal, y de todas y todos quienes quieran participar y/o quienes están cansados de una manera unilateral y arbitraria de hacer gobierno.

El transporte masivo y los ciudadanos

Cada día, la Alcaldía dilatará el proyecto de modernización del sistema integrado de transporte en la Ciudad, donde el metro es el centro. Dará debates intrascendentes, generará conflictos con diferentes sectores, sacará estudios del bolsillo, se tranzará en discusiones interminables que no conducirán a nada. Y mientras tanto, los ciudadanos nos acostumbraremos a vivir en una caverna.

Entre la revocatoria y la movilización permanente. Peñalosa contra la ciudadanía

Revocar a Peñalosa, construir un modelo de ciudad que satisfaga nuestros derechos y necesidades, y construir un gobierno participativo y crítico, son algunas de las tareas de estos espacios. Este modelo debe tener en cuenta la relación de la Ciudad con el territorio que la circunda y la surte de vida; debe llenar de vida, de oportunidades, de cultura, deporte, integración y cohesión los barrios populares, desplazando la violencia por proyectos colectivos y comunitarios.