Apuntes sobre el golpe de estado en Brasil

Los grupos que se posesionaron el pasado 12 de mayo, mostraron su fuerza dentro del aparato del Estado. Su juego nunca fue combatir la corrupción o construir un Estado incluyente o participativo. La fragilidad y el desgaste de un Gobierno de coalición (tal como expone en su crítica al PT Atilio Borón en una de sus columnas) abrió la posibilidad para que la oposición desplegara sus estrategias para atacar desde adentro y desde afuera.

Despojo con domicilio panameño

El posacuerdo demandará importantes inversiones estatales, de tomarse en serio. Sin embargo, esto no puede ser excusa para adelantar reformas tributarias que profundicen la desigualdad y pongan más cargas a las clases medias y a los trabajadores. Al contrario, los recursos deben provenir de los sectores de mayores ingresos. El refugio de capitales en paraísos fiscales obstruye este propósito, combatir esta práctica parece una importante fuente de recursos para el fisco, que el Estado colombiano debe aprovechar.

La impostura de la “resistencia civil” uribista

En la Colombia contemporánea, la resistencia civil es la que ensayan y ensayaron las comunidades barriales de las ciudades, los campesinos de pueblos y veredas del país proverbialmente olvidados por los gobiernos bipartidistas, las comunidades afro-descendientes del Pacífico y los pueblos indígenas del Cauca, contra la guerra y los efectos perversos de exclusión y de pobreza propios del modelo neoliberal extractivista y reprimarizador.

Deseo de desigualdad y tiempo. Sobre la coyuntura argentina

El PRO se encuentra, en estos meses de gestión, con el progresivo reacomodamiento de actores que conforman el mapa general del país: los sindicatos -cuyas cinco centrales reunificaron fuerzas, por primera vez en muchos años, para realizar la primera movilización masiva, el pasado 1 de mayo-, ciertos sectores de la oposición política peronista, hasta aquí desunida (pero mayoritaria en el poder legislativo) y un creciente activismo social.

Refrendaciones a debate

Para quienes imaginamos un proceso de paz más allá de la negociación del conflicto armado interno, la convocatoria y realización de una Asamblea Nacional Constituyente se convierte en una consigna de primer orden, pues representa la oportunidad histórico-política de refundar el orden constitucional y político colombiano sobre nuevas bases, fundamentalmente de carácter democrático popular y de justicia social, a partir de la convocatoria y deliberación del constituyente primario que es el pueblo.

¡Bogotá Mejor para Todos!

“¡Recuperemos Bogotá!” fue la consigna para recuperarla a los intereses de los empresarios, muchos de ellos con algún tipo de vínculo con German Vargas Lleras. Además, Enrique Peñalosa fue un aspirante a la alcaldía impulsado, de una u otra manera, por los medios de información de los oligopolios nacionales y desde su posesión, estos lo han defendido, han guardado silencio o no han hecho especial énfasis en sus decisiones camaleónicas en lo que respecta a su gestión pública o su carrera política.

Taxi y el tesoro perdido de la revolución iraní

Esta película de Jafar Panahi está cerca de la valentía y la inteligencia que está viva aunque reprimida hoy en Irán, y que estuvo viva y desencadenada en las bases y en el corazón de una revolución que en 1979 sorprendió y fascinó al mundo. Una revolución arruinada por su autoritarismo, y que, burocratizada y rutinizada, acabó sepultando, como su “tesoro perdido”, la enorme potencia afectiva e imaginativa del Islam chiíta y la dignidad del pueblo iraní que la hizo posible.

Agravios Burocráticos

Hay ocasiones en las que la burocracia está justificada por otros problemas que evidencian una crisis más profunda, mientras que en otros, como en el de la legalización de títulos obtenidos en el extranjero -el cual está sustentado en la Convención de Ginebra- se evidencia un círculo vicioso imposible de justificar.