El neoliberalismo está vivo y goza de buena salud;

los destinatarios tienen que saber el porqué

(Philip Mirowski. Nunca dejes que una crisis te gane la partida, pág. 50)

Peñalosa ataca de nuevo. Vuelve a la carga una vez más para enajenar los activos de una de las empresas públicas más insignes de nuestra Ciudad: la Empresa de Teléfonos de Bogotá (ETB). Sin embargo, las crisis capitalistas extranjeras y la crisis doméstica de nuestro país le jugaron una mala pasada hace ya dieciocho años. La Administración Peñalosa intentó vender la ETB para financiar al Instituto para el Desarrollo Urbano (IDU) con $600.000 millones, luego de la aprobación del Acuerdo 7 de 1998. Casi un año después, esa administración se vio en la necesidad de reformular su estrategia de privatización, debido a que en palabras del presidente de la ETB en aquel entonces, Sergio Regueros, “el movimiento de los compradores hacia la arena europea obligó a aguantar la venta de la empresa y a revisar con más detalle el mercado para ver cómo podrían las nuevas tendencias afectar todo el proceso de negociación”1. Las reverberaciones de la crisis rusa y mexicana terminaron por disuadir a los empresarios foráneos de llevar a buen término las negociaciones, por lo que los contratistas del cemento quedaron viendo, en aquel entonces, un grandioso e insufrible chispero.

Esta vez, la crisis rusa y la crisis mexicana no disuadirán a los inversores privados para comprar la ETB, puesto que por el momento no hay una crisis internacional en ciernes que amenace con frenar los flujos de Inversión Extranjera Directa hacia la Ciudad y hacia nuestro país. La aplanadora institucional está a favor de la Administración Peñalosa, por lo que las acciones legislativas de la bancada de oposición en el Concejo sólo podrían remitirse a entablar debates y acciones de control político (acciones que, por supuesto, no demerito y que necesariamente deben realizarse). ¿Qué opciones nos quedan para salvar el patrimonio público de la Ciudad y, de paso, las transferencias ordinarias de recursos públicos para la Universidad Distrital? Organizarnos en las calles e influir en la opinión pública, desmintiendo y esclareciendo las verdades a medias, las mentiras y las omisiones del proceso de la venta de la ETB. Mi contribución en este escrito se circunscribe en la segunda opción. En vista del poderío simbólico, justificatorio y explicativo que esta administración le otorga a las cifras, y dado que nadie ha intentado cuestionarlas a fondo, me esforzaré por analizar qué esconden y, en la medida de lo posible, por cuestionarlas.

Por último, el lector o lectora podrá preguntarse lo siguiente: ¿cuál es la necesidad de criticar las cifras de la administración Peñalosa? ¿Acaso no basta con dejar que el cinismo olímpico y la pedantería estéril de Peñalosa terminen por socavar su legitimidad? Quisiera decir que sí, pero no puedo. La razón es muy sencilla. Tanto la gran prensa como la administración central coinciden en que dada la enorme cifra presupuestal del Plan de Desarrollo, la única forma de financiar sus programas y sus ejes transversales es vendiendo la ETB, empresa que al fin de cuentas goza de un “futuro incierto”2.

Esta última aseveración es sumamente controversial. Adelantándome a los hallazgos expuestos en este artículo, mencionaré tan sólo cinco argumentos que cuestionan su plausibilidad y visualizan los intereses políticos tras la venta de la ETB: a) La elevada cifra del Presupuesto Final del Plan de Desarrollo de la Administración Peñalosa se explica por la inversión excesiva en políticas de movilidad e infraestructura. b) El elevado gasto social en el Plan de Desarrollo esconde la privatización paulatina del sector salud. c) No hay alternativas claras de financiación para la Universidad Distrital en caso de venderse el paquete accionario de la ETB a inversores privados. d) No hay que confiar a ciegas en las cifras alegres mencionadas por tecnócratas de alto nivel en temas de inversión social, y e) aunque la acción de la ETB logre negociarse a su máximo valor histórico, el monto absorbido luego de la venta de la ETB se quedaría corto para financiar el Plan de Desarrollo, desmintiendo por completo las justificaciones “técnicas” de la Alcaldía de Bogotá.

El siguiente escrito pretende darle peso a estos cinco argumentos por medio de cálculos, gráficas y análisis de cifras. No hay que ostentar un título en Economía, Matemáticas o Estadística para entender los razonamientos que aquí se exponen, aunque sí se requiere toda la atención del lector o lectora para entender estos argumentos. El argumento a) será explicado en la primera sección y al inicio de la siguiente; los argumentos b), c) y d) en la segunda, y el argumento c) en la última sección.

1. El Plan “Bogotá mejor para todos”, o el derroche neoliberal del presupuesto público.

A simple vista, el aumento exacerbado del gasto público sería un anatema para cualquier gobierno neoliberal. Pues bien, en el caso de la administración Peñalosa no es así en absoluto. Según el Cronograma Plurianual de Inversiones del proyecto del Plan “Bogotá mejor para Todos 2016 – 2020” (BMPT), el gasto de inversión propuesto asciende a un total aproximado de $89,563 billones de pesos, una cifra monstruosa que no tiene parangón en la historia reciente de las proyecciones presupuestales de los Planes de Desarrollo3 en la Ciudad. En el Gráfico 1 se puede observar tanto los presupuestos finales de todos los Planes de Desarrollo de 1995 a 2020 en precios corrientes y ajustados por el IPC de enero del 2016, como la variación en la tasa de crecimiento presupuestal tomando como año base el Presupuesto Final del Plan “Formar Ciudad”.

GRÁFICO 1: PRESUPUESTO PLANES DE DESARROLLO 1995 – 2020.

 81 Allam 1Fuente: Plan “Formar Ciudad” 1995 – 1998 (Decreto 295 de 1995), Plan “Por la Bogotá Que Queremos 1998 – 2001” (Acuerdo No. 06 de 1998) , Plan “Bogotá para vivir todos del mismo lado” (Decreto 240 de 2001), Plan “Bogotá sin Indiferencia 2004 – 2008” (Acuerdo 308 de 2008), Plan “Bogotá Positiva 2008 – 2012” (Acuerdo 308 del 2008), Plan “Bogotá Humana”, (Acuerdo 489 de 2012); Proyecto Plan de Desarrollo 2016 – 2020 “Bogotá Mejor para Todos”, Cálculos Propios.

Podemos observar que el Proyecto de la Venta de la ETB en Peñalosa I (1998 – 2001) aceleró la tasa de crecimiento de proyección presupuestal a un elevado ritmo del 52,79%. Sin embargo, la aceleración de la tasa de crecimiento presupuestal entre Mockus I (1995 – 1998) y Peñalosa I (1998 – 2001) sería la de una bicicleta si se compara con la aceleración de la tasa de crecimiento presupuestal entre Petro (2012 – 2016) y Peñalosa II (2016 – 2020), la cual, guardando sus debidas proporciones, sería la de un monoplaza de F1 impulsado por biocombustibles. El segmento entre ambas tasas dibuja una escarpada pendiente casi de 60°, registrando una proporción del 259,77%. De aceptar las justificaciones de la venta de la ETB expresadas por la administración Peñalosa, la venta de los activos de esta empresa debería explicar ese enorme incremento presupuestal, tasada según cálculos propios, cerca de la onerosa cifra de $8,94 billones de pesos sin contar con otras fuentes de financiación de la Administración central, lo que es en sí absolutamente ridículo. Ese rubro equivaldría a casi cinco veces el valor real de la ETB, lo cual sería incluso más ridículo. ¿De dónde salen estas cifras? La explicación se expondrá con más detalle en la última sección de este escrito.

2. Cifras sospechosas. “Seguridad y privatización es Bienestar” y el avalúo de las prioridades del concreto.

¿Con qué presuntos fines se privatiza la ETB? Al revisar el presupuesto final del Plan “BMPT”, podríamos asegurar sin vacilación que su venta de activos obedece a las necesidades de ejecución de las políticas del concreto y las políticas sociales de la administración, estas últimas muy poco sociales en realidad. Ahora bien, vayamos por partes. Si atendemos a las partidas presupuestales expuestas en el Plan “BMPT”, no hay duda de la principal prioridad del actual Gobierno Distrital: la construcción y mejoramiento de la malla vial y de la infraestructura de transporte. De remitirnos a la proyección de todas las partidas que estructuran el Plan “BMPT”, podríamos ver que estas partidas ascienden a un monto aproximado de $43.5 billones, es decir, el 48,68% del gasto total proyectado para los demás sectores4 de la Administración Distrital.

Las prioridades del concreto están, para la administración Peñalosa, muy por encima de las políticas de género, medio ambiente, salud, cultura y deporte y desarrollo económico, incluso por encima del rubro estipulado para el Metro Elevado, tasado en $13,79 billones de pesos5. Por último, el aporte del sector privado a la financiación del Plan “BMPT” se tasó en la enorme cifra de $13,033 billones de pesos6, es decir, el 14,48% de la financiación total del Plan. La incorporación de esta cifra como aporte de financiación del Plan es bastante engañosa. En el Plan no es clara cuál es la contraprestación económica que el Distrito debe cumplir para absorber estos recursos.

Por supuesto, los altos funcionarios de la administración Peñalosa nunca dirán algo así frente a la opinión pública. De hecho, cuando su cara es alumbrada por los flashes de las cámaras, enuncian discursos cargados de recetas, optimismo y corrección política. En su última alocución en el Concejo de Bogotá durante la presentación del Plan “BMPT”, el pasado 4 de mayo, el Secretario Distrital de Planeación, Andrés Ortiz Gómez, mencionó que este Plan incrementa en sus proyecciones la inversión social a 37.2 billones de pesos, incluyendo los recursos provenientes de las Asociaciones Público Privadas (APP) y la optimización de activos7. A simple vista, la enorme cifra de inversión social del Plan “BMPT” parece inmejorable, incluso para desmedro de las proyecciones presupuestales de todas las administraciones progresistas del Palacio de Liévano.

Sin embargo, para la administración Peñalosa nos debemos guardar el privilegio de la sospecha. En su discurso el doctor Ortiz (suponiendo que lo sea) no hizo bien la suma. Quizás aproximó el resultado a una cifra manejable de números decimales para el aplauso de los contratistas privados y la bancada de Cambio Radical. Quizás su calculadora se quedó sin pilas. Nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que al hacer la sumatoria de las proyecciones estipuladas para las Secretarias de Ambiente, de la Mujer, de Educación, del IDRD, de Integración Social y de Salud, podemos apreciar que el monto total del Sector Social para la vigencia 2016 – 2020 (contando los rubros de APP) es de $37,155 billones8. Ortiz incrementó de la nada la nada despreciable cifra de $44.590 millones en sus cálculos, cifra que equivale al 98,66% del presupuesto de la Secretaría de Hacienda para el año 2016. Con base en estos resultados, la advertencia es clara: las cifras presentadas por los tecnócratas deben tomarse con beneficio de inventario.

Cabe mencionar una importante advertencia. El análisis de las cifras agregadas del Plan BMPT por sí solas puede estrechar nuestra lectura de la distribución del gasto público en sus programas de gobierno. Cabría preguntarnos, ¿qué tan social es el enorme gasto social proyectado por la administración Peñalosa? Si revisamos la distribución presupuestal de los subprogramas que componen el programa “Construcción de Comunidad”, podemos percatarnos que los subprogramas de seguridad y consolidación del sistema distrital de justicia tienen el primer y el tercer grado de importancia en términos de la proyección de las partidas presupuestales del programa9. Las prioridades de ejercicio de la fuerza policial y de una rápida y eficiente administración de justicia hacen parte del orden neoliberal en materia de políticas públicas, por tanto, podemos decir que bajo esos ámbitos no hay nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, el rubro estipulado para las ofertas culturales en la Ciudad parece ser importante, ocupando el segundo renglón del programa “Construcción de Comunidad”, absorbiendo un total de $364.118 millones. Habrá que esperar bajo qué condiciones se ejecuta esta partida presupuestal para hacer una lectura más certera.

Finalmente, evaluemos la inversión proyectada en el Sector Educación y el Sector Salud, cuyos montos encabezan las prioridades presupuestales de la administración Peñalosa. Al escudriñar las regulaciones institucionales propuestas en cada sector, podemos encontrar que estas cifras esconden tras de sí la cesión de los colegios y hospitales públicos a particulares. Lo grave de esta cesión es que el aumento de cobertura educativa y la ampliación de los servicios de salud no son una garantía para la población de Bogotá. En el Plan “BPPT” no queda muy claro cómo se generarán los 8.000 nuevos cupos10 prometidos para los programas técnicos profesionales, tecnológicos y universitarios para la Universidad Distrital Francisco José de Caldas si se decide enajenar el 1,76% de las acciones de la ETB a inversionistas privados, es decir, la participación accionaria de la Universidad Distrital en el portafolio11 público de la ETB.

Frente al Sector Salud, las problemáticas actuales son bastante agudas. Por poner un sencillo ejemplo, a finales de abril de 2016 médicos y trabajadores del sector adscritos a los Hospitales de Kennedy y San Blas protestaron por las medidas administrativas en Salud Pública de la Administración Peñalosa, las cuales apuntan a reducir los 22 hospitales públicos de la Ciudad a sólo cuatro. Según el Plan “BMPT”, la administración del Sector Salud pasará a manos de las denominadas Asociaciones Público – Privadas (APP). Esta figura institucional le permite a los inversores privados de salud administrar con mayor libertad los recursos de los hospitales públicos, y absorber una cuota de los beneficios de estos hospitales en contraposición al cumplimiento de sus labores de gestión de los recursos que allí se utilizan. Sin embargo, como ya todos sabemos, el principal motivo que impulsa a los inversores privados es el lucro, más no la calidad de prestación del servicio o el cumplimiento de sus obligaciones con los trabajadores. Al parecer, la puesta en marcha de esta reestructuración no ha logrado cumplir con las obligaciones salariales de los trabajadores y trabajadoras en estos Hospitales12.

Las cuentas oficiales de la venta de la ETB. ¿Improvisación o robo de cuello blanco?

Seguramente se preguntarán cómo calcular el valor presente del paquete accionario público de la ETB. Para calcular este valor, necesitamos conocer el precio de cierre de las acciones día a día y el número potencial de acciones que el Distrito planea vender en las operaciones de mercado abierto. De venderse todo el paquete accionario público el día 10 de mayo de 2016, el valor a ese día del 86,59% del paquete accionario de la ETB equivaldría a la multiplicación del precio de cierre de aquel día (el cual fue de $585 pesos)13 con el número de acciones autorizadas a la venta desde el día 29 de abril de 2016 (es decir, un total de 3’074.427.435 acciones)14. El valor real de la ETB ascendería, bajo este contexto, a un total de $1’798.540 millones, es decir, $1,79 billones. Aquel valor será el que utilizaré para esgrimir mis argumentos.

Ahora bien, cabe anotar que el precio a la que debiera venderse la ETB para justificar el presupuesto final del Plan “BMPT” enunciado en la primera sección (es decir, $8,94 billones de pesos) no es real. En realidad, la administración distrital tiene a su disposición otras fuentes de financiación aparte del capital absorbido por la venta de las empresas públicas a su disposición. Estas fuentes son el Ahorro Corriente, las Transferencias, los Recursos de Capital y del Crédito, Gestión de Recursos Adicionales, Establecimientos y Empresas Públicas, y Otras Fuentes de Financiación.

GRÁFICO 2:

 81 Allam 22Fuente: Plan “BMPT” 2016 – 2020 – Recursos Propios, pág. 557; Cálculos Propios.

Sin embargo, aún con todas las partidas de financiación definidas, el valor real de la ETB calculado según el precio de cierre de las acciones del 10 de mayo de 2016 no alcanza a cubrir las Partidas de Financiación NO Justificadas del Plan “BMPT”. Para justificar esta última partida, cada acción de la ETB debería venderse a un precio carísimo, es decir a $7.647,15 m/ce.

¿Es posible vender cada acción individual a ese precio? La verdad, no lo es. Si nos remitimos a la variación histórica de los precios de cierre de la ETB desde septiembre de 2003 a diciembre de 2015, el máximo precio de cierre de una acción de la ETB fue de $1.280 pesos m/ce., correspondiente al día 15 de septiembre de 2009. Ese precio se explica por las declaraciones de Samuel Moreno Rojas a mediados del mes de septiembre de aquel año. En aquella ocasión, el ex – alcalde Moreno empezó a hablar de la necesidad de conseguir “un socio estratégico” para generar ingresos que permitieran financiar sus programas de inversión social. “No es privatización ni venta de acciones”, afirmó entonces15. Por tanto, el precio de la acción de cierre subió a ese punto máximo por las expectativas de ganancias rápidas creadas en el mercado accionario. Es muy probable que en el momento en que se anuncie la venta de acciones de la ETB, este precio vuelva a subir. Sin embargo, no hay razones para pensar que el aumento de este precio llegue a la cifra de $7.647,15 m/ce. Asimismo, el menor precio de cierre se registró el 21 de enero de 2013, al cabo de un año y veintiún días de la administración Petro. Ese precio se explica por la renuencia de esta administración a vender los activos públicos de la ETB.

GRÁFICO 3:

 81 Allam 3Fuente: ETB, Información Histórica de la Acción, Cálculos Propios. Disponible en: http://www.etb.com.co/inversionistas/historico.aspx.

Para concluir, tenemos suficiente información para asegurar que los planes de privatización de la ETB nos muestran dos posibles escenarios: una temible improvisación o un posible robo de cuello blanco. El primer escenario ilustraría una falta de previsión económica de la administración Peñalosa para conseguir la financiación de las partidas presupuestales no justificadas de su Plan de Desarrollo. Apostarle a las operaciones de mercado abierto para justificar recursos es una jugada bastante irresponsable para lograr la financiación pública, dada la inestabilidad característica de los mercados financieros. El otro escenario es más preocupante aún. Puede que la administración Peñalosa sepa de antemano que la venta de la ETB no podrá suplir las partidas presupuestales no justificadas del Plan “BMPT”. De ser así, la administración Peñalosa está haciendo un negocio a manos llenas a espaldas de la ciudadanía para un círculo reducido de gente poderosa y muy prestante. Esta jugada política es inteligente, aunque bastante previsible. La venta de un activo público se justifica con las necesidades de financiamiento de los programas de gobierno.

¿Cuál de estos posibles escenarios es el más plausible? Lo siento, no puedo ayudarles. Soy economista. No soy opinador profesional ni filósofo moral. Juzguen ustedes según su criterio.

*P.D. Agradezco a mi hermano Emmanuel Echeverri, Químico y M Sc. En Química de la Universidad de los Andes por ayudarme con las tablas dinámicas y los macros en Excel 2013. Sin su ayuda, este trabajo habría sido más dispendioso de lo que realmente fue.

BIBLIOGRAFÍA

Artículos de prensa:

• Revista Semana, 04/10/1999, Ahora o Nunca.

• Kien y Ke, 19/04/2016. ¿Por qué los trabajadores de la Salud marchan contra Peñalosa?

• El Tiempo, 03/05/2016. La venta de ETB o el costo de no haber hecho las obras.

• ————, 7/05/2016. Los 30 días que restan para decidir la venta de la ETB.

Planes de Desarrollo:

• Plan “Formar Ciudad” 1995 – 1998 (Decreto 295 de 1995).

• Plan “Por la Bogotá Que Queremos 1998 – 2001” (Acuerdo No. 06 de 1998).

• Plan “Bogotá para vivir todos del mismo lado 2001 – 2004 ” (Decreto 240 de 2001).

• Plan “Bogotá Sin Indiferencia 2004 – 2008” (Acuerdo 308 de 2008).

• Plan “Bogotá Positiva 2008 – 2012” (Acuerdo 308 del 2008).

• Plan “Bogotá Humana” (Acuerdo 489 de 2012).

• Plan “Bogotá Mejor para Todos 2016 – 2020”.

Comunicados Oficiales:

• Alcaldía Bogotá, 03/05/2016. La venta de ETB o el costo de no haber hecho las obras.

• Secretaría Distrital de Planeación, 04/05/2016. Plan de Desarrollo incrementa la inversión social.

• ETB Informa, 29/04/2016.

  1. Revista Semana, 04/10/1999, Ahora o Nunca. La Administración Moreno también intentó vender la ETB. Sin embargo, el 24 de Julio de 2011 termina por hundirse en el Concejo de Bogotá el proyecto de ley que buscaba vender el 86.6% de las acciones del Distrito.
  2. En la página de la Alcaldía de Bogotá, se publicó el 5 de marzo de 2016 un artículo web publicado en la página web del periódico El Tiempo, titulado “La venta de ETB o el costo de no haber hecho las obras”. Esto nos permite concluir que en materia de la privatización de la ETB, la Alcaldía y el Tiempo coinciden en su opinión. Para corroborar esta publicación ver: Alcaldía Bogotá, 03/05/2016. La venta de ETB o el costo de no haber hecho las obras. Disponible en: http://www.bogota.gov.co/content/temas-de-ciudad/planeacion/venta-ETB-o-el-costo-de-no-haber-hecho-las-obras-tomado-el-tiempo . Para ver el mismo artículo en la página de El Tiempo, ver: El Tiempo, 03/05/2016. La venta de ETB o el costo de no haber hecho las obras. Disponible en: http://www.eltiempo.com/bogota/informe-de-la-veeduria-distrital-sobre-venta-de-etb/16580621.
  3. Basta con citar los montos totales del Plan de Gasto e Inversión proyectados en los Planes de Desarrollo de las últimas seis administraciones. En el Plan “Formar Ciudad” 1995 – 1998 (Decreto 295 de 1995), el monto total proyectado ascendió a $ 5.186,831 millones de pesos de 1995. En el Plan “Por la Bogotá Que Queremos 1998 – 2001” (Acuerdo No. 06 de 1998) , este monto ascendió a $13’545,528 millones de 1998. En el Plan “Bogotá para vivir todos del mismo lado” (Decreto 240 de 2001) a $13’208.287 millones. En el Plan “Bogotá sin Indiferencia 2004 – 2008” (Acuerdo 308 de 2008), a $21’892.725 millones de pesos de 2004. En el Plan “Bogotá Positiva 2008 – 2012” (Acuerdo 308 del 2008), a $30’621.000 millones de 2008. Por último, en el Plan “Bogotá Humana”, (Acuerdo 489 de 2012); el monto proyectado ascendió a $53’065.452 millones de 2012.
  4. Los gastos discriminados por prioridad de inversión en los Sectores del Distrito se ordenan así: Jurídico y Defensa Distrital, $32.673 millones (0,03% del Monto Total del Presupuesto del Plan); Otras Entidades, $80.541 millones (0,08%); Planeación, $95.253 millones (0.1%); Mujeres, $121.326 millones (0,13%); Hacienda, $266.091 millones (0,29%); Desarrollo Económico, Industria y Turismo, $302.146 millones (0,33%); Gobierno, $344.207 millones (0,38%); Gestión Pública, $462.404 millones (0,51%); Ambiente, $830.909 millones (0,92%); Seguridad, Convivencia y Justicia, $1,626 billones (1,81%); Cultura, Recreación y Deporte, $2,347 billones (2,62%); Integración Social, $5,172 billones (5,77%); Hábitat, $5,579 billones (6,23%); Salud, $13,587 billones (15,17%); Educación, $15,095 billones (16,86%); y Movilidad, $43,592 billones (48,68%). En: Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos 2016-2019”., pág. 566.
  5. Según el Plan Plurianual de Inversiones 2016 – 2020 estipulado para el Metro Elevado, los recursos provienen de Transferencias de la Nación ($9,65 billones), Recursos de la EEB y ETB ($697.000 millones), Sobretasa a la Gasolina ($2,64 billones), y Crédito Externo ($800.000 millones). Ver: Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos 2016-2019”., pág. 557.
  6. Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos 2016-2019”., pág. 556.
  7. A grandes rasgos, el Sector Social incluye a la Secretaría de La Mujer, Secretaría de Ambiente, Secretaría de Educación y Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, y Secretaría de Salud. Ver: Secretaría Distrital de Planeación, 04/05/2016. Plan de Desarrollo incrementa la inversión social. Disponible en: http://www.sdp.gov.co/portal/page/portal/PortalSDP/Noticias2016/Plan_de_desarrollo_incrementa_la_inversion_social.
  8. Las cifras proyectadas están en: Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos 2016 – 2019”, pág. 566.
  9. El subprograma “Seguridad y convivencia para todos” absorbe un monto aproximado de $1,30 billones de pesos. Por su parte, el programa “Justicia para todos” absorbe un monto de $212.478 millones de pesos. Ver: Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos 2016 – 2019”, pág. 561.
  10. Ver el apartado 4.18 del Plan de Desarrollo “BMPT” titulado “Acceso con calidad a la Educación Superior”. En: Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos 2016 – 2019., págs. 127 – 131.
  11. La participación del Sector Público en el portafolio de la ETB se clasifica así: Distrito Capital, 86,58% de las acciones; Universidad Distrital, 1,76%; Municipio de Villavicencio, 0,021%; Gobernación del Meta, 0,017%; EAAB, 0,000039%; Fondo de Presataciones Económicas Cesantías y Pensiones, 0,000039%; IDU, 0,000039%; Loteria de Bogotá, , 0,000039%. La propiedad total de acciones de la ETB por parte del sector público asciende a una cuota del 88,39%. El 11,60% restante está en manos del sector privado. Ver: ETB, Diciembre 2015. Composición Accionaria. Disponible en: http://www.etb.com.co/inversionistas/Composicion.aspx.
  12. Kien y Ke, 19/04/2016. ¿Por qué los trabajadores de la Salud marchan contra Peñalosa?. Disponible en: http://www.kienyke.com/politica/crisi-salud-bogota-enrique-penalosa/ .
  13. Ver el comportamiento histórico del precio de las acciones de la ETB día a día en el siguiente link de la página web de la Bolsa de Valores de Bogotá: https://www.bvc.com.co/pps/tibco/portalbvc/Home/Mercados/enlinea/acciones .
  14. Ver el comunicado oficial de la Junta Directiva de la ETB publicado el 29 de abril de 2016. En: ETB Informa, 29/04/2016. Disponible en: http://www.etb.com.co/inversionistas/docs/2016-04-29_IR.pdf .
  15. El Tiempo, 7/05/2016. Los 30 días que restan para decidir la venta de la ETB. Disponible en: http://www.eltiempo.com/bogota/venta-de-etb-se-decidira-en-30-dias/16585370 .