La refrendación de la paz: ¡que el pueblo decida!

Los problemas de legitimación de la paz a los que nos enfrentamos en la actualidad están enraizados en esa proscripción política del pueblo. Eso mismo ocurrió en 1991, porque la Constitución nunca logró realizarse como el gran acuerdo de paz que nos enseñaban en las clases de educación cívica en el colegio. A ese pacto entre el M-19 y los sectores progresistas del bipartidismo le faltó un pueblo, le faltó un conjunto de ciudadanos que irrumpieran en el escenario político para hacer valer sus derechos y asumir sus deberes.

La crisis del orden «natural» y las emergencias organizativas como respuesta

Este orden “natural” neoliberal se ha expresado en Colombia vía despojo de tierras, industria extractiva, exportación de materias primas, desaparición violenta del opositor político, entre otras. Nuestro sistema en construcción -aún bastante frágil- de una mayoría social en torno a la solución negociada, recibe como respuesta la misma recomposición neoconservadora y fascista: la oposición a la restitución de tierras, al sistema de Jurisdicción Especial para la Paz, al esclarecimiento de la verdad, a la supuesta ideología de género, etc.

Pequeños apuntes sobre la (ausencia) de democracia en la Nacional

El gobierno universitario tal como existe hoy en día no sólo le da la espalda a la comunidad universitaria, desconociendo su potencia y capacidad para discutir y decidir, sino al conjunto de la sociedad colombiana. Esta situación crea y recrea una relación en la cual una parte de la “comunidad universitaria” y supuestos representantes de la sociedad se constituyen en sujetos de la acción, imponiendo su modelo de universidad al resto de la comunidad universitaria, que es pensada y tratada como objeto que debe acatar todo aquello que se le dicta y exige.

Cómo nos venció el lenguaje en la campaña por el SÍ

Necesitamos movilizar aquellos afectos que atraviesan a la población colombiana para así poder ver en ellos su potencial de acción política. No digo que juguemos a una manipulación de las emociones como lo hizo la campaña del NO liderada por el Centro Democrático que, gracias a las declaraciones de Juan Carlos Vélez Uribe, probó lo que el miedo, la indignación o el resentimiento pueden hacer. Digo que emprendamos un ejercicio de entendimiento del otro para dar la batalla, y desde allí, en su mismo terreno, desestabilicemos y cuestionemos aquello que hoy se opone a la implementación de los Acuerdos.

Llover sobre lo mojado: la demanda de prisión luego de la experiencia de la Ley de Justicia y Paz

En el marco de la justicia transicional, la pena debe cumplir, antes que nada, unos fines restaurativos frente a las víctimas, y otros orientados a la reincorporación a la comunidad. Sin embargo, una lectura de la experiencia de resocialización de los postulados de Justicia y Paz mostró la incapacidad de generar escenarios materiales de restauración y condiciones óptimas para la reconstrucción del tejido social y comunitario con víctimas y comunidades, así como una respuesta inoportuna en términos de tratamiento penitenciario.

Un nuevo Acuerdo y unos nuevos desacuerdos: Enfoque de género

El enfoque de género y sus pertinentes reflexiones sobre la construcción de identidades es una herramienta que permite ahondar no solamente en la dimensión pública de los sujetos y su interacción con las instituciones, sino en las circunstancias del ámbito privado que tienen un fuerte impacto en la manera y nivel de relacionamiento con dichas instituciones, y en consecuencia, el mayor o menor impacto de las políticas públicas en la transformación de realidades desventajosas para ciertos grupos poblacionales.

Los mitos políticos y la crisis de la emancipación

El proyecto de un nuevo diseño institucional ligado a los contextos, anclado en formaciones sociales concretas, afín a las construcciones comunitarias y con pretensiones de una vida digna basado en principios básicos de respeto, reciprocidad, solidaridad, reconocimiento, redistribución y consolidación de la vida en común tiene plena vigencia, pero tales instituciones solo lograrán transformaciones si marcan pautas genuinas de nueva vida perdurable en común.

Atención, Houston, tenemos un problema: Donald Trump ha llegado a Washington

Las manifestaciones realizadas todos los días desde el 9 de Noviembre rechazando la elección de Trump son una expresión del malestar de sectores de la población, pero pueden no ser suficientes para contrarrestar la andanada conservadora que empieza a verse con las nominaciones a los cargos de responsabilidad que viene haciendo el presidente electo: personajes del establecimiento republicano conservador, religioso y racista.