German Paul Cáceres

* German Paul Cáceres

Politólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Especialista en Control y Gestión de Políticas Públicas y Magíster en Ciencias Sociales con orientación en Educación por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Argentina). Actualmente trabaja en México en temas de evaluación de políticas de desarrollo social

Se abre la posibilidad constitucional1 y legal2 de la revocatoria de cualquiera de los mandatarios municipales o departamentales en Colombia. Cualquiera, sí, sin excepciones. Depende, por supuesto, de la iniciativa ciudadana de oposición (como es lógico), que el mecanismo constitucional y legal se active o no. Los plazos y términos de la ley para el ejercicio de ese derecho político ya están habilitados con respecto a los mandatarios locales posesionados el 1 de enero de 2016.

El trámite para llevar a cabo la revocatoria del alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, ha sido iniciado por cuatro grupos de ciudadanos. Debería empezar una discusión sobre las razones de por qué sí o porque no revocar al Alcalde; sin embargo, sorprende cómo se van conociendo, a través de editoriales de los principales medios de comunicación, de algunos columnistas y en redes sociales, consignas que reaccionan duramente en contra de la posibilidad misma de que se plantee la revocatoria.

Cuestionan que la ciudadanía decida usar un mecanismo constitucional e insisten en catalogar la revocatoria de iniciativa estúpida3, inconveniente4, injustificada5, delirante6, inútil7, entre otros adjetivos que han aparecido. La más penosa opinión contra la posibilidad de una revocatoria ha sido la de la Revista Semana, que concluye que los ciudadanos de Bogotá no comprenden al Alcalde, que es un político incomprendido8. Causaría gracia si no fuera ya su línea editorial, confirmada en un segundo artículo que insiste en la “incomprensión” que sufre el Alcalde9.

Pues bien, la revocatoria del mandato es, simple y llanamente, un derecho político. Pronto quienes se oponen con estos adjetivos y consignas a que se ejerzan los derechos políticos en Colombia tendrán que desistir de su relato si la revocatoria avanza y empezar a defender de mejor manera a su Alcalde que, a juzgar por las encuestas y lo reconocido por él mismo10, tiene una favorabilidad bastante menguada entre la ciudadanía, a pesar del enorme respaldo del que ha gozado en la gran prensa y en las élites económicas y políticas de la Ciudad y el País.

De hecho, es muy probable que la revocatoria fracase: por las limitaciones del propio mecanismo; porque la élite política y económica defenderá la permanencia de su Alcalde, y por la división de los opositores que no pudieron ser un sólo grupo sino que prefirieron realizar cuatro veces el mismo esfuerzo. Tiene pues el Alcalde sobradas perspectivas para permanecer en su puesto a pesar de su mal gobierno; pero estaría mucho mejor para la democracia que tanto pregonan que se discuta sobre su gestión, y que la ciudadanía que así lo desee valore el rumbo que ha tomado la Ciudad, tal como se hizo en otras oportunidades. Pues la “democracia” que dicen defender se ve mal cuando se aplica con doble rasero y de modo selectivo, siendo buena para unos pero no para otros11.

Se puede también dar un debate de fondo sobre la naturaleza y características de los mecanismos de participación ciudadana como la revocatoria, pero no basado en el oportunismo de la conveniencia de las élites y sus editorialistas, que respaldan al actual alcalde de Bogotá. Aceptar que la revocatoria es inconveniente en sí misma y más si se le aplica a Peñalosa, es aceptar que ese derecho político sobra y que es prescindible la participación ciudadana para el control de los políticos. No es aceptable ni sólida esta línea editorial para defender la permanencia de Peñalosa en el Palacio Liévano. Tampoco deberían los promotores de la revocatoria permitir que se lleve la discusión a ese terreno.

Como bien dijera en su momento el exconcejal de oposición y actual secretario de gobierno de Bogotá, Miguel Uribe Turbay: “la revocatoria debió y debe hacerse. Es un mecanismo democrático para demostrar el descontento mayoritario frente al alcalde12.

  1. Artículo 103 de la Constitución Nacional.
  2. Ley 1757 de 2015. Ley de Participación Ciudadana.
  3. Alfonso Cuellar. “Otra Estúpida revocatoria”. Revista Semana, 06/01/2017. http://www.semana.com/opinion/articulo/alfonso-cuellar-otra-estupida-revocatoria/511460
  4. Periódico El Espectador, Editorial. “La inconveniente revocatoria de Enrique Peñalosa”. 04/01/2017. http://www.elespectador.com/opinion/editorial/inconveniente-revocatoria-de-enrique-penalosa-articulo-673188
  5. Periódico El Tiempo. “Lo que hay detrás de la propuesta de revocatoria del alcalde Peñalosa”. 03/01/2017 http://www.eltiempo.com/bogota/grupos-y-razones-para-solicitar-revocatoria-de-penalosa/16784822
  6. Víctor Manuel Ruiz. “La revocatoria de Peñalosa”. Periódico El Tiempo, 03/01/2017. http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/la-revocatoria-de-penalosa-victor-manuel-ruiz-columna-el-tiempo/16785406
  7. Luís Fernando Álvarez. “La revocatoria: una institución inútil”. Periódico El Colombiano, 07/01/2017. http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/la-revocatoria-una-institucion-inutil-CE5710510
  8. Revista Semana. “Balance a Enrique Peñalosa: ¿un alcalde incomprendido?”. 28/12/2016 http://www.semana.com/nacion/articulo/enrique-penalosa-un-alcalde-incomprendido/510914
  9. Revista Semana. “Peñalosa, el alcalde incomprendido”. 07/01/2017. http://www.semana.com/nacion/articulo/revocatoria-a-enrique-penalosa/511543
  10. Entrevista a Enrique Peñalosa, El Tiempo, 1 de enero de 2017. http://www.eltiempo.com/bogota/entrevista-a-enrique-penalosa-en-su-primer-ano-de-alcalde/16784257
  11. “El tiempo pasa y no hay fecha en el horizonte para que el apoyo o rechazo al gobierno de Petro se mida en las urnas”, decía la Revista Semana en octubre de 2013. http://www.semana.com/nacion/articulo/revocatoria-petro-defensa/361584-3
  12. Tweet publicado en la cuenta @migueluribet perteneciente al actual secretario de gobierno de Bogotá, el 22 de junio de 2014.