El camino hacia la construcción de vidas en común más sostenibles, más dignas y más justas requiere de esfuerzos diversos y colectivos, entre ellos, los impulsados desde las ciencias sociales. La investigación social empírica, teórica y rigurosa es imprescindible para reflexionar los problemas de nuestro mundo, comprender los límites de la realidad actual y vislumbrar posibilidades para el futuro. Se trata, sin duda de un compromiso: pensarnos como sociedad e identificar pautas para actuar de forma conjunta y solidaria frente a las desigualdades.

La Reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), incluida en la Ley Orgánica de Extinción de las Universidades, publicada en el Registro Oficial no.924 del 30 de diciembre del 2016, disminuye las posibilidades de realizar estudios críticos e independientes desde las universidades de posgrado en el campo de las ciencias sociales en Ecuador. La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y la Universidad Andina Simón Bolívar son referentes de investigación social en el país y en la región andina. Estas universidades son públicas porque su finalidad es servir a la sociedad a través de la producción de conocimiento, resultado del intercambio entre investigadores/as, docentes y estudiantes latinoamericanos, finalidad que el Estado ecuatoriano se comprometió con garantizar mediante la firma de convenios internacionales.

A pesar del recorrido intelectual, responsable e internacionalmente reconocido tanto de la FLACSO, como de la Universidad Andina, y de la garantía constitucional de resguardar la autonomía universitaria, la Reforma a la LOES establece nuevos parámetros para el control estatal de la educación de posgrado y de la investigación en ciencias sociales. El contenido de la Reforma sujeta a estas universidades a un dominio administrativo sin precedentes desde que se establecieron. Esta ley limita sus capacidades académicas, financieras y orgánicas, elimina su autoridad para decidir sobre la concesión de becas y suprime, de facto, las garantías jurídicas de financiación de la actividad investigadora.

Con la Reforma a la LOES, las universidades de posgrado en ciencias sociales pasarían a depender de las fluctuaciones del mercado y a regirse por decisiones de gobiernos particulares. Así se participa de la tendencia global que afecta al conjunto de las políticas de educación superior en los últimos años: limitar al pensamiento crítico y diverso y promover un quehacer académico instrumental. Bajo criterios de meritocracia y competitividad establecidos por academias ajenas, se marginan conocimientos que emergen de las experiencias locales, naturalizando y reproduciendo jerarquías intelectuales y sociales.

Con la Reforma a la LOES recrudece el esfuerzo estatal de disciplinar la heterogeneidad del pensamiento social. Si bien durante el gobierno de la denominada Revolución Ciudadana se han realizado importantes inversiones públicas en educación superior, ha habido una actitud de inflexión hacia las discrepancias con su proyecto político y económico. Consideramos que tanto la pluralidad como la reflexividad son condiciones irrenunciables de nuestra actividad científica, informada por principios de respeto, rigor e inclusión.

En este contexto, añadimos nuestras voces a las de quienes denuncian el autoritarismo del gobierno en distintos ámbitos amparándose en el poder del Estado. Esto no sólo se expresa en las políticas de educación superior, sino también en la militarización de los territorios indígenas y la represión del pueblo Shuar; en el control de organizaciones críticas, éticas y proactivas como sucede en estos momentos con el caso de Acción Ecológica.

Si bien las ciencias sociales nos pueden ayudar a definir nuestro camino hacia una sociedad en la que todos y todas podamos vivir y convivir bien, este camino jamás podrá ser recorrido sin las diferentes voces y vivencias de quienes componen la sociedad ecuatoriana. Es precisamente en esta diversidad, en su riqueza y en sus distintas visiones sobre cómo combatir las desigualdades, donde se juega la sostenibilidad, la dignidad y la justicia a la que muchas aspiramos y pretendemos contribuir.

Cristina Cielo
Lisset Coba
Betty Espinosa
Ana María Goetschel
Carmen Gómez
Gioconda Herrera
Eduardo Kingman
Marc Marti
Myriam Paredes
Mercedes Prieto
Mireya Salgado
Ivette Vallejo
Cristina Vega