John Alexander Castro

* John Alexander Castro

Sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia, Magister en Estudios Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional y Doctorando en Estudios Sociales en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Además, es profesor e investigador en la Universidad Antonio Nariño en Bogotá, catedrático de la Universidad Pedagógica Nacional y autor de distintos artículos sobre barras bravas

El 25 de octubre de 2015 fue elegido como Alcalde Mayor de Bogotá el estadounidense Enrique Peñalosa Londoño, quien es hijo de Enrique Peñalosa Camargo y Cecilia Londoño. Peñalosa Camargo fue concejal de Bogotá y Ministro de Agricultura (en el periodo presidencial de Carlos Lleras Restrepo, abuelo de Germán Vargas Lleras). Peñalosa Camargo era calificado de visionario, pues lograba proyectar una Bogotá del futuro, atiborrada de concreto y acero. Asimismo, Peñalosa Camargo mostró que su gestión, en el cargo ministerial, estaba del lado de los intereses terratenientes. Quizá el exconcejal y exministro recibió algunos beneficios de constructores y latifundistas, aunque no me es posible comprobarlo. Peñalosa Camargo falleció cuando Peñalosa Londoño, en el cargo de Alcalde Mayor de Bogotá –entre 1998 y 2000–, empezaba a desechar la idea del metro para Bogotá e instaurar TransMilenio, un sistema de transporte masivo (altamente contaminante y de elevados costos) que usa vehículos tipo “Bus Rapid Transit”, fabricados, en su mayoría, por la empresa VOLVO.

Enrique Peñalosa Londoño en la campaña hacia la alcaldía fue calificado de visionario, se repetía constantemente que era el gerente que necesitaba urgentemente Bogotá y se decía vehementemente que la Capital colombiana fue destruida por administraciones de “izquierda”. No obstante, en esas afirmaciones, que no tienen ningún tipo de explicación o esclarecimiento, se omite el dato de que uno de esos alcaldes de “izquierda” fue el compañero de Enrique Peñalosa Londoño en el Partido Verde: Luis Eduardo Garzón. Al frente del Partido Verde, Peñalosa, Garzón y, además, Mockus sostuvieron que el Metro en Bogotá era un lujo innecesario.

Asimismo, se prescinde de información relevante que dice: los hermanos Nule –quienes fueron protagonistas en el denominado “Carrusel de la Contratación” en la alcaldía de Samuel Moreno– hicieron sus primeras obras en Bogotá, cuando el alcalde era Enrique Peñalosa Londoño. Y si la “izquierda” destruyó a la Capital colombiana, es necesario recordar que la portada de la Revista Credencial (enero de 2001, 170) llevó el título de Enrique Peñalosa: La izquierda del nuevo milenio.

Enrique Peñalosa Londoño afirmó –durante más de dos décadas– ser graduado en economía e historia de la Universidad de Duke. Normalmente sostenía que tenía una maestría del Instituto Internacional de Administración de París y un doctorado en administración pública de la Universidad de París 2. Los “títulos académicos” de Peñalosa Londoño le sirvieron para ejercer cargos como decano de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia, presidente del Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda, secretario económico en el gobierno de Virgilio Barco Vargas, vicepresidente comercial y administrativo de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, director de planeación de Cundinamarca, entre otros cargos. No obstante, la titulación de Peñalosa es cuestionada y se revela que los grados académicos jamás fueron obtenidos. Después de conocerse que los títulos nunca los obtuvo, Carlos Fernando Galán (hijo de Luis Carlos Galán Sarmiento y figura reconocida del partido Cambio Radical) salió inmediatamente en su defensa, al decir que se trataba de una confusión o una interpretación equivocada.

Luego, Enrique Peñalosa Londoño afirmó: “Yo nunca he dicho que tengo un doctorado”. Aunque él hubiese declarado, en septiembre de 2015, en el Jornal O Globo: “Formei-me economista e historiador, com Ph.D. em Paris” (Me formé como economista e historiador, con un doctorado en París). Posteriormente sostuvo: “Nunca he necesitado un título para ningún cargo”. En ese aspecto, es posible concluir que los altos cargos en entidades públicas o privadas en Colombia no se logran por méritos o un trabajo juicioso y honesto, sino que se asciende por amistades o influencias. Y a Enrique Peñalosa le ha servido ser hijo de exconcejal y exministro y, además, se ha beneficiado de la cercanía de Álvaro Uribe Vélez, German Vargas Lleras, Carlos Fernando Galán, entre otras poderosas e importantes figuras públicas. Por ese motivo, la gestión de Enrique Peñalosa es defendida desde Caracol Radio, Blu Radio, La FM, El Tiempo, El Espectador, Revista Semana, Revista Digital KienyKe, Caracol Noticias y Noticias RCN, entre otros medios de información.

El actual alcalde de Bogotá ha demostrado estar del lado de los empresarios de la construcción y de los negocios inmobiliarios, entre otros gremios que pueden resultar beneficiados con las decisiones de Peñalosa Londoño. De ese modo, el refrán popular “hijo de tigre sale pintado” es un claro ejemplo de Enrique Peñalosa (padre) y Enrique Peñalosa (hijo) pues el hijo aprendió del padre hacia qué lugar debía inclinarse desde su cargo administrativo. Aunque esa inclinación vaya en contravía de los intereses de la población general. No obstante, un alcalde debe gobernar la ciudad en beneficio de aquellos que votaron por su programa de gobierno y procurar satisfacer los requerimientos de aquellos que no votaron por éste. Por supuesto, la anterior afirmación es un ideal que no aplica en Colombia pues nuestra historia política nos expone, con distintos y múltiples ejemplos, los altos grados de clientelismo, es decir, “el problema de la rosca es no estar en ella” y Enrique Peñalosa (padre e hijo) comprendieron que era una necesidad para ellos estar en la rosca.

De otra parte, Enrique Peñalosa Londoño es un radical defensor del espacio público. Esta fue una de sus promesas de campaña y él ha logrado cumplirla con mano de hierro. Sin embargo, son los vendedores ambulantes y cualquier manifestante, por ejemplo, quienes han sentido la fuerza de la defensa del espacio público, sin importar que en la recuperación del espacio público han sido vulnerados sus derechos fundamentales. En cambio, la señora Cecilia Londoño, madre de Enrique, disfruta de un espacio público privatizado por el conjunto residencial en el que ella vive.

De igual forma, los seguidores de la tauromaquia pueden disfrutar de su espectáculo ya que levantan un corredor exclusivo para su desplazamiento. Incluso, aíslan la Plaza de Toros La Santamaría para que los taurinos lleguen cómodamente a su entretenimiento. Entre esos espectadores es posible identificar a German Vargas Lleras, Alejandro Ordoñez, Francisco Santos, Jaime Castro, Mauricio Lizcano, entre otras figuras de la “aristocracia” nacional. Mientras tanto, los ciudadanos que no comparten esa afición y muestran su inconformismo, son desalojados de ese espacio público en forma violenta por el Escuadrón Móvil Anti Disturbios (ESMAD). Asimismo, la Policía Nacional, –por orden del mandatario distrital– impide la libre circulación en el espacio público cercano a la plaza de toros, cerrando a la ciudadanía el Museo Nacional y el Planetario Distrital y suspendiendo la ciclovía.

En el aspecto de la movilidad, Medellín, Quito y Lima avanzan en la construcción y ampliación de sus respectivos metros. En otras ciudades del mundo optan por usar medios de transporte de energías limpia, algunos de esos gobiernos subsidian hasta en el 100% el valor del pasaje. Mientras tanto, en Bogotá es fundamental reconocer el logro más importante en el primer año de gobierno de Enrique Peñalosa Londoño: algunos postes de la capital fueron limpiados. También es necesario resaltar otro objetivo cumplido iniciando el 2017, ya que se instalaron algunas canecas de basura en algunos postes limpiados. Ese logro muestra el alcance que tendrá, para el interés del ciudadano común y corriente, la alcaldía de Peñalosa. Por lo tanto, a la aristocracia y a los empresarios de la construcción y del sector inmobiliario los felicito, porque con Enrique Peñalosa Londoño lograron su propósito: ¡Recuperar Bogotá! Y lo hicieron con los votos de miles de ciudadanos, muchos de ellos perjudicados por las medidas de Enrique.

Finalmente, creo necesario terminar cantando: Como ellos lo tienen todo a la mano / No les importa un carajo la perdida humanidad / La ley del embudo / Lo ancho pa’ ellos y lo angosto pa’ uno / Ley de la ballena / Lo angosto pa’ uno y lo ancho pa’ ella / La ley del más fuerte / Como están armados se hacen los valientes / Esta ley del cantante / Pues que este sistema se volvió estandarte.