Carolina Garzón Díaz

* Carolina Garzón Díaz

Comunicadora social y periodista. Estudiante del Máster en Dirección de Comunicación de la Universidad de Montevideo y del Diplomado en Gestión de la comunicación digital en la FLACSO-Uruguay. Con estudios de Maestría en Educación de la Universidad Nacional de Colombia. Defensora de derechos humanos. Experiencia académica y laboral en comunicación organizacional con enfoque de derechos humanos y en medios de comunicación como periodista, redactora, locutora y columnista. Twitter: @CarolinaGarzonD

La reconocida escritora española Sara Mesa fue una de las 150 invitadas al Hay Festival Cartagena 2018. Con ella tuvimos la oportunidad de hablar sobre su obra, el derecho a la libertad de expresión y la censura en la literatura.

En esta charla también conversamos acerca de su visión de los “Best seller” y de aquellos libros que se lleva en su maleta. Compartimos algunos apartes de esta entrevista y les invitamos a escuchar el audio con la entrevista completa.

 

Carolina Garzón – P.A.M: Un tema transversal en varios eventos del Hay Festival Cartagena fue la libertad de expresión ¿Cuál es su perspectiva de este tema desde su ejercicio como escritora y su lectura de lo que sucede en países como España y en los de América Latina?

Sara Mesa: Yo no soy ninguna experta en este tipo de cuestiones pero tengo la sensación de que la libertad de expresión últimamente está más amenazada que antes o, tal vez, estamos siendo más conscientes de esto. En Estados Unidos, otro de los sitios donde está pasando, hay una imposición de lo que se puede decir y de lo que no. En principio todos creemos que lo sorteamos y que somos capaces de evitarlo, que no nos auto-censuramos, pero a mí me preocupa ese tipo de autocensura que podría funcionar en nosotros de manera inconsciente, porque al final la ideología termina filtrándose en nosotros, gota a gota, sin que nos demos cuenta.

Me asusta eso, creo que debíamos ser más conscientes y activar ese mecanismo de conciencia para detectar en nosotros qué tipo de temas, lenguajes, estilos o propuestas estamos tratando de evitar porque intuimos que son incómodos, que no van a ser comprendidos o que se nos puede tachar de extrema izquierda o de extrema derecha. Hay una imposición hacia un discurso muy normalizado, todo está siendo mirado con lupa, y eso deja poco espacio para crear. El problema, insisto, es que uno cree que se escapa a esto cuando en realidad no se puede escapar a esa auto-censura tan fácilmente.

P.A.M: Los conceptos de censura y auto-censura se usan al hablar especialmente de periodismo o de otro tipo de escritura, que se creería, más lejana a la literatura. Como escritora de cuentos y novelas, ¿se siente la auto-censura o el temor a tratar algunos temas?

S.M: Sí, yo creo que sí. Quizá sucede que en la literatura, y en cierto tipo de literatura minoritaria que no llega a un gran público, puedes escribir realmente sobre lo que te dé la gana y no va a pasar nada. Tal vez tengas que pasar por el peaje de publicar en una editorial más pequeña o aceptar que tu literatura siempre será minoritaria.

Por ejemplo, por su misma definición, yo creo que el “Best Seller”, el libro que realmente vende y que la gente compra para leer en el auto, tiene que ser una literatura inocua. Eso parte por no desobedecer el discurso imperante y amoldarse a lo que se espera de ese discurso. Son modas contra las que hay que luchar. En definitiva, la censura en la literatura también pasa en la medida en que pretenda convertirse en relevante para la sociedad, mientras siga ocupando el lugar minoritario que yo creo que ocupa, tendremos un poco más de libertad.

P.A.M: Menciona el “Best Seller”, ¿qué otras opiniones le merece? Y ¿ha leído alguno recientemente?

S.M: El concepto de “Best Seller” es “un libro muy vendido” y en la historia literaria hay libros muy vendidos que eran grandes obras. Por no irnos muy lejos, el ejemplo podría ser Gabriel García Márquez: fue un Best Seller en su época y es indiscutible su calidad literaria. Pero normalmente esto no sucede, generalmente prima el otro concepto de “Best Seller”, el “libro producido como objeto de consumo rápido” que, además, se olvidará en un tiempo determinado, donde el nombre del autor no importa sino lo que interesa es el fenómeno mediático. Es otro concepto.

Entonces, el primer tipo de “Best Seller”, el que puede alcanzar calidad literaria, es un libro que tiene la capacidad de llegar a mucha gente sin perder ese valor que yo respeto y admiro muchísimo. Ojalá algún día yo escribiera un libro de esas características, porque además me sacaría de mis problemas económicos y podría vivir de esto (risas). Pero el otro concepto de libro no me interesa en lo más mínimo y no lo leo. Además, tampoco compite con otro tipo de libros, simplemente tienen en común que son papel y letra, pero son productos totalmente diferentes.

P.A.M: De este espacio del Hay Festival, en el que ha tenido oportunidad de compartir con otros escritores y personas de diferentes disciplinas, ¿qué se lleva en la maleta?

S.M: El Hay Festival ha estado muy centrado en la Bogotá 39[1], esta nueva generación de escritores de los cuales en España conocíamos algunos, yo he leído a algunos, pero a otros no, y aquí he tenido la oportunidad de conocer varios de ellos y me llevo libros suyos, y de los que no me llevo sus libros, me llevo sus nombres y los voy a leer porque me interesa saber que se está haciendo aquí que no nos llega allí, siendo hermanos de lengua. Hay gente muy buena haciendo cosas y muchos de los buenos han estado en el Hay Festival.

P.A.M: ¿Cuál es o cuáles son los libros que está leyendo?

S.M: Ahora mismo, hablando de lo que llevas para el avión, estoy leyendo el libro de un autor español que se llama Manuel Vilas, Ordesa, y luego me llevo el libro el libro de Guido Tamayo, Juego de niños, del que también me han hablado muy bien. Me llevo de Mauro Liberté, Mi libro enterrado, y los ensayos de J.M. Coetzee, que como ha estado aquí en el Festival los compré para que me los firmara pero luego me dio vergüenza y los llevo sin firmar (risas).

 

Entrevista completa en audio

 

Entrevista realizada por Carolina Garzón Díaz para Palabras al Margen.

Crédito fotografía: Ana María Rodríguez.

[1] En 2017, el Hay Festival presentó la lista final de Bogotá39-2017, seleccionando a 39 de los mejores escritores de ficción menores de 40 años de América Latina, con el objetivo de celebrar la buena literatura, y resaltando el talento y la diversidad de la producción literaria en la región. Los 39 escritores seleccionados participaron en el Hay Festival Cartagena 2018.