Ana María Parra

La voz que instituye

on Martes, 13 Septiembre 2016. Posted in Artículos, Sergio Jaramillo, Edición 89, Paz territorial, Ana María Parra, Nacional, Proceso de paz

89 Ana

La cuestión es entonces en qué medida esta lógica a la que Jaramillo se refiere todavía está presente en el modo como se conciben las decisiones asociadas al territorio y a los recursos, y cómo las exigencias del presente tienen que ver, más bien, con hacer valer decisiones autónomas que en todo caso a muchos nos conciernen y que se juegan en el ámbito de lo político.

 
 
Ana María Parra
Fuente de la imagen: http://elcolectivocomunicacion.wordpress.com

Quiero comenzar con una cita en la que el alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo, se refiere a la caducidad de un modelo estatal centralizado que ha sido históricamente dominante y que ha condicionado buena parte de las decisiones locales y regionales del país. La cita, que se encuentra en un texto dedicado a lo que el Gobierno entiende por “paz territorial”, es significativa: tanto porque deja ver la conciencia que hoy se tiene de que en los territorios se juega la experiencia democrática por venir, como porque pone en evidencia la singular contradicción que hoy atraviesan las apuestas del Gobierno. Jaramillo señala que “(…) el modelo centralista, en el que unos funcionarios aterrizan como unos marcianos entre las comunidades para “traer el Estado” se quedó sin aire (…)” y que está “convencido de que así el Estado nunca va a “llegar” a ninguna parte de manera sostenida y con suficiente intensidad”. Aunque esta idea queda apenas enunciada en el texto, y aparece casi en la forma de un comentario marginal, Jaramillo abre con ella al menos dos asuntos que considero importantes para pensar algunos hechos de nuestro presente a los que quisiera acá referirme.

¿El tercero neutral?

on Jueves, 14 Abril 2016. Posted in Artículos, Estado y violencia, Zidres, Edición 79, Ana María Parra, Sociedades violentas, Nacional, Territorio

79 AnaMaria

El Estado, al concebirse como una instancia de arbitraje legítima y legal, se piensa como el actor al que le es posible arrogarse los procesos de arreglo, de “neutralización de conflictos” sociales, o los procesos de reparación en su calidad de “protector” o defensor de una población unitaria, integrada y vinculada a su territorio.

 
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Fuente de la imagen: www.economia.so

Dos meses después de la aprobación de la ley que crea las Zonas de Interés de Desarrollo Rural Económico y Social (Zidres), el Alto Comisionado para la Paz se pronunciaba en un foro orientado a pensar cómo construir la paz en los territorios. Atendiendo a la pregunta del foro, Jaramillo propuso pensar la “paz territorial” como un proceso que exige “poner fin al conflicto” e instituir prácticas y normas que hagan posible un modelo de desarrollo rural que responda a las necesidades y las exigencias de cada territorio. También señaló que lo que el gobierno llama reconstrucción territorial es un proceso que exige tanto “transformar las condiciones del campo y reversar los efectos de la violencia (…) mediante planes y programas que le den un vuelco a las condiciones de vida de la población”, como “garantizar por igual los derechos constitucionales de los colombianos”1.

La Guajira: ¿ausencia de Estado?

on Jueves, 14 Enero 2016. Posted in Artículos, Edición 73, Ana María Parra, Guajira, Nacional, Derechos Humanos, Indígenas, Cerrejón

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Las condiciones a las que se expone buena parte de la población desfavorecida de la Guajira, no son efecto de una situación excepcional sino de una larga historia que ha sido forjada desde programas y estrategias más amplias destinadas a organizar la economía, el uso de las tierras, las aguas (entre otros recursos) y, por lo tanto, la vida social, de una manera determinada.

 
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Fuente de la imagen: www.elespectador.com

Hace un mes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas cautelares al Estado colombiano para “preservar la vida e integridad personal de los niños, niñas y adolescentes” de La Guajira. En un informe publicado en el 2014, la Defensoría del Pueblo hizo un recorrido por la situación del departamento que define como “grave crisis social y humanitaria”.

Ley de víctimas. Del censor de la eficacia a la construcción de un sentido político

on Miércoles, 14 Octubre 2015. Posted in Artículos, Edición 67, Ana María Parra, Conflictos sociales y políticos, Restitución de tierras , Víctimas, Nacional, Conflicto armado

67 AnaMaria

¿Cómo entonces la ley de víctimas y restitución de tierras y sus programas de reparación nos ayudan a desactivar, a frenar y a hacer posibles otras maneras de vivir? ¿Cómo pensar un mecanismo jurídico creado por el Estado y un conjunto de políticas de reparación desplegadas por éste como un medio para hacer visibles confrontaciones y desacuerdos frente a ese deber ser hacia el que todos tendríamos que aspirar?

 
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Fuente de la imagen: http://www.semillas.org.co

Después de cuatro años de su implementación, la ley de víctimas y restitución de tierras empieza a ser evaluada y analizada, o bien para dar cuenta de los retos a los que se enfrenta y de las medidas que requeriría para implementarse de manera adecuada1, o bien para dar cuenta de la manera en que ella constituye un obstáculo para los intereses asociados a un proyecto nacional unificado al que el país debería aspirar2.

El respeto a la ley y la legitimidad de la protesta

on Viernes, 14 Agosto 2015. Posted in Artículos, Ana María Parra, Edición 63, Falso positivo judicial, Protesta social, Nacional, Congreso de los pueblos, Medios de comunicación

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Frente a las declaraciones de la juez encargada del caso, quisiera añadir que sería muy triste que nuestra educación se limitara a convertirnos en los guardianes de lo que ha sido estipulado como correcto y como posible, en vez de sembrarnos la inquietud de concebir otras maneras de ser, de hacer y de vivir unos con otros.

 
Ana María Parra
Fuente de la imagen: www.infoteleantillas.com.do

“Con la emoción que atraviesa el espíritu de los ciudadanos que llenan esta plaza, os pedimos que ejerzáis vuestro mandato, el mismo que os ha dado el pueblo…”

Oración por la paz. Jorge Eliécer Gaitán

Los hechos relacionados con la captura de 13 líderes y lideresas asociados al Congreso de los Pueblos, que se hicieron visibles por la exacerbada y descuidada difusión de los medios de comunicación, y que hoy no están ligados a los atentados ocurridos en Bogotá (atentados de los que en principio se les acusaba), nos enfrentan a un problema cada vez más evidente sobre la manera en que se interpretan, se juzgan y se condenan ciertos espacios de acción política como espacios no autorizados, ahora asociados al vandalismo y a la ilegalidad. En una de las declaraciones de la juez encargada del caso, se expresa que “no estamos frente a cualquier actuación, son profesionales, estudiantes universitarios con un nivel educativo y cultural, por lo que se pide un mayor grado de exigencia para respetar la ley, no por sus ideales diferentes sino que a todos los colombianos se les pide mantener un respeto”. Tal vez adquiera sentido recordar una tensión elemental que las palabras citadas pasan por alto, al acusar como irrespeto a la ley los hechos ocurridos en una protesta universitaria y al desconocer el principio que está a la base de las fisuras y los antagonismos inacabados, siempre latentes, que cualquier escenario político implica y requiere, más aun si se denomina democrático.

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