Capital

La (dis)continua acumulación originaria del capital en Buenaventura

on Viernes, 14 Julio 2017. Posted in Artículos, Edición 109, Despojo, Buenaventura, Capitalismo, Capital, Colonialismo, Nacional, Andrés Fabián Henao

109 AndresHenao

En este artículo busco interpretar la movilización del pueblo negro en Buenaventura como la apertura de un horizonte anti-capitalista y de-colonizador para el país en el marco actual del postconflicto. La posibilidad de dicho horizonte depende de entender la represión que el Estado ha ejercido contra el paro cívico, de cara a lo que denomino la (dis)continua acumulación originaria del capital en Buenaventura.

 

Andrés Fabián Henao

Fuente de la imagen: http://www.portafolio.co/

El descubrimiento de las minas de oro y plata en América, el exterminio, la esclavización y el confinamiento de la población aborigen en las minas, la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la transformación de África en una madriguera reservada para la caza comercial de pieles-negras, caracterizan los albores de la producción capitalista. Estos idílicos procesos constituyen los factores principales de la acumulación originaria

(Mi traducción, Karl Marx, Capital [2006, 533])

En “La llamada acumulación originaria del capital”, Karl Marx confronta el problema de entender la relación existente entre el capitalismo y su exterioridad. Dicha exterioridad cabe entenderla en un triple sentido, a nivel temporal, espacial, y subjetivo. A nivel temporal, la exterioridad del capital hace referencia a la violenta historia de su formación, contra la naturalización del capitalismo en el discurso de la economía política clásica, uno que Marx (2006, 507) adecuadamente ridiculiza en el caso de Adam Smith, al compararlo con el mito bíblico del pecado original. De acuerdo con Marx, al igual que el mito cristiano de la manzana mordida—que le permite al creyente evadir la explotación, inequidad, y pobreza de su realidad concreta como si esta fuera el resultado no de las siempre transformables relaciones humanas de organización del poder sino de la inaccesible e inescrutable voluntad divina—el mito de la economía clásica también tendría por objeto ocultar la rapiña, el genocidio, y la brutalidad sistemática que permitieron la acumulación originaria del capital (ver epígrafe), procesos reemplazados con la anestésica imagen del trabajador industrioso y del esfuerzo individual que le dieron al inglés una ventaja comparativa (David Ricardo) frente al resto de la humanidad. Contra el mito que naturaliza el capitalismo como el horizonte teleológico de una industriosa humanidad, conspicuamente ejemplarizada por el hombre inglés, Marx opone la necesidad de historizar el capital como una “etapa” socialmente transformable en el modo en que los hombres y las mujeres organizan la producción material de su existencia. Más allá del potencial determinismo histórico que la direccionalidad temporal de la “etapa” sugiere, la historiografía Marxista implicaría una detallada investigación sobre las brutales prácticas que condujeron a la expropiación del campesinado de sus medios de producción, el confinamiento de las mujeres al espacio doméstico y la subsecuente expropiación de sus conocimiento y de su propio cuerpo, la expropiación de las comunidades indígenas de su tierra tras la colonización de sus territorios, y la subsecuente sustitución de su decimada mano de obra (el más grande genocidio de la historia), con mano de obra esclavizada en África, doblemente expropiada al ser convertida en mercancía de intercambio.

La hipótesis del Estado corporativo*

on Lunes, 27 Febrero 2017. Posted in Artículos, Edición 100, Capital, Economía colombiana, Nacional, Alejandro Mantilla

100 Mantilla

Comprender la naturaleza de este Estado corporativo es un paso ineludible para afianzar tanto la viabilidad de los esfuerzos populares de consolidar una esfera pública independiente del Estado, fundada en la iniciativa comunitaria y el poder popular, como la imperiosa tarea de recuperar lo público-estatal para perseguir el bienestar de la gente.

 

Alejandro Mantilla
Fuente de la imagen: http://www.navarti.com/

La hipótesis

En este artículo postulo una conjetura que, de ser corroborada, pretendo profundizar en otros trabajos: El Estado colombiano viene siendo objeto de una silenciosa reconfiguración, cuyo propósito es profundizar el modelo económico vigente. En el Estado colombiano han ganado terreno ciertas prácticas, principios e instituciones, que vienen fisurando las prácticas democráticas y socavando el disfrute de lo común.

¿Qué es capital humano?

on Sábado, 15 Febrero 2014. Posted in Artículos, Capital, Edición 27, Neoliberalismo, Nacional, Anders Fjeld

27 AndersEl término “capital humano”, que tiene su origen en un artículo de Jacob Mincer en 1958, viene a nombrar, definir y justificar una parte fundamental del proyecto neoliberal que tiene que ver con su visión de la sociedad como flujos de individuos-empresas. Cada individuo invierte su capital humano en una dinámica de concurrencia libre donde la “igualdad de oportunidad” aseguraría la justicia social y armonizaría las relaciones sociales en general, lo que prepara al mismo tiempo un Estado muy activo buscando abrir todos las esferas sociales a la “justicia igualitaria” de la libre concurrencia.
 
Anders Fjeld
 

El término “capital humano” aparece por primera vez en el artículo “Investment in Human Capital and Personal Income Distribution” de Jacob Mincer en 19581. Mincer busca contribuir a la discusión neoliberal sobre las causas de las diferencias de ingresos en la población, argumentando que hay otro factor que tiene que tomarse en cuenta: los niveles de formación (tiempo de escolarización) y de experiencia (tiempo trabajando). Estos se constituyen como factores determinantes para el nivel de ingreso de cada trabajador. Básicamente, bajo esa perspectiva, un trabajador gana más que otro porque encarna más capital humano (escolarización y experiencia). Así se explican – y se justifican – las diferencias de ingresos en la sociedad.

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